Ya no puedo más

Al diablo le gusta mentir. No en vano es el Padre de la Mentira: no hay verdad en él; cuando dice mentiras, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira. A menudo, sin embargo, encuentra que la media verdad es más útil para extraviar a los hombres y la usa con gran eficacia.

Veamos un ejemplo. No hace mucho, un amigo norteamericano que es padre joven de familia, con dos hijos pequeños, me decía: “ya no puedo más, no puedo más”. Conociendo sus problemas maritales, se me partía el corazón, porque, como todo casado sabe muy bien, la vocación al matrimonio es una vocación a dar la vida entregando la propia. Quizá no de forma violenta, como los mártires, pero sí realmente, aunque sea poco a poco.

Por otro lado, además de animarle, intenté explicarle algo que uno termina entendiendo por experiencia: esa frase de “ya no puedo más” suele ser reflejo de una tentación y no solo algo que sale del corazón, aunque uno esté hablando con total sinceridad al pronunciarla. Como tentación, encierra nada más y nada menos que cuatro mentiras del diablo. O, al menos, medias verdades.

En primer lugar, el “ya no puedo más” lleva implícito que tu situación es única, que no es algo normal, que nadie sufre como tú y, por lo tanto, un ser humano no puede soportar lo que tú tienes que soportar, las reglas habituales ya no valen y lo único que se puede hacer es escapar. Esto tiene parte de verdad en el sentido de que tú lo sientes así, porque es muy humano que nuestros sufrimientos nos parezcan mayores y más importantes que los de los demás.

Es necesario, sin embargo, ser conscientes de que es una mentirosa media verdad del diablo. Los hombres nos parecemos mucho unos a otros y lo que te parece que te hace la vida imposible en tu matrimonio lo han sufrido ya millones antes que tú. Es algo normal y, en ese sentido, hay que procurar desmitificarlo en lugar de agobiarse por ello, como si fuera una catástrofe inaudita. Sí, duele y se sufre, a veces muchísimo, pero es que lo normal es que en el matrimonio duela y se sufra y uno se agote. A fin de cuentas, si la vida cristiana es un combate, también lo tendrá que ser el matrimonio, que es la forma concreta que toma esa vida cristiana en los casados.

Hay un aforismo tradicional de los religiosos que se puede aplicar también a los esposos: vita communis, maxima poenitentia. Es decir, la mayor penitencia es la vida en común (y esto lo decían frailes que sabían de lo que hablaban, porque vivían una pobreza literalmente mendicante y hacían penitencias de caballo). Esa penitencia es igualmente dura o más aún en el matrimonio, por el desgaste cotidiano, los defectos y pecados del otro que hay que soportar unidos a los propios pecados y defectos que se hacen más visibles en el matrimonio, las incomprensiones, los rencores enquistados, a lo que se suma la necesidad de dar la vida simultáneamente por los hijos. Es decir, con toda probabilidad tu problema no es único y excepcionalísimo, sino parte de lo que es el matrimonio.

La tentación incluye una segunda media verdad. Es muy probable que sea cierto que tus fuerzas no son suficientes para sobrellevar la situación, pero es que en ningún sitio está escrito que lo tengas que soportar tú solo. Cuando no quedan fuerzas, a veces es posible apoyarse en la esposa o en el esposo, pero incluso cuando esto no es así y parece que el cónyuge es parte del problema, siempre es posible apoyarse en Dios.

El matrimonio cristiano es una vocación sobrenatural, que solo tiene sentido con la gracia de Dios. Si uno se empeña en sobrellevar las dificultades del matrimonio solamente con sus fuerzas, es casi inevitable que llegue un punto en que no pueda más, las fuerzas se agoten y uno se desespere, que es lo que quiere el diablo.  En cambio, la gracia sobrenatural no se agota nunca y puede lo imposible. Dios se comprometió con juramento el día en que te casaste y no te fallará.

En tercer lugar, es muy frecuente que en estas situaciones a la sensación de agotamiento se añada el pensamiento de que las cosas van a seguir así durante años o toda la vida. ¡Toda la vida sufriendo! Como es lógico, esto no falla en producir una fortísima sensación de desesperanza. Uno se da cuenta de que podría soportar su situación durante algún tiempo, pero no durante toda la vida.

