Descrucificar es desresucitar

He leído que, en la Congregación General de los jesuitas que se está celebrando estos días se leyó un texto del P. Ellacuría, que incluía las siguientes frases: “Y ante este pueblo crucificado, preguntarse: ¿qué he hecho yo para crucificarlo?, ¿qué hago para que lo descrucifiquen?, ¿qué debo hacer para que este pueblo resucite?”. Estas frases me han sugerido algunas reflexiones, a vuelapluma y sin ningún orden sistemático, que quizá puedan tener algún interés.

No es la primera vez que leo este tipo de expresiones, pero, de una forma difusa, siempre me rechinan, quizá porque, en mi opinión, son ajenas a la Tradición de la Iglesia. No recuerdo que San Pablo hablara de “descrucificar” ni nada parecido, sino más bien de predicar a Cristo y Cristo crucificado. Me parece recordar que el propio Jesús afirmó: el que no toma su cruz y me sigue, no puede ser discípulo mío.

Esas frases son, a mi juicio, expresión de una confusión que, como siempre sucede, se basa en una verdad importante: los cristianos debemos amar a todos los hombres como a nosotros mismos, y, por ello, debemos ayudar a nuestro prójimo en sus necesidades de todo tipo. Las obras de misericordia a las que están llamados los cristianos han sido siempre tanto espirituales como corporales. Eso implica, pienso yo, no sólo ayudar directamente a los que están a nuestro alrededor, sino también, en la medida de nuestras posibilidades, contribuir a crear condiciones más justas y humanas para todos.

Sin embargo, estaremos terriblemente confundidos si pensamos que la salvación consiste en esas cosas, si creemos que el Reino de Dios consiste en “descrucificar” a la gente o si tenemos la arrogancia de pensar que nosotros podemos hacer que alguien resucite. No se si el P. Ellacuría pensaba o no esas cosas, pero he oído muchas veces decir que el Reino de Dios consiste en que todo el mundo tenga que comer, en que las leyes sean justas, en que los hombres nos ayudemos unos a otros, en que no haya pobreza en el mundo. Quizá fue ése el principal fallo de la (mala) Teología de la Liberación: que reducía el Reino de Dios a una utopía humana, que podía conseguirse por métodos humanos.

Por desgracia, las utopías humanas muestran las mismas limitaciones que tiene todo lo humano: suenan bien en teoría, pero su práctica está plagada de odios, envidia, ignorancia, desigualdad y fracasos. Las grandes utopías fallidas del s. XX, que produjeron las guerras más terribles de la historia de la Humanidad, son clara muestra de ello.

A menudo se dice que construimos el Reino poco a poco, ayudando a los necesitados y trayendo más justicia a la sociedad y parece que suena bien, pero, ¿de qué le sirve eso a un niño que murió exhausto y explotado en el siglo XIX, en las minas de carbón de Inglaterra? ¿O a uno de los cientos que morirán mañana en África de hambre, de malaria o de sida? ¿El Reino de Dios llegará demasiado tarde para ellos? ¿Se equivocó Jesús al decir que el Reino de Dios había llegado ya? Si el Reino de Dios dependiese del éxito de nuestros esfuerzos y de nuestra solidaridad, sería un Reino bastante birrioso, creo yo.

Ante esas ideas, resuena aún el eco lejano de aquellas palabras solemnes, pronunciadas hace tanto tiempo: Mi Reino no es de este mundo. Quizá el mejor signo de que estaba diciendo la verdad es que Jesucristo, pudiendo hacerlo, no se bajó de la cruz, sino que, a través de ella, nos trajo la salvación. La encarnación, muerte y resurrección de Jesucristo han transformado la realidad entera, abriéndonos un camino hacia el cielo, por eso el Reino se identifica con el propio Cristo, por quien somos hechos hijos de Dios.

