(86) Las "Cartas Espirituales" (Abadía San José de Clairval)

huertoyterrazasabadToda planta para crecer, necesita ser regada.

Asimismo, la mayoría de los lectores estarán persuadidos de la imperiosa necesidad de nuestras almas de ser regularmente alimentadas, y además del Pan primero de los sacramentos y la Palabra de Dios, no podemos olvidar la importancia de la lectura espiritual para nuestro crecimiento, consuelo y remedio interior.

Sin embargo, hay que admitir que no todos los fieles tienen hoy lugares donde proveerse de buenas lecturas, ya sea por no contar con una buena biblioteca, como por estar atravesando situaciones adversas, que le impiden procurársela, ya sea material o digitalmente. Cuesta creerlo, pero hay aún una buena cantidad de católicos para quienes internet sigue siendo algo remoto, casi fuera de su alcance.

Recordamos, de paso, algunas notas que deberíamos tener en cuenta para una provechosa lectura espiritual (valiéndonos de un cierto “plagio” al p. Iraburu, de su libro “Lectura y Libros cristianos”, disponible en www.gratisdate.org ):

-          Asiduidad: sobre todo para los laicos, la lectura esporádica, muy de vez en cuando, mientras se destinan horas y horas semanales a la lectura de periódicos o -ya sea por razones de trabajo o estudio- a obras profanas, será por lo general de escaso fruto. Por eso es muy oportuno traer aquí la advertencia que nos hace S. Juan Crisóstomo:  «Vosotros pensáis que la lectura de las divinas Escrituras es únicamente asunto de monjes, cuando la verdad es que vosotros tenéis mucha más necesidad que ellos de hacerla» (Hom. in Matth. 2,5).

-          Ortodoxia: Parece obviedad, pero no lo es. En otros tiempos, los cristianos permanecían al abrigo de errores y herejías por su perseverancia en la escucha de la enseñanza de los Apóstoles (Hch. 2,42), y en el s. XVIII recomendaba el p. Jean Pierra de Caussade s.j. “no leer sino libros escogidos, sólidos y llenos de piedad”. Santa Teresa, San Ignacio, San Francisco de Sales y muchos santos, insisten en la importancia de las buenas lecturas para nuestra santificación, teniendo en cuenta, como señalaba San Bernardo de Claraval, que “dada la brevedad del tiempo (…) sobre todo hemos de procurar aprender lo que más rectamente conduce a nuestra salvación” (Comentario al Cantar de los Cantares, 36, 2). imprentacartaesp

En nuestros días, en cambio, bajo la confusión que traen los presuntos “nuevos vientos” de doctrina (llenos en realidad, de viejas herejías…), no es tan sencillo distinguir la paja del trigo ni siquiera escuchando indiscriminadamente a muchos sucesores de los Apóstoles, que son quienes han recibido la primacía docente en el pueblo de Dios. Mirando solamente las recientes declaraciones de algunos cardenales en fuerte contraste con el Catecismo, tenemos una prueba de ello.

Ni hablar, por otra parte, de las presuntas “librerías católicas”, en las que primando el espíritu de lucro por sobre el bien de las almas. Se puede hallar a veces cualquier cosa allí, menos la Verdad. Y lo mismo cabe afirmar de ciertos portales de internet, sumamente heterodoxos o sincretistas, a los que muchos católicos llegan ingenuamente, porque ven una bonita imagen de Nuestra Señora, o la del Santo Padre, o de algunos pastores (que no comprendemos cómo prestan su imagen y pluma…) y ya le otorgan toda su confianza.

-          Sobriedad: es importante leer no por vana curiosidad, sino prefiriendo además, siempre, la calidad por sobre la cantidad, “para no aprender con vanagloria, o por algo semejante, sino sólo para tu propia santificación o la del prójimo. Porque hay quienes quieren saber con el único fin de saber, y esto es torpe curiosidad.” (ibid., S.Bernardo de Claraval).     Y es indudable que la lectura superficial y apresurada como la de quien traga sin masticar, es a veces más perjudicial que benéfica, envaneciéndonos peligrosamente.

-          Lectura orante: este aspecto parece que lo sintetiza magníficamente Hugo de San Víctor: «Al comienzo, la lectura suministra materia para conocer la verdad; la meditación capta; la oración eleva; la acción ordena, la contemplación exulta» (Eruditio didascalica V, 9; cf. De meditandi artificio).

Vistas estas consideraciones, hay que decir entonces que la obra de prensa que vienen realizando los monjes de la Abadía de San José de Clairval (Dijon, Francia) es de un valor inestimable, más allá de su asentimiento a la vocación monástica, regalo de Dios para toda la Iglesia.

Cada mes, con puntualidad fidelísima, ellos envían gratuitamente por correo postal a quienes lo soliciten, sus benditas Cartas Espirituales, en las que se nos trae noticia de la vida de santos y siervos de Dios que se hallan “camino a los altares”, generalmente comentadas a la luz del Catecismo de la Iglesia Católica y con algunas interesantes reseñas históricas, todo lo cual contribuye a fortalecer los criterios de vida conformes al Evangelio, que cada día más son puestos en tela de juicio por el mundo y sus corifeos de turno.