¿Dónde está aquí la media verdad del diablo?  Es que es normal que no soportes el pensamiento de sufrir toda la vida, porque Dios no te ha dado aún la gracia que vas a necesitar todos los días de tu vida. Te ha dado la que necesitas hoy, ahora. Por lo tanto, cuando miras al futuro, te desesperas, porque lo consideras sin esa gracia que aún no tienes y, en efecto, sin ella, sería algo insoportable.

La gracia es como el maná del desierto, que no se podía conservar para el día siguiente, sino que era necesario recogerlo de nuevo cada mañana. Manteniéndonos en amistad con Dios podemos renovar cada día la gracia que necesitamos para esa jornada. Cuando pedimos en el padrenuestro danos hoy nuestro pan de cada día, estamos pidiendo, entre otras cosas, la gracia que necesitamos hoy para poder cumplir nuestros deberes. Por eso dice el Señor bástele a cada día su afán, porque nos da la gracia que necesitamos para ese afán. Hoy puedes cumplir tu deber con la gracia de Dios y con eso te basta. El futuro déjalo en manos de Dios para que no te engañe el diablo.

El cuarto y último punto es especialmente importante. Todo lo anterior, nos lo enfoca de forma torticera el demonio desde el punto de vista de soportar una situación dolorosa, lo que obviamente incluye soportar a la esposa o al esposo y a los hijos. Ese enfoque es en sí mismo una media verdad y parte de la tentación, porque no estamos llamados simplemente a soportar, sino a amar al cónyuge y a los hijos. Eso lo cambia todo.

En principio parece que lo que estamos haciendo es poner las cosas más difíciles: no puedo soportar a mi esposa y me estás pidiendo que además la ame, que es mucho más difícil. Sí, es más difícil, pero eso es a lo que te comprometiste el día de tu boda (“amarla y respetarla todos los días de tu vida”), porque eso es lo que es el matrimonio, una imagen de la Trinidad, un reflejo del amor de Cristo por su esposa la Iglesia, una alianza de amor y fidelidad.

Si tu fin es simplemente “soportar” el matrimonio, aunque lo consigas el resultado será penoso y triste. En cambio, si con la fuerza de Dios amas a tu esposa a través de las dificultades y sufrimientos, encontrarás en ese amor el cumplimiento de las promesas de Dios para ti, un camino de santidad, una prenda de la felicidad eterna del cielo y el refugio seguro para criar hijos santos y encaminarlos a la vida eterna. Se allanarán todas las montañas y colinas, tus angustias y los defectos de tu esposa dejarán de ser importantes al lado del auténtico milagro que ha hecho Dios en vosotros y podrás exclamar con admiración, como Adán, que tu esposa y tú sois una sola carne, porque esta sí que es carne de mi carne y hueso de mis huesos. Así se cumplirán en vosotros las palabras del salmista: cuando el Señor cambió la suerte de Sion, nos parecía soñar, la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares. Eso sí que merece la pena y no se parece nada al triste “soportar” a tu esposa, que, como decía la tentación, no merecía tantos esfuerzos.

Todo eso te lo pierdes si escuchas las medias verdades que el diablo te susurra al oído, transformándolo todo en angustia, oscuridad y un inmenso tedio. ¡No es verdad, no lo es! No escuches al Padre de la Mentira, porque hacerlo, aunque parezca el camino mas fácil, en realidad solo es un camino para el infierno ya en vida y después de la muerte. Solo en Cristo está la Verdad y lo demás son mentiras o, en el mejor de los casos, engañosas medias verdades.

44 comentarios

  
Octavio
Preciosa reflexión. Ojalá Amoris Laetitia se sustituyera por ella.
10/02/26 2:12 PM
  
Pbro. Lucas Javier
Como siempre, muy bueno, Bruno.
10/02/26 2:36 PM
  
Marcelo Fernando Gerstner
¡Y bástele a cada día su afán! ¡Dijo el Señor!

"Por tanto, no se preocupen del mañana, porque el mañana se ocupará de sí. A cada día le basta su problema." (Mt. 6, 34).
10/02/26 3:06 PM
  
Antonio
Muchas gracias Bruno,
Cómo me ha ayudado tu artículo. lo guardo para releerlo.

