(130) Carmelitas de Nogoyá: imputación a la Priora y testimonios de las hermanas
“…nada puede ser más útil y glorioso a los príncipes y reyes del mundo, que el dejar a la Iglesia católica regirse por sus leyes, y no permitir a nadie que se oponga a su libertad...»(Pío VII, Epístola Encíclica Diu satis)
La presunta Justicia sigue su curso en la Argentina con una celeridad sorprendente…cuando se trata de perseguir a la Iglesia.
No ha bastado pisotear groseramente los acuerdos firmados con la Santa Sede, por los cuales en este tipo de cuestiones se debería delegar el procedimiento o investigación -si cupiere- a la Iglesia. Por el contrario, la pretendida Justicia, tan preocupada por la “libertad psico-físiica” de las carmelitas, paradójicamente se les cuestiona la libertad de expresión, debido a una cuenta transitoria de facebook que habían abierto con autorización de su obispo días atrás, a fin de hacer llegar los testimonios de las hermanas sobre lo sucedido. En ellos hablan de sus respectivas vocaciones para tratar de aminorar la confusión y perplejidad de muchos desprevenidos. Indignada, la prensa señala que desde allí, “criticaron a la Justicia”. ¿Se suponía que deberíamos aplaudir la irrupción violenta, ruptura de puertas y bienes, ingreso de varias decenas de policías llegando casi a la violencia física con religiosas mayores a horas de la madrugada?…

“…nada puede ser más útil y glorioso a los príncipes y reyes del mundo, que el dejar a la Iglesia católica regirse por sus leyes, y no permitir a nadie que se oponga a su libertad...»(Pío VII, Epístola Encíclica Diu satis)
Castigat ridendo mores
Agradecemos a uno de los comentaristas que hace unos días nos recordó esta obrita de nuestro compatriota Fray Mario J. Petit de Murat, o.p. (*), y que bien podría tener una ligera variación como “Carta a un esclavo de la carne", ya que recoge algunos lugares comunes de muchos hermanos que, aún sin llegar al adulterio, pueden aprovecharse muy bien de estas reflexiones del p. Petit.
Este 25 de octubre será para muchos católicos argentinos, un día sagrado. Pero no por ser domingo, ni por la clausura del Sínodo, sino porque nuevamente habrá aquí elecciones presidenciales…!