Sjosede ClairvalA los catequistas, misioneros y “sembradores” de la Viña, recomiendo fervientemente que difundan esta obra suscribiendo a sus catecúmenos y amigos. Personalmente, doy fe que a través de los más de 15 años que la recibo, me ha sucedido encontrarme con alumnos que ya inmersos en la vorágine de trabajos y estudios seculares, me cuentan que la carta mensual de la abadía, cada vez que la ven en el buzón, es uno de los “toques” que Dios les envía para no alejarse de la fe y “mantenerse alertas”.

Es, pues, una preciosa obra de la Misericordia Divina, que se vale de estos fieles hermanos nuestros para seguir sosteniéndonos. Dios los colme de bendiciones por ello.  Los lectores que residen en Europa pueden además, visitarlos o hacer con ellos unos días de retiro. A los que vivimos más lejos, nos consuela la esperanza de que nos conozcamos en el Cielo.

A través de su página web, pueden conocer algunos detalles más sobre su vida y quienes lo deseen, suscribirse para recibir la Carta mensual (fíjense donde dice “suscripción nueva”), que se envía primero durante tres meses, y luego es necesario confirmar que se desea seguir recibiéndola. ¡Qué hermosa, fuerte, fecunda y consoladora es la Comunión de los Santos, y todo lo que contribuye a ella!

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Infocatólica agradecerá vuestra generosa colaboración; le sugerimos cómo hacerlo.

 

8 comentarios

  
Blanca
¡Qué frescura!
Son "caricias" del Señor!
Gracias María Virginia

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V.G.: Así es, ¡gracias a El!
02/06/15 1:18 PM
  
Ricardo de Argentina
Realmente una frescura muy necesaria, Virginia.
Después de lo de Córdova, Luján y Radcliffe, este artículo es un bálsamo.

Yo también recibo una carta espiritual mensual, desde hace tantos años que ya no lo recuerdo. Y también desde un santo convento. Me las envían los monjes de Miles Christi, quienes tienen su sede "San José de Luján" ubicado en una zona rural entre Luján y Carlos Keen.
Y doy fe que es un alimento sustancioso y oportuno, especialmente fructífero para toda la familia.
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V.G.: ¡Esa también! Ya dedicaremos algún post a ellos, si Dios quiere!
Aunque veamos muchas sombras, nunca tenemos que olvidar lo grato y bendito que Dios nos regala incesantemente.
02/06/15 6:55 PM
  
fermento
Yo también la recibo hace varios años y realmente son admirables no sólo en su espiritualidad y recta doctrina, sino también por su elevada cultura y la elegancia de su estilo. Tan bien traducidas que parecen escritas en español. Y lo mejor... que ellos rezan por sus lectores!
Ojalá tu post sirva para que muchos más las conozcan y aprovechen!
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V.G.: Dios así lo quiera; con esa esperanza fue publicado.
03/06/15 3:57 AM
  
Carmen A.
Gracias Ma. Virginia. Ultimamente hago la lectura con el Catecismo de la Iglesia Católica y los Evangelios. Siempre me parecen nuevos y ahí están todas las respuestas.
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V.G.: Sin duda! las de ayer, las de hoy, y las de siempre...
03/06/15 4:33 AM
  
Marta Susana Rovitto
Si, deseo seguir recibiendo gratuitamente la carta de la Abadia San Jose. Mi dirección es: Pasaje Bianculli 860 Piñeyro (1870) Ciudad Avellaneda Pcia.Buenos Aires. Republica Argentina. Muchas gracias por la atención recibida!!
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V.G: Estimada Marta, este no es el sitio de la abadía.
Debe dirigir su pedido en la página que se indica en este post (www.clairval.com)
20/03/16 7:52 PM
  
ana beatriz chavarri
Les agradezco infinitamente el enviarme las cartas con la vida de los Santos es una caricia al alma, una bendición, nos alienta en nuestra espiritualidad.Despierta en nosotros deseos de superación, de piedad, de caridad y sobre todo el amor a Dios y al prójimo. Ana de Argentina ciudad de Córdoba.Gracias

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V.G.:¡Qué alegría, Ana! Muchas gracias por este testimonio.
17/05/17 2:27 AM
  
Noemi Beatriz Ardizzone
Deseo seguir recibiendo las cartas espirituales, me ayudan a sobrellevar los problemas que se me presentan a diario, este ultimo tiempo han sido de muchas pruebas, las cuales e podido superar gracias al Señor que a estado siempre presente apuntalandome, las cartas las comparto con amigos que tambien los ayudan en la lucha diarios Muchas Gracias.
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v.g.: Estimada Noemí: debe escribir a la página de la abadía, no aquí. Lamentablente tampoco puedo yo dar la nueva aceptación, sino ud. misma desde su propio correo.
19/06/17 4:39 PM
  
Emilia magdalena Basualdo
Por muchos años he recibido las cartas espirituales y algunos amigos. Me he mudado a otra ciudad y he dejado derecibirla y lo lamento.Me han ayudado mucho el ejemplo de esos santos desconocidos. Todos podemos ser santos. Siguen mandando las cartas? Bendiciones
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V.G.: Sí, Emilia, las siguen enviando. Tal vez convenga que se comunique personalmente con la abadía por medio del correo electrónico que consignan en su página, y le consulte si han suspendido su envío a ud., o ver si es problema del correo local. Esto último me sucedió a mí al mudarme, y de hecho las recibo actualmente al domicilio de mi suegra, porque el correo de mi municipio es pésimo.
28/04/18 10:57 PM

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