InfoCatólica / Espada de doble filo / Categoría: Vita brevis - Libros

25.05.26

Oh feliz culpa

Cuando era niño, me fascinaba escuchar a mis abuelos hablar de mártires que ellos habían conocido.  No en el tiempo de los romanos ni en tierras exóticas de misión, sino ¡en tiempos de mis abuelos y en España! Incluso tenemos en la familia una reliquia de uno de aquellos mártires: un trocito de hueso de un sacerdote ejemplar, que fue a la muerte mansamente, como cordero llevado al matadero.

Eran historias de combate abierto entre la luz y las tinieblas, entre la fe y el mundo, entre la esperanza y la desesperación. Casi como un apocalipsis antes de tiempo. Tiempos de horror y muerte, pero también de fidelidad, heroísmo y gloria.

No me entiendan mal. Soy muy consciente de que el campo de la luz y el de las tinieblas no pueden identificarse por completo con ningún bando en guerra en ningún conflicto humano. Uno de los bandos puede ser muy preferible a otro, como en este caso, pero, aun así, las trincheras de la lucha espiritual recorren el corazón de cada ser humano, sea cual sea su bandera. Hasta el último aliento, la salvación (o la condenación) no están aseguradas para nadie.

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28.10.25

Santa Catalina de Siena y el dulce Cristo en la tierra

¡Es que esta santa lo tiene todo!”, me decía mi mujer, mientras revisaba las pruebas de impresión del último libro que he traducido. No le faltaba razón, teniendo en cuenta que el libro es una vida nada menos que de Santa Catalina de Siena. Se trata de una santa que no puede dejar a nadie indiferente, porque los dones que recibió de Dios fueron abundantísimos: desde el desposorio espiritual a los estigmas, desde el don de profecía al de curación o la cardiognosis, tanto el deseo de soledad como la sed del martirio y multitud de visiones de Cristo, nuestra Señora y los santos desde la más temprana edad.

Algo similar podría decirse de los honores que le ha otorgado la Iglesia. Además de estar canonizada, es patrona de la ciudad de Roma, de toda Italia y también de Europa. A pesar de que solo aprendió a leer y escribir con dificultad, principalmente para poder rezar el oficio divino, Pablo VI la declaró doctora de la Iglesia, la segunda mujer de la historia en recibir este honor después de Santa Teresa. El tratado espiritual que dictó, Diálogo de la divina Providencia, ha ayudado a millones de católicos y sigue siendo muy leído en la actualidad.

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10.10.25

Los dos ojos de la humildad

“La verdadera humildad tiene dos ojos. Con uno, reconocemos nuestra propia miseria, para no atribuirnos a nosotros mismos más que nuestra nada; con el otro, reconocemos nuestro deber de trabajar y que Dios lo es todo, refiriéndolo todo a Él: no a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria. Quien es verdaderamente humilde considera que todo lo bueno que hay en su cuerpo y en su alma se asemeja a los arroyos, cuya agua procede del mar y al final volverá al mar. Por eso, siempre está atento a devolver a Dios todo lo que ha recibido de Él y solo pide, ama y desea que su nombre sea glorificado en todo: santificado sea tu nombre

La humildad del corazón, Fray Cayetano María de Bérgamo

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La soberbia, la desesperanza, la presunción y la pusilanimidad son todas tuertas, feas y malas novias. En cambio, la humildad, como resplandeciente virtud que es, destaca por su belleza y sus dos ojazos como dos soles. Dichoso será quien se despose con ella, porque, como enseña Santo Tomás, es el fundamento de las demás virtudes.

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15.09.25

Jesuitas entre los berberiscos

La época de las plazas fuertes en el norte de África fue un tiempo épico, cuajado de acciones heroicas, mártires y renegados, galeras piratas, audaces incursiones, esclavos y monjes rescatadores, sultanes y reyes, presidios, asedios, alianzas, traiciones, desastres y victorias. Es una verdadera pena que los hispanohablantes la conozcamos tan poco.

Cuando terminó la reconquista de la Península, era natural que los nuevos reinos se plantearan continuar liberando los antiguos territorios cristianos del norte de África. En efecto, lo que hoy llamamos el Magreb había sido mayoritariamente cristiano, con seiscientas diócesis, especialmente en la costa, pero también en gran parte del interior, hasta las oleadas musulmanas que conquistaron todo el litoral norteafricano y la España visigoda.

Los Españoles y portugueses, pues, decidieron reconquistar también aquella parte de la antigua cristiandad. Por desgracia, al final de la Edad Media habían desaparecido ya por completo los cristianos norteafricanos, a los que se había dado a elegir entre la muerte y el Corán, de modo que no era fácil lanzar una reconquista a gran escala. En su lugar, España y Portugal fueron creando presidios  y pequeñas ciudades fortificadas en la Berbería, rodeados por grandes zonas en poder del Islam. Más o menos en la misma época, la captura de esclavos europeos se convirtió en un lucrativo negocio para los piratas berberiscos y miles de cristianos se pudrían en sus prisiones.

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31.05.25

Conversación en la posada errante

He tenido el gusto de mantener una agradable tertulia en la chestertoniana Posada Errante y pienso que quizá podría interesar a los lectores. A pesar de una fuerte alergia al polen que me afectó justo ese día (y que se nota bastante en la voz nasal y mi aspecto general algo atontado), disfruté mucho de la conversación con Leandro Blásquez.

En principio, la tertulia-entrevista versaba sobre el libro Yo fui secretario de León XIV, pero, como una cosa lleva a la otra, y las preguntas eran estupendas, hemos terminado hablando sobre la importancia de leer el Apocalipsis, la relación entre el humor y la humildad, la necesidad las novelas escritas por católicos para bautizar la imaginación, la larga derrota de la Iglesia, León XIII y la herejía del americanismo, el papel del Papa, la herencia española en América y la urgencia de volver a la esencia del cristianismo. No está mal ¿verdad? Con esos temas y un interlocutor tan sabio y con el que se comparte la fe católica da gusto conversar.

Aquí tienen la grabación:

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