"Hoy puedes cumplir tu deber con la gracia de Dios y con eso te basta."

Un familiar mío solía decir ante los problemas: " El futuro llega día a día". Y esa frase se me quedó grabada. Y es así, día a día llega, no de golpe como nos apresuramos a imaginar.., y debemos recordar que Dios nos dará esa gracia para cada día. Como dices, con eso nos basta.
10/02/26 3:34 PM
  
Juanjo
¿Por qué echo de menos que muchos "pastores" hablen así?
10/02/26 4:58 PM
  
Federico Ma.
Podría ser todo un muy buen comentario de lo del Apóstol: "Omnia possum in Eo qui me confortat". Sin Dios tampoco podemos... nada.

Santa Teresa del Niño Jesús tiene una linda poesía que toca el tercer punto en la estrofa 4. Que, además, tiene la otra cara de aprovechar para bien, viviendo con la máxima intensidad, con la máxima caridad, el día de hoy:

https://archives.carmeldelisieux.fr/archive/pn-5/
10/02/26 5:51 PM
  
Anónimo
Dando por muy cierto todo lo que apunta el artículo, solo me queda añadir una pregunta acerca de la convivencia, no del vínculo. ¿A costa de qué es recomendable mantenerla? ¿Cuál es el límite de lo no negociable para vivir bajo el mismo techo: la salud mental, las relaciones sanas con familia y amigos de siempre, etc? Doy por sentadas las adicciones graves o la violencia física.
10/02/26 6:14 PM
  
pedro sierra
excelente !!
10/02/26 6:33 PM
  
Pedro Fortuny Ayuso
Muy bien todo.

Quizás tu amigo necesite un psiquiatra, ojo. No nos olvidemos de esto.

Pensamos que vivimos en un siglo fácil y cómodo y lujoso y la realidad es que nuestra vida es probablemente mucho más estresante y angustiosa que la del pasado.

Esta es mi aportación como enfermo mental.
10/02/26 7:20 PM
  
Pablo
Buen artículo Bruno. Tiene gracia el detalle de que tú amigo es americano. Sociedad educada en el yo.
Aquí ya tampoco estamos para darle lecciones a nadie desde luego, pero por los que yo conozco es muy fácil ser su amigo, pero no aconsejaría a mis hijas e hijos que se casaran con uno.
Y sé que lo que digo es injusto, que lo que cuenta es la persona, pero....
10/02/26 8:53 PM
  
Ruben Peralta
No me cuadra ..: Dios durmió a Adán, para crear una ayuda idónea...; no para llegar al límite de, " no aguanto más ". Adán exclamó con alegría y reconocimiento;" esta sí que es huesos de Mis huesos y carne de Mi carne.. claro está, qué éso no tiene que ver con la realidad de hoy ni la de mañana. Si un cura puede volver a su estado laical, no me cuadra, que al santo, le recuerde su juramento. Bruno no le pide que la ame , lo que quiere es que tenga el síndrome de Estocolmo. No está dispuesto a considerar ninguna de sus heridas. En fin, nunca encontré un hombre que diga que su sueño fue una familia sin jardín, sin hijos, que criarlos fuese llevarlos a alguna parte, etcétera. Perdón por no estar en la tónica del resto de los comentarios.
10/02/26 10:48 PM
  
luis
Como dice C.S. Lewis en El Problema del Dolor, la ¨suma de dolores y sufrimientos¨ de la Humanidad es una operación de la mente. En realidad, cada uno sufre día a día lo que le toca. La imaginación quiere hacerte creer que eso es infinito. Es una trampa, porque Dios es más ancho que nuestra conciencia y que nuestra capacidad de aguantar. Esto dicho, no es bueno hacer de amigo de Job quitando hierro al sufrimiento, sí mostrando su carácter subjetivo.
11/02/26 12:06 AM
  
penc
Me gustó mucho, me recuerda el espíritu de la obra, operatio Dei, Opus Dei, trabajo de Dios. Sin la gracia de Dios nada podemos o lo que creemos poder hacer por "cuenta propia" no será más que un espejismo que nos lleve a la ruina. Dios te guarde
11/02/26 5:42 AM
  
penc
Muchas gracias
11/02/26 5:43 AM
  
Anacoreta
Excelente Bruno, excelente. Dios te bendiga y a tu familia también. Eso es lo que debe defender y publicar la Iglesia, no lo contrario a la ley de Dios.
11/02/26 10:44 AM
  