El Reino de Dios que Cristo hizo presente en este mundo no consiste en la ausencia de sufrimientos. Nunca se nos ha prometido a los cristianos que, por serlo, vayamos a dejar de sufrir. Lo que Dios ha hecho ha sido vencer al sufrimiento y a la muerte, transformándolos en fuente de vida para quien vive unido a Jesucristo. La Cruz de Cristo ha transformado nuestras cruces, destruyendo nuestro miedo a la muerte y dándonos una fuente de vida inagotable que nadie nos puede arrebatar. Como dice un himno de los primeros siglos de la Iglesia, el árbol de la salvación es la Cruz gloriosa del Señor resucitado. Los cristianos, en medio de nuestra debilidad y con la gracia de Dios, podemos vivir el sufrimiento de otra forma, apoyados en la fe, con la alegría de la esperanza, y entregando generosamente nuestra vida por amor, siguiendo el ejemplo de Cristo, que dijo: nadie me quita la vida, yo la doy voluntariamente.

La costumbre hace que no prestemos verdadera atención a algunas frases de la Escritura que son terribles y que deberían escandalizar a los que vivimos aburguesados y anclados en la comodidad: Si con él morimos, viviremos con él; si con él sufrimos, reinaremos con él. La conclusión inmediata es que, si no sufrimos con él, no reinaremos con él. Si lo que intentamos es huir de la Cruz, nos estaremos privando de la Resurrección. Descrucificar, prometer o buscar una salvación que consiste en un simple bienestar material, es desresucitar (si se me permite inventar esta horrible palabra).

Como a menudo sucede, los poetas saben expresar mejor que nadie los sentimientos de una época y, al hablar de estos temas, no puedo evitar pensar en los versos de Machado: ¡Cantar de la tierra mía que echa flores al Jesús de la agonía, y es la fe de mis mayores!¡Oh, no eres tú mi cantar! ¡No puedo cantar ni quiero a ese Jesús del madero, sino al que anduvo en el mar! La Cruz se ha convertido en un escándalo para nuestro tiempo. Se puede aceptar al hombre bueno de Galilea que cura a los enfermos y anda democráticamente entre pescadores, pero no al Dios hecho hombre que acepta el sufrimiento y entrega la vida voluntariamente en la Cruz.

Dios nos llama a amar a todos los hombres como el mismo Jesucristo nos ha amado. Nadie que no cumpla ese designio divino se puede llamar cristiano: en eso conocerán todos que sois mis discípulos, en que os améis los unos a los otros. Pero de ahí a sustituir el amor de Dios por nuestra solidaridad humana, el Reino de los Cielos por una sociedad más justa y la Cruz por la cultura del bienestar… hay un abismo.

40 comentarios

  
Ana_MS
jajajajajaja...¡Muy bueno tu último comentario, Nachet!. ¡Ya verás, ya...cuando Yolanda aparezca por aquí!.
Ay...me mondo.
18/01/08 5:38 PM
  
Carmen Bellver
Me parece Bruno, que te olvidas de un dato muy importante. El contexto social de El Salvador en la pasada década de los ochenta.

Creo que en ese sentido se debe interpretar tomar partido por los crucirficados. Cuando se está torturando a la población uno puede rezar por ellos y no hacer nada, o bien rezar y denunciar los hechos.

En ese sentido Ellacurría y sus compañeros tomaron partido. Y también monseñor Oscar Romero. Si olvidamos el contexto de las palabras podemos malinterpretar su significado.

Y te sigo bien por donde vas, lo admito, pero creo que no se puede olvidar el contexto de esa época si queremos entender.
18/01/08 6:10 PM
  
Bruno
Ana MS:

Acabo de volver de dar un paseo. Estoy totalmente de acuerdo con tu comentario sobre Europa, que me parece muy acertado.

Nachet:

Je, je, je. Tendré que proponerle a Yolanda formar un club.
18/01/08 6:42 PM
  
Bruno
Carmen:

Entiendo muy bien que las situaciones a veces son muy difíciles. Comprendo perfectamente que la pobreza extrema acapara la atención de muchos sacerdotes que, como buenos sacerdotes, quieren hacer todo lo posible por ayudar a su gente. Incluso puedo entender a los sacerdotes que, hartos de tantas injusticias, cogieron (equivocadamente) un fusil y se echaron al monte...

...lo entiendo, pero creo que precisamente en las situaciones difíciles es especialmente importante mantener el Evangelio en su totalidad y no centrarse en algo y excluir todo lo demás.

