29.11.19

Las teologías excusa

Leo en InfoCatólica, con ocasión del fallecimiento del P. Scannone SJ, que en gloria esté, una afirmación de este que resulta muy significativa. Con ella, el jesuita argentino intentaba explicar la diferencia entre su “teología del pueblo” y la “teología de la liberación”, que, como es sabido, generalmente utilizaba presupuestos marxistas para “interpretar” la realidad (interpretar, por supuesto, en el sentido marxista de transformar con poco éxito esa realidad).

Decía el P. Scannone que, en la teología del pueblo:

«no se usa el análisis social marxista, sino preferentemente un análisis histórico-cultural, sin desechar el socio-estructural, pero no basado en la lucha de clases como principio determinante de interpretación de la sociedad y la historia».

Sin duda, el hecho de no utilizar el análisis marxista, felizmente refutado hasta la saciedad y desprestigiado contundentemente por la misma realidad que pretendía interpretar, es un punto positivo para cualquier teólogo católico. Al menos en el mismo sentido en que no mezclar alegremente cerillas encendidas y bidones de gasolina es un punto positivo para cualquier bombero.

Leer más... »

20.11.19

Las más guapas

Para desasnar un poco a los lectores jóvenes e impartirles algo de la sabiduría ganada con los años, me ha parecido oportuno traer al blog una frase leída por ahí en Internet, del P. Manuel Martínez Cano:

“¿Por qué las mujeres católicas son más guapas? Porque la gracia de Dios perfecciona la naturaleza”.

En una frase humorística, claro, pero, como dicen los yanquis, it’s funny because it’s true, es divertida porque es verdad. Ceteris paribus, las católicas son más guapas que las que no lo son.

No me refiero simplemente a la belleza interior (que también), sino a la belleza en el sentido más habitual de la palabra. La belleza externa de una mujer es algo indefinible, que no se puede reducir a la física y las matemáticas. Incluye siempre un nosequé que hace que sea una belleza humana y no simplemente física o biológica.

Leer más... »

18.11.19

7.11.19

San Pablo tendiendo puentes

El Papa Francisco señaló el otro día cómo San Pablo construía puentes hacia los idólatras en su famoso discurso en el areópago de Atenas y lo encomió como “un ejemplo extraordinario de inculturación del mensaje de la fe”, que anunciaba sin atacar, “haciéndose pontífice, constructor de puentes”. Bien es cierto que el resultado fue que la gran mayoría se rieron del Apóstol cuando habló de algo políticamente incorrecto, como la resurrección de Cristo, pero, como recuerda con gozo San Lucas, “algunos se adhirieron a él y creyeron; entre ellos Dionisio, el Areopagita, y una mujer llamada Damaris, y otros con ellos”. Hay que reconocer que esa alegría triunfante de Lucas por los primeros conversos atenienses suena un poco proselitista y quizá alguien habría tenido que corregirle: “Señor Evangelista, evangelización sí, proselitismo no”, pero, en fin, eran otros tiempos.

Me ha parecido, sin embargo, muy buena la idea del Papa de señalar a San Pablo como ejemplo de la manera en que hay que tender puentes con los idólatras y la sociedad moderna, evangelizando sin “hostilidad”, así que he buscado otros textos en que el Apóstol habla de ese tema. Voy a traer al blog el primero que he encontrado, de la carta a los Romanos, para edificación de los lectores:

Leer más... »

5.11.19

La dispersión de los negocios

Traigo hoy al blog la tercera y última parte del artículo de José Alberto Ferrari, “Desventura del hombre de negocios —entre el consuelo y la dispersión—”. En estas reflexiones sobre el riesgo de ser como Judas en la administración del dinero, consideramos ahora la segunda causa de ese riesgo: la dispersión o distracción.

Vivimos en la época de las distracciones, del ruido y de las prisas. Ni siquiera hace falta que el mundo moderno nos persiga por ser cristianos o apruebe leyes inmorales: nos hace mucho más daño distrayéndonos de lo que de verdad importa y convenciéndonos de que es más importante la acción que la contemplación.

Leer más... »