Emilio
¿Y qué decir si esa unión naciera o naciese falsa, fraudulenta, contraída por otros intereses espurios, bastardos, totalmente ajenos al sacramento?. ¿También los bendice la Iglesia?. Pongamos que hablo, por ejemplo, de homosexuales que contraen matrimonios heteros, y no lo reconocen...mientras no les conviene (o, en el peor de los casos, nunca), privando al "cónyuge" de esa argamasa del afecto que es el bálsamo de la unión.
Doctores tiene la Iglesia... Para el común, "ajo y agua".
11/02/26 12:37 PM
  
María de África
Todavía estoy esperando una sola mujer, una, que pida el divorcio porque no quiere vivir de las maquinaciones fraudulentas de su marido, el cual está podrido de dinero; ni tampoco un solo hombre que pida lo mismo al enterarse de que su mujer ha heredado dinero sucio y no quiera desprenderse de él.
En cambio hay muchos más casos de divorcios porque al uno le huelan los pies o porque la otra sea un ama de casa desastrosa.
No existe un aguantómetro como existe un termómetro.
A pesar de su discreción me consta que a mi abuela había cosas de mi abuelo que no le gustaban, pero no viceversa porque mi abuelo la tenía en un pedestal a pesar de que, en mi opinión, tenía sus defectos, como todo el mundo, pero él no los veía.
11/02/26 1:45 PM
  
María de África
Hay una anécdota conmovedora sobre mi abuelo que la conocí hace relativamente hace pocos años. Un hombre mayor me reconoció y dijo haber sido aprendiz con mi abuelo, que era ajustador de primera en una fábrica y por eso tenía aprendices. Me contó que, sorprendido porque hiciera todos los días la misma operación, envolverse con cinta adhesiva el dedo anular antes de comenzar el trabajo, le preguntó:
-Timoteo, ¿no le sería más fácil quitarse el anillo?
-No puedo-le contestó-este anillo me fue dado el día de mi boda hasta el día de mi muerte.
Yo creo que estaba convencido que su mujer era una donación de Dios y que el vínculo era sagrado. Él tenia principios innegociables, por lo visto.
11/02/26 2:02 PM
  
Francisco de México
¡Muy buen post!
11/02/26 4:43 PM
  
gustavo
Sobre todo ceer y hacer que el matrimonio sea de a tres (los esposos y Dios en el medio)Si Falta Dios, es muy fácil para el mundo romperlo, ya que solo lo sostienen fuerzas humanas, pero si Dios esta en el medio, podrá el mal y el mundo, mucho tirar, que no podrá separar "lo que Dios une y sostiene".-
11/02/26 9:33 PM
  
Pbro. Lucas Javier
Recuerdo que San Ignacio vencía la tentación del "¿vas a poder toda la vida con esto?" respondiendo: "¿y quién me asegura que voy a vivir siquiera tan sólo una hora más de vida?"
11/02/26 9:43 PM
  
Andrés Éfeso
Algo falla cuando tantos católicos, y cada vez más, hablan del matrimonio como un sufrimiento, una cruz difícil de soportar, etc
11/02/26 10:39 PM
  
hornero (Argentina)
También el orden natural nos señala los tiempos que vivimos, nada rutinarios, más bien de extrema preocupación. Ya
Creo que el cambio climático originado por la PRECESION DE LOS EQUINOXIOS ha comenzado a hacer sentir sus efectos con el invierno ártico para el hemisferio norte y el verano moderado para el hemisferio sud.
11/02/26 10:41 PM
  
Ignazio
Disculpa Bruno por salirme del tema. Tú eres una persona muy especial. Me preguntan quien escribió EL Credo?
12/02/26 12:11 AM
  