En cualquier caso, como decía en el artículo, yo he oído estas ideas de reducir el Reino de Dios a que todo el mundo pueda vivir bien y a la solidaridad aquí en España, donde hay mucha menos justificación para ese tipo de perspectiva.
18/01/08 6:51 PM
  
nachet
Ana, de Ellacuría he leído retazos de escritos suyos, algún artículo, fragmentos de discursos... los típicos resumenes de las frases más conocidas. No soy un conocedor exhaustivo, pero tampoco hace falta haberse leído todo arsitóteles para conocer los grandes rasgos de su filosofía.
Cuando digo que se dejó llevar al marxismo no hago apriorismos: él era marxista, y tenía una visión marxista de la realidad, de la Iglesia y de la historia. En cambio monseñor Romero no lo fue nunca.
Por otra parte, es cierto que se deben juzgar las palabras en función de la situación de cada época y lugar, pero la argumentación de Bruno vale para cualquier época y lugar, porque la enseñanza de Jesús los trasciende a todos
18/01/08 6:52 PM
  
Bruno
Estimado Liébana:

Quizás no me he explicado bien.

Dices: "Así que vamos allá. Sigamos el ejemplo de Cristo: hay que sanar los cuerpos y los espíritus, hay que estar al lado de los pecadores y los publicanos (y comer con ellos), sin sentirnos superiores (como hacían los fariseos)". Totalmente de acuerdo. De hecho, es lo mismo que he dicho yo en el artículo, en el tercer párrafo.

"Tu obligación como creyente es luchar por la cosecución del Reino de Dios en la tierra, siguiendo el camino liberador de Cristo". De acuerdo, siempre que no quieras decir con eso que el Reino de Dios es que las leyes sean justas y que no haya pobreza ni desigualdad social o algo por el estilo. El Reino de Dios puede perfectamente estar presente dentro de la pobreza más absoluta, porque es algo que recibimos de Dios o, mejor dicho, es la propia presencia de Dios que reina en una persona.

Donde no puede estar el Reino de Dios es en el interior de una persona que oprime a otros, que roba, que adultera, que envidia, que odia, etc. Pero en una persona que sufre sí que puede estar el Reino de Dios. Por eso digo que, aunque "descrucificar" sea hacer algo bueno, con ello no conseguimos que nadie "resucite" (la resurrección se alcanza por el camino de unir la propia cruz a la de Cristo).

Un saludo.
18/01/08 7:04 PM
  
Juan Antonio
Bruno,

Volviendo a mi comentario, ¿no piensas a veces que sería estupendo (o quizás no) que Dios actuase más veces no solamente través de nosotros?

Y ya que estáis discutiendo sobre el papel de la Iglesia en hispanoamérica, quiero recordar que las confesiones evangélicas están avanzando bastante. Y la explicación que algunas personas dan es que la gente necesita que se les hable de Dios. Y la Iglesia en algunos casos se ha concentrado demasiado en la justicia social, olvidando lo más importante que es el mensaje de Jesús. Como dice magníficamente el Papa, Jesús no ha venido a traer la paz ni la justicia. Ha venido a traer a Dios.
18/01/08 7:45 PM
  
Bruno
JA:

En cuanto a lo de Latinoamérica, estoy de acuerdo. Aunque también habrá otras causas. Por ejemplo, en muchísimas ocasiones los inmigrantes católicos que vienen a España pierden aquí la fe (¡hay que fastidiarse!) deslumbrados por la sociedad del bienestar y porque en las parroquias se les ayuda económicamente pero no se les catequiza.

En cuanto a lo de la actuación de Dios, entiendo lo que quieres decir. A veces cuesta soportar el "silencio de Dios", pero yo estoy convencido de que lo que sucede suele ser lo contrario, Dios habla y actúa tanto que nos hemos inmunizado y somos incapaces de verlo. Hace tiempo, escribí un artículo en el que hablaba en parte sobre ello.
18/01/08 9:08 PM
  
Montaraz
Me ha gustado mucho el artículo. Siempre me he preguntado, si Cristo no se bajó de la cruz, por qué hay quien quería bajarlo.
Por desgracia ha sido más una expresión de una ideología exclusivamente inmanentista, que reducía la salvación a una acción socio-política, desechando la trascendencia como inútil o como opio narcotizante.
18/01/08 9:30 PM
  
Ana_MS
Nachet, muchas gracias por la información. Sí he leído cosas de Romero, pero como ya he dicho, nada de Ellacuría (y creo que no lo leeré, por la razón tan trivial que he dado antes -pero es que no puedo con ellos, de verdad que me duermen [me refiero a los marxistas]-).
Un cordial saludo.
18/01/08 9:59 PM
  
Yolanda
Bruno, nachet, Ana Ms...

