(150) Sobre el corazón de los santos, la historia de los villancicos…y Gramsci
Los santos son las personas más realistas, las más sabias, las que tienen mejor puestos los pies sobre la tierra…y por tener el corazón en el Cielo, no hay tropiezos que valgan, para seguir adelante, siempre adelante!.

Por eso en estos días navideños es muy saludable inclinarnos un poco más a sus lecturas que a algunas del siglo, porque asociando nuestras almas a las suyas, se sigue un aumento de fortaleza y alegría (ambas son una…) tanto propia, como de quienes nos rodean.
Así, pues, hemos estado leyendo algunas composiciones navideñas, y luego de unos célebres sermones hemos pasado a los villancicos de Santa Teresa y de San Alfonso.. ¿Habrán ellos carecido de “conciencia” sobre las cruces de la Iglesia, o serían algo aniñados, o….? No; no nos parece que estas preguntas merezcan una respuesta afirmativa.

Parecería que en medio de la tormenta, como no se ve el sol, no hay manera de detenerse a dar gracias por él, ni por la luz, porque sólo se siente el salpicar del agua sobre el rostro, la barca que amenaza naufragar, y a lo único que se atina en estos momentos es a asirse de los mástiles que aún no se han quebrado, o de cualquier viga que parezca firme para soportar el embate de las olas… Por eso tal vez, leíamos hoy en un medio pretendidamente católico: “Me considero un pesimista. Quizás la razón sea que estoy informado de lo que está ocurriendo en el mundo. Si es cierto lo que dicen, que el ignorante es feliz, su corolario también debe de serlo: el que sabe mucho es infeliz…” Y me he indignado.
No dudamos que el llamado de Dios Padre a celebrar más cerca Suyo la fiesta de la Vida por excelencia que es la Navidad, ha sido el galardón más justo a una vida sacerdotal signada por la defensa de la verdad y de la vida. Así de ejemplar y consoladora para los fieles, ha sido la de Mons. Juan Claudio Sanahuja.
“El hecho de que, durante décadas, la lucha contra el marxismo clásico haya dejado de ser tratada como una prioridad para la Doctrina Social Católica, ha debilitado la capacidad de los fieles, especialmente de los políticos católicos, de reconocer y combatir el marxismo cultural.”
Este es el título general que hemos elegido para el XIX Encuentro de Formación Católica que realizamos este año desde el Círculo de Formación S. Bernardo de Claraval, entre el 2 y 4 de diciembre, en la ciudad de San Miguel (Bs.As.).