M.Hinojosa
Yo soy soltero. Pero dicen que el secreto de las familias para un buen matrimonio es rezar juntos el Santo Rosario. Una familia donde se reza el Rosario cada día hay paz en lo corazones. Y eso ayuda muchísimo. Pues se pone a Dios en el centro y la confianza en la Virgen María.
12/02/26 9:42 AM
  
María de África
M. Hinojosa: No sé si te has dado cuenta que el único tema en el que no se puede hablar sin experiencia propia es éste. Nadie empieza diciendo: "Yo no soy papa..." para hablar del Papa, ni "yo no soy cura" para hablar de los curas", ni "yo no soy hombre" para hablar de los hombres, pero hablar del matrimonio exige ser casado. La familia no se contempla para nada porque resulta que la vida de un soltero que vive solo no es lo mismo que la de otro que vive en familia, pero no importa, es soltero y punto.
En mi caso siempre he vivido con mi familia, y sigo viviendo aunque no me haya casado, pero habría sido igual si a los 20 años me hubiera ido de casa, como si los temas conyugales no tuvieran reflejo alguno ni en los hijos ni en los padres.
Entiendo que el matrimonio es una cuestión entre los cónyuges y Dios, pero no veo la forma de que, si se constituye una familia, el resto de las personas unidas por lazos de parentesco desaparezcan del mapa sin consecuencia alguna. Me están diciendo que si yo viví con mis abuelos, mis padres y ahora mi hermano, no tengo nada que decir sobre el asunto porque no me he casado, pues ya me dirás tú qué tiene que decir un misionero a sus feligreses siendo célibe, de otra cultura y sin consaguinidad alguna.
12/02/26 11:05 AM
  
María de África
El equilibrio en una familia, y de familia sí puedo hablar, es reconocer que hay una jerarquía a pesar de que, pasada la edad infantil de los hijos, cualquiera puede ser el más fuerte y el más fuerte tiene que preocuparse de los demás respetando la jerarquía. Aunque el marido esté en el paro y la mujer trabaje eso no debe alterar la relación; aunque el padre tenga una pensión irrisoria y el hijo le ayude para que termine el mes eso no se debe mencionar ni alterar la autoridad del padre sobre el hijo.
Si empezamos con los reproches de "cuánto hago yo por tí" o cuestiones similares se acabó la relación familiar.
12/02/26 11:23 AM
  
María de África
Resulta que San José es el patrón de los padres de este mundo porque fue el patriarca de la Sagrada Familia. Pero ningún hombre casado podría hablar de él más que yo porque resulta que su hijo-Dios y Hombre Verdadero-le fue entregado en adopción y que su esposa es virgen. ¿Cuántos casados se encuentran en esa situación?. De las tres personas que encarnan la Sagrada Familia él fue el menor porque ni fue liberado del pecado original ni tuvo participación en la Encarnación. Lo que se dice un hombre justo y santo, pero normal y corriente, entre otras dos personas, la una divina y la otra preservada del pecado original. Era el último de la familia y a la vez el primero porque su función de padre pone en obediencia a los otros dos. El que no haya reflexionado sobre eso es que no ha reflexionado mucho por muy casado que esté.
12/02/26 1:00 PM
  
Bruno
M.Hinojosa:

"Pero dicen que el secreto de las familias para un buen matrimonio es rezar juntos el Santo Rosario"

Buen consejo. Que se puede ampliar a todas las oraciones rezadas en común, como la oración por la noche antes de acostarse, el ángelus, la bendición de la Misa o la Liturgia de las Horas. Y a que acuda la familia junta a los sacramentos de la Eucaristía y la Confesión.
12/02/26 1:22 PM
  
Bruno
Andrés Éfeso:

"Algo falla cuando tantos católicos, y cada vez más, hablan del matrimonio como un sufrimiento, una cruz difícil de soportar, etc"

Bueno, San Francisco de Sales, el santo amable y dulce por excelencia, decía: “el matrimonio es un perpetuo ejercicio de mortificación”.

El matrimonio no es solo una cruz, pero también es una cruz, porque requiere dar la vida y dar la vida duele.

Me parece a mí que más bien el peligro actual es el de idealizar el matrimonio y pensar que tiene que ser un lecho de rosas.

