(198) ¡Excelente iniciativa!: I Encuentro de Formación Católica de Quito (Ecuador)
Nunca será bastante nuestro asombro y gratitud por los preciosos frutos con que Dios sigue consolando a este pequeño rebaño. En efecto, el Buen Pastor sabe reunirnos desde diferentes rincones de la tierra, para seguir haciendo Su obra, dándonos a gustar las delicias de la Comunión de los Santos.
Esta es la impresión que nos ha causado la organización del I Encuentro de Formación Católica de Quito -Ecuador-, siguiendo las huellas de las dos décadas de los Encuentros de Buenos Aires, pues consideran que es preciso formar a quienes enseñan, informan, dirigen o ejercen algún liderazgo en la sociedad.
El evento se desarrollará entre el 12 y 15 de abril próximos, en la casa -recientemente inaugurada- de los Peregrinos del Arcángel San Miguel.

Tal como lo anticipara el p. Javier Olivera 
En estos días es muy difícil, por grandes esfuerzos que haga el mundo, dirigir el corazón católico hacia otros temas que no sean el Centenario de las apariciones de Ntra. Señora en Fátima. No como un aniversario más; no como mera celebración temporal, sino volviendo la mirada hacia allí como al punto donde converge la mayor parte de anhelos y angustias que hoy vivimos, como el iris del Rostro divino, para saber Su voluntad. Pocos acontecimientos como éste condensan tan maravillosamente todo lo que los hombres hoy vivimos, sufrimos y esperamos… Pocas intervenciones de Dios en nuestra historia ponen tan claramente ante la vista de quien quiera verlo, las “coordenadas” por donde podemos vislumbrar la batalla decisiva entre la Mujer vestida de Sol y el Dragón que le acecha el calcañar.
En el segundo post sobre este tema presentamos algunos testimonios más -que revelan su pensamiento y actitudes- de este personaje, al que hoy se pretende reconocer como “testigo del Evangelio”, acoplándose así a la pérdida de sentido común del mundo, que hoy impone el absurdo como norma de pensamiento universal. En defensa no sólo de la fe, pues, sino del principio lógico de no contradicción (algo no puede ser blanco y negro al mismo tiempo, y por tanto, no se puede odiar lo católico siendo a su vez “modelo” para los católicos), esperamos contribuir sencillamente a la Verdad, que es Una.