El caso es meterse conmigo aunque no haya dicho ni mu.

No me voy a ningún club ni de copas con nadie, no voy nunca de copas.

Los que os mondáis pensando qué voy a decir, ya os lo decís todo solitos. Os quedáis con las ganas de que diga qué pienss de este post de hoy. Total, diga lo que diga, leéis lo que teníais preconcebido leer. Y, aun en silencio, ya os jaleáis unos a otros a mi costa... pues nada, seguid.

nachet, con lo de la represión como con otras cosas tergiversadas por ti, aburres ya. Ya que te inventas lo que pienso, cambia el disco y métete con otro tema.
18/01/08 10:11 PM
  
Ana_MS
Anda, Yolanda, no te enfades que era una broma. Si te ha molestado lo que he dicho, te pido disculpas y a mi sí me interesa lo que tengas que decir.
Un cordial saludo que espero me aceptes.
18/01/08 10:13 PM
  
Bruno
Yolanda:

Sólo era una broma, motivada porque un comentarista me ha invitado gentilmente a abandonar la Iglesia. Como sueles dar muestras de buen humor, habíamos pensado que te haría gracia.
18/01/08 10:33 PM
  
Yolanda
No, si yo tampoco me enfado, de verdad. Cosas peores le suelo decir yo a Bruno, y aunque a mi juicio no ande sobrado de virtudes, de paciencia sí lleva dado muchas muestras

Bueno, con nachet algo de pique sí que tengo, la verdada

En cuanto al post, ya opinaré (y no para aplaudirlo, desde luego, porque para ´´reduccionismos´´, el vuestro de siempre). Hoy me voy temprano a la cama, que estoy molida.

Un saludo sonriente a todos
18/01/08 10:55 PM
  
Juan Antonio
Bruno,

he leído el post a que te referías. Realmente es un punto de vista muy bonito, aunque eso no necesariamente implica que sea cierto. Si alguna vez vuelves a hacer un post parecido ya podremos discutir sobre el asunto.

He estado leyendo también los comentarios que se hicieron. A lo mejor se me ha pasado alguno, pero los comentarios fueron principalmente sobre si tú, Luis Fernando, etc. queréis echar a gente de la Iglesia. Esa es una discusión interesante y hasta cierto punto necesaria pero no es el único tema interesante, y es una pena que se empiece hablando de cualquier cosa y se acabe hablando siempre de lo mismo. Fíjate que en el segundo post sobre el matrimonio ya se está con el tema.

Y a propósito de esto, un comentario también para Nachet y Yolanda. Como los comentaristas que aquí escribimos tampoco somos necios, normalmente en lo que se dice hay siempre algo de razón. Todos somos cabezones y nos gusta "ganar" las discusiones (ni os cu...
18/01/08 11:07 PM
  
Juan Antonio
(ni os cuento lo que dicen de mí) pero tampoco hay que exagerar.
18/01/08 11:08 PM
  
Bruno
Yolanda:

Que duermas bien.

JA:

Eso que dices sobre que en los argumentos siempre hay algo de razón me parece muy importante. Santo Tomás habló mucho de ello y creo que también aquí en el blog lo hablamos en el artículos sobre el diamante del cucharero.

Por cierto, me parece recordar que preguntaste qué sucedía con los comentarios que desaparecían al superar los cuarenta, pero no encuentro dónde lo preguntaste. Yo sigo teniendo acceso a esos comentarios en el administrador del blog, por lo que en algún caso especialmente interesante podría reproducirlos como si fueran un artículo, pero no se me ocurre ningún otro medio.
18/01/08 11:15 PM
  
Última visita
Por tanto, médicos creyentes, vuestra fe os demanda que no curéis a vuestros pacientes. Dejadlos sumidos en el dolor y en la enfermedad. Si los curáis los estaréis descrucificado. Y, por tanto, desresucitando.
Pues nada, hijo, al paro me mandas. Te agradezco la aclaración. Y yo, tonto de mí, creía que la cosa era distinta. Lo que se aprende en estos blog talibanes.
Por ejemplo, hoy he aprendido que no debo perder el tiempo. Te deseo mejor suerte, Bruno, con los futuros post. Y que Dios te conserve la vista, o la espada o la fe o... Que Dios te conserve, vaya. ¿O debo desear que te desconserve?
18/01/08 11:53 PM
  
Bruno
Última visita:

Debo haberme explicado especialmente mal hoy.