12/02/26 1:38 PM
  
porteño
María de Africa:
creo que su comentario de las 11:23 trata un punto fundamental, el del mantenimiento de la jerarquía aunque en la situación de una familia se ha vuelto más fuerte uno de los que estaban digamos "subordinados". ¿Cómo se logra eso en la práctica, previéndolo mediante educación cristiana preciasa sobre el punto por ejemplo ...?.Porque se me ocurre que en la práctica la cuestión es bastante difícil, vgr.: ¿cómo sostendría su primacía jerárquica el esposo si, al estar en paro ("desocupado" decimos en la Argentina) la que viene al final del día cansada de trabajar y trayendo el dinero a casa es la mujer ...?.
En nuestros tiempos la cosa incluso suele empezar con asimetría: es muy probable que el noviazgo comience ganando la chica un mayor salario que el novio.
A mi ver son temas complejos que irán haciéndose más difíciles con el tiempo. Merecerían por cierto una entrada específica de Bruno (si no los ha tratado ya).

Porteño del Oeste
12/02/26 4:56 PM
  
Andrés Éfeso
Bruno, pienso en mis abuelos y otros matrimonios de su quinta que conocí bien. Eran católicos (sin ser especialmente piadosos, pero sí normales), se querían y no se les pasaba ver su unión como una cruz. Más bien, al contrario, tendían a idealizarse y no concebían pasar un día separados. Los roces y discusiones de la convivencia para ellos eran muy poca cosa ante lo que se querían.
Más bien creo que en la sociedad en que vivimos, generación tras generación los individuos se van haciendo más egocéntricos e insufribles. Eso también se nota mucho en los matrimonios.
12/02/26 7:23 PM
  
Bruno
Andrés Éfeso:

"generación tras generación los individuos se van haciendo más egocéntricos e insufribles"

Eso es cierto, desgraciadamente. También somos más blanditos.

Pero que el matrimonio muchas veces es una cruz me parece que es innegable. Y eso no es algo malo, sino el camino de salvación que Dios ha querido para los esposos. También los curas quieren mucho a sus parroquias y estas muchas veces se convierten en su cruz. O los padres con los hijos. O en general todo lo que requiera amar, porque amar de verdad es dar la vida por el otro y dar la vida es justo lo que es la cruz.
12/02/26 8:25 PM
  
Andrés Éfeso
Bruno, la vida misma es cruz, sea con Fe y buscando el amor, o no. Pero no creo que el Señor instituyera el sacramento del matrimonio para que fuese un camino de espinas. No vamos a vivirlo como Adán y Eva en el Paraíso, pero algo falla si es un continuo purgatorio. La causa tiene que ser otra que el propio sacramento.
12/02/26 8:40 PM
  
María de África
porteño: Las jerarquías han caído y solo se mantienen por el uso del poder, manda el que tiene poder y, en caso de equilibrio, se producen choques.
En el Catolicismo la jerarquía no dependía de eso sino de la autoridad que, naturalmente, se tenía por la posición que se ocupaba y todos lo admitíamos así, de modo que recuerdo a mujeres mayores que miraban con envidia a mi madre y yo no entendía el porqué ya que ellas también vivían con sus hijos, hasta que me dijeron que la posición que ocupaban en sus familias era secundaria: no las tomaban en cuenta, no les preguntaban, no admitían sus consejos, les organizaban las cuentas aunque tuvieran autonomía...y, por lo visto, veían que la relación entre mi madre y yo era jerárquica y, por lo tanto, ella siempre fue la cabeza de familia, después de la muerte de mi padre, y yo, aunque hiciera todo el trabajo, siempre mantuve la posición de hija, es decir una posición voluntariamente secundaria.
Si te quedas soltera tu posición siempre es secundaria en la familia, excepto en el caso de que tus padres, por algún tipo de enfermedad, no puedan tomar decisiones.
Incluso hubo amigas que se sorprendieron que yo supiera tomar decisiones porque mi madre hablaba como si ella lo dispusiera todo, pero ese es el truco del secundario en la familia: tiene que saber que puede, pero, a la vez, darle el protagonismo a la persona de más autoridad.
Eso no ocurre entre hermanos, por supuesto, a no ser que uno de ellos sea el protector o protectora de los otros porque son más débiles, aún así, tiene que procurar que no se note.
Eso se aprendía por transmisión en las familias que convivían por mucho tiempo.

