Gracias a Dios

Como ayer, 22 de agosto, era la fiesta de Santa María Reina, me acordé de lo que pensé la primera vez que vi a la que ahora es mi mujer: así debía de ser la Virgen María.
23.08.26

Como ayer, 22 de agosto, era la fiesta de Santa María Reina, me acordé de lo que pensé la primera vez que vi a la que ahora es mi mujer: así debía de ser la Virgen María.
18.08.26

Se han dicho muchas cosas en respuesta a las barbaridades de un cura cántabro que ha negado el dogma de la asunción de la Virgen en cuerpo y alma al cielo (¡en la homilía del Día de la Asunción y en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora!). La que más me ha gustado ha sido esta sugerencia del siempre interesante Miguel Ángel Quintana Paz:
“Idea: similar al carné de conducir por puntos, debería haber otro para el clero. Y que si un cura comete cierto número de barbaridades teológicas/litúrgicas, por desgracia cada vez más habituales, pierda puntos y deba volver a clases de Teología antes de poder seguir celebrando”.
La mejor demostración de que es una buena idea es que se trata de algo que la Iglesia ya puso en práctica durante largos siglos y que solo recientemente hemos olvidado: las licencias para confesar y predicar.
14.08.26

Leo por ahí que estos días de agosto se ha celebrado en Seúl el Primer Coloquio Internacional sobre el Diálogo entre el Cristianismo y el Confucionismo, patrocinado por el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y la Conferencia Episcopal de Corea.
Al parecer, el fascinante tema tratado es “Diálogo cristiano-confucionista para la construcción de una sociedad ideal”. Por parte católica, participan en el coloquio el Prefecto y el Secretario del Dicasterio citado, además de obispos, sacerdotes, teólogos, religiosos y religiosas.
10.08.26

El mes pasado, el Instituto McGrath para la Vida Eclesial de la Universidad de Notre Dame publicó doce recomendaciones clave para mejorar la formación de los seminaristas. Doce como los doce apóstoles. O los doce del patíbulo, quizá.
A la luz del colapso del número de católicos en las últimas décadas, el desplome de las vocaciones sacerdotales, las cuantiosas cifras de abandono del ministerio sacerdotal y la crisis de los abusos clericales, sin duda es muy necesario mejorar la formación de los seminaristas. El problema es que, aparte de algunas consideraciones de sentido común, no está muy claro que estas recomendaciones de Notre Dame vayan a conseguirlo. Es más, al leerlas, uno no sabe si reír o llorar.
7.08.26

El sacramento del orden no convierte al que lo recibe en un ser de perfección inmaculada ni en una especie de robot inhumano y sin sentimientos u opiniones propias. Los sacerdotes se equivocan, exageran, bromean, fanfarronean e incluso disparatan como los demás, como resulta evidente ya en las páginas del mismo Nuevo Testamento.
Los enemigos de la Iglesia, sin embargo, gustan de usar esos rasgos simplemente humanos de los sacerdotes para atacar a la Iglesia. Así sucedió cuando D. Javier Aizpún, párroco de Huarte (Navarra), escribió unos mensajes algo exaltados en la red social X, en un momento de gran tensión: la invasión de Ceuta por una tromba de decenas de miles de marroquíes.
El sacerdote escribió cosas como “Nuestra Señora de África, patrona de Ceuta, impulse la reconquista de Marruecos y su conversión al cristianismo. Lo que la reina Isabel la Católica dejó sin hacer, lo sepamos terminar". Es decir, un deseo llamativo, pero no desprovisto de razón. A fin de cuentas, todo el norte de Marruecos era parte de la Hispania romana cristiana que fue invadida y conquistada a sangre y fuego por el islam. De hecho, estaba previsto que la reconquista continuase al sur del estrecho, pero los ataques de los Turcos al este y la evangelización americana al oeste lo impidieron.
Bruno M. es laico y ha sido bendecido por Dios con tres hijos y una esposa mucho mejor de lo que merece. A pesar de su escasa habilidad literaria, se empeña en ofrecer al mundo sus ocurrencias sobre todo y nada en este blog, siempre desde la fe católica y la razón. También colabora regularmente con Radio H.M. Para purgar sus pecados, forma parte del Consejo de Redacción de InfoCatólica.
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