(248) Súplica a San Pío V en tiempos de apostasía
“Por el hecho de que los del cielo están más íntimamente unidos con Cristo, consolidan más firmemente a toda la Iglesia en la santidad […] No dejan de interceder por nosotros ante el Padre […] Su solicitud fraterna ayuda, pues, mucho a nuestra debilidad“ (Lumen Gentium, 49)
En tiempos de “turbulencia”, tanto para quienes emprenden viajes aéreos como para todos los que espiritualmente buscamos llegar al Cielo a través de este valle de lágrimas, lo fundamental es ante todo, no perder la serenidad, para nada reñida con la comprensión lúcida de la gravedad de esos momentos.
Y la serenidad, el don preciado de la paz interior, es prácticamente imposible para un cristiano si no se practican las virtudes teologales. En el ejercicio de ellas, la conciencia de la Comunión de los Santos juega a nuestro juicio un papel fundamental.

“Por el hecho de que los del cielo están más íntimamente unidos con Cristo, consolidan más firmemente a toda la Iglesia en la santidad […] No dejan de interceder por nosotros ante el Padre […] Su solicitud fraterna ayuda, pues, mucho a nuestra debilidad“ (Lumen Gentium, 49)
Complementando la noticia del día de ayer acerca de la
“No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada.“ (Mt.10, 34-36)
Con profundo consuelo compartimos la siguiente declaración de Mons. A. Schneider -fiel a su sagrado ministerio episcopal- a fin de fortalecer a los fieles frente a innúmeras y graves confusiones. Las negritas y cursivas son nuestras. (Traducción propia de la versión en italiano, autorizada por Mons. Schneider)
Desde hace casi un año, al regresar del I Encuentro de Formación Católica de Ecuador celebrado en abril de 2018, traía pendiente un post sobre una aparición de Nuestra Señora en esa querida nación que nos ha conquistado para siempre el corazón.