12/02/26 10:43 PM
  
María de África
Fue la Santísima Virgen María la que me inspiró que aquello era lo correcto porque Ella también hizo lo mismo con su esposo y, en su caso, con su Hijo por razones obvias. La Virgen María sabía hacer de secundaria admirablemente mientras vivió en la Tierra y solo hay una referencia en el canto del Magnificat hacia ella misma: "Desde ahora me felicitarán todas las generaciones", pero se apresura a añadir: "porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí".
Esta sociedad necesita muchos secundarios que sepan hacer su papel con discreción.
En el caso de que una mujer gane más que su marido, o que éste esté en paro, debe de decirle, lo más discretamente posible, que eso no altera para nada su papel de esposo y padre, porque también hay maridos enfermos y ¿entonces qué?
El marido es el cabeza de familia en cualquier circunstancia, aunque tenga la pierna cortada y sea muy humilde, como mi padre.
12/02/26 10:58 PM
  
Mindy de Guatemala
Como siempre Bruno, excelente
13/02/26 1:44 AM
  
Bruno
Andrés Éfeso:

""pero algo falla si es un continuo purgatorio. La causa tiene que ser otra que el propio sacramento"

Es que yo no he dicho que el matrimonio tenga que ser un "continuo purgatorio", como si solo hubiera sufrimiento en él. En algunos casos lo será, pero no tiene por qué serlo.

En cualquier caso, el hecho de que dar la vida cueste y requiera sufrir es consecuencia del pecado original, no del sacramento del matrimonio. El amor verdadero, en este valle de lágrimas, conlleva sufrimiento. Creo que cualquier casado podría confirmarlo, incluidos los de cualquier quinta.
13/02/26 10:57 AM
  
Andrés Éfeso
Además del matrimonio, lo que veo en gente de cualquier quinta cuando se entrega por amor es que no definen, como hoy está tan extendido en los católicos, su vida o misión como una cruz, independientemente de que conlleve cruces.

Hay cierta esclerotización y retórica en decir que el matrimonio es cruz, además de que la gente cada vez es menos generosa. Pienso en una amiga que es religiosa y no habla de su vida como cruz, es feliz además de las cruces que tiene. También en los sacerdotes que conozco. A veces muy o poco fastidiados en su misión, pero no la definen como cruz, sino como una gran gracia en la que se sienten felices.

Conozco a día de hoy pocos matrimonios católicos que no definan su matrimonio como un sufrimiento o cruz, pero algunos tengo entre mis allegados y amistades. Gente piadosa, sencilla, que se apoyan en todo y cuya vida en común se podría describir como muy grata e interiormente apacible. Y es que, lo que es de Dios da paz.
13/02/26 5:31 PM
  
José Ramón
Muchísimas gracias por tan precioso artículo
14/02/26 12:31 AM
  
javidaba
Un esbozo del "mapa" por donde "orientarse" en la vida matrimonial...

A Dios le gustan las bodas.
Está más claro que el agua,
pues siendo Amor como es
-y sólo Amor- le constaba
que solamente contaba
con nada... y Amor Creativo
para, con Su Omnipotente
“Hágase” imperativo,
aquí están los resultados:
un Universo magnífico,
y... ¿para qué?. ¿Para quéee?
Porque Dios había querido
Un Universo divino
como el entorno grandioso
donde un planeta elegido,
tuviera un lugar precioso
como escenario preciso
en que pudiera ejercer
el Creador de Padrino
casando a Adán con Eva,
en un hogar-Paraíso.
Que a Dios le gustan las bodas
está claro, y está escrito.
Claro está que boda a boda
lo nupcial parece el “ritmo”
de Dios para proveerse
del Pueblo que Él se hizo.
Tras de Abraham con Sara,
Rebeca con Isaac
siguieron Jacob, Raquel,
luego la cautividad
en Egipto hasta Moisés
boda a boda, sin parar.
Sin prisas, pero sin pausa,
que Dios parece marcar
todo el ritmo de la Historia
en un suceder nupcial...
Manóaj y su mujer
son los padres de Sansón.
Elcaná y Ana, son
los del profeta Samuel...
Padrino, Custodio y Guía
de Sara y de Tobías.
El Arcángel Rafael;
y hay mucho que aprender
leyendo la narración
del amor que se tuvieron
Doña Rut y Don Booz,
bisabuelos de David,
siendo la casamentera
la santa suegra Noemí.
¿¿¿Quedan dudas????... por si acaso
quien dude, eche un vistazo
y lea el último libro
que llaman Apocalipsis
y verá allí descrito
el Banquete de las Bodas
del Cordero con la Esposa
que Él mismo ha elegido.
Boda Eterna será ésta
y Eterno el Banquete mismo:
La Biblia comienza en Boda
y es Boda su finiquito.¿Que todavía alguien duda?...
Lea en Sagrada Escritura
los Desposorios benditos
entre San José y la Virgen,
que fue entorno escogido
en que habían de Desposar
lo humano con lo divino;
que en Jesucristo tomó
carne el mismo Dios Hijo
cuando Ella respondió
-eco al “Hágase” Creador-
con su “Hágase” elegante
La plenitud de los tiempos
en Boda fue realizarse.
Y si las nupcias aquellas
primigenias que vio el orbe
las deslució un culebrón
impresentable e innoble,
- aunque todavía colea -
yace bajo el pie, que sobre
su cabeza le recuerda
que al final, y como postre,
reconcomerá soberbias
en una derrota enorme
viendo triunfante el amor
entre la mujer y el hombre
que hacen Padrino al Señor
que sabe de esos amores;
¡y tanto!: ¿ no es el Autor
del Cantar de los Cantares
que eleva a lo celestial
los amores terrenales ?
14/02/26 12:38 PM
  
hornero (Argentina)
"LA ARMONÍA ORIGINAL PUEDE Y DEBE SER RESTABLECIDA" (PIO XII).

Aderezo el asunto con una meditación de esperanza ante los desafíos destructores del error.

El hombre es ministro del Reino de Dios. No es un automáta o robot que ignora lo que desea y hace, porque en ello participa de las perfecciones divinas.
Por eso podemos permitirnos implorar al Señor aquellas cosas que consideramos buenas, y Él decidirá.
Se me ha ocurrido pedirle envié a mi jardín por medio de sus santos angeles, leones herbívoros, conforme lo preven las Escrituras, tigres, elefantes, jirafas, camellos y otras especies en edad y tamaño reducidos a fin de iniciar poco a poco este repoblamiento de la Tierra conforme lo fué en el Paraíso Terrenal.
No es necesario comenzar en mi jardín, que sea en los parques, chacras, u otros lugares que Dios disponga, todo bajo la Conducción de María.
15/02/26 1:16 PM
  
hornero (Argentina)
Además templa nuestro espíritu la reflexión sobre cuestiones que pesan decisivas sobre la realidad que vivimos.
Me refiero a dos asuntos: la esperanza de que el Espíritu Santo mueva multitudes a pedir el Bautismo y demás Sacramentos, y por otra parte la desactivación del aparato bélico mundial.
Una, traería consigo la creciente conformación de la gran familia de los hijos de Dios,; el derrumbe técnico del aparato bélico mundial conllevaría la hecatombe del mundo moderno, arrastrando a todo el sistema industrial.
15/02/26 4:32 PM
  
hornero (Argentina)
Debemos orar convencidos de la gran necesidad de restablecer por medio de María la "armonía primitiva, porque se puede y se debe restablecer". (PIO XII).
La Aurora de la Virgen irradia las gracias necesarias para abocarnos a esta tarea, confiados bajo su Conducción.
Es de extrema necesidad orar por RESTABLECER EL ORDEN DEL CLIMA, pues el movimiento del eje de la Tierra, denominado "precesión de los equinoxios", acarrea cambios extremos climáticos en su periodo total de 26.000 años. En su desplazamiento actual comporta para el hemisferio norte, veranos e inviernos progresivos en sus temperaturas externas (torridos y articos) durante los próximos 12.000 años, mientras el hemisferio sur se beneficiará de una creciente moderación térmica.
17/02/26 1:07 PM

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