Ayudar a aliviar los sufrimientos de la gente está muy bien, es una consecuencia necesaria del amor cristiano.

Lo que no es aceptable es creer que la salvación consiste en aliviar humanamente esos sufrimientos, es decir, pensar que haremos "resucitar" a la gente por el hecho de "descrucificarla".

La salvación sólo viene de Dios y sigue siempre el camino de la Cruz. "El que no toma su cruz y me sigue..." La salvación cristiana no consiste en no tener sufrimientos, sino en unir esos sufrimientos a los de Cristo para que él los transforme y dén fruto de vida eterna.

Espero que ahora se entienda mejor.

Un saludo.
19/01/08 12:06 AM
  
nachet
Buenas noches, Yolanda, que descanses.
19/01/08 12:52 AM
  
nachet
Que sensación tan curiosa: soy médico, soy creyente, hago todo lo posible para devolver la salud a mis pacientes, y jamás había pensado hasta ahora que con ello estaba salvando su alma o adviniendo con mis solas fuerzas el Reino de Cristo.
Gracias a "última visita" acabo de descubrir que estaba completamente errado todo este tiempo.
Hay que ver lo que se aprende, en los blogs talibanes, de los sabios, puros y perfectos que de vez en cuando nos visitan (fugazmente, eso sí), para dejarnos perlas de su saber teológico en este barrizal de integrismo e intolerancia en el que chapoteamos.
19/01/08 12:57 AM
  
Malak
Me parece un post magistral, Bruno. El cristiano debe de hacer todo lo posible por mejorar las condiciones sociales que producen injusticia, pobreza y discriminación. La denuncia profética es imprescindible en muchos casos. Pero el ser humano no se salva pasando de una clase social pobre a otra más acomodada, sino de la condición de una vida de pecado a otra vivida en santidad, sea cual sea la condición en que le toque vivir.
Es bueno que recordemos que a Cristo lo quisieron convertir en un mesías político que liberara a Israel de la opresión del imperio romano. Él respondió diciendo que había que dar al César lo que es del César, muriendo en una cruz romana y poniendo como ejemplo del deber cristiano un caso que sacaría de quicio a cualquier zelote de su tiempo. Cuando dijo "y al que te obligue a andar una milla vete con él dos" (Mt 5,41) se estaba refiriendo a una ley por la cual un soldado romano podía obligar a cualquiera a llevar una carga por una milla. Os podéis hacer idea...
19/01/08 9:04 AM
  
Malak
Os podéis hacer idea del efecto que las palabras de Cristo causaron en los que estaban hartos de que los soldados romanos les tomaran como bestias de carga.

No, Cristo no vino a salvarnos del capitalismo opresor imperialista, sino a mostrarnos una nueva forma de combatir el mal. No a través de revoluciones armadas sino de la revolución del alma.
19/01/08 9:12 AM
  
Juan Antonio
Bruno,

Después de leer el comentario de Malak/LF y el de "última visita", a lo que has escrito, me viene una cosa a la cabeza. ¿Cómo es posible entender el mismo texto de formas tan diferentes?

Al principio del post has hecho notar que has escrito ideas de forma un poco desordenada. Eso facilita que se den diferentes interpretaciones. Y me parece que cada uno lee lo que espera o quiere leer, y la lectura retrata de alguna manera al que lee. El que está esperando (para criticarte) que digas que no hay que luchar por la justicia social pues eso es lo que entiende.

El comentario de MalaK también va en la misma línea de la encíclica del Papa y el discurso en la Sapienza sobre la ciencia. La ciencia es muy buena y mejora la vida y las condiciones, pero ni salva ni nos dice cuál es el bien y el mal.
19/01/08 1:13 PM
  
Yolanda
Prometí opinar hoy del post y, aunque se me quitan las ganas porque habría que deshacerlo de principio a fin, algo diré, muy por encima.

Va a aser que te has explicado especialmente mal sí. Porque, en resumen, lo único cierto del post es que la cuestión radical para el ser humano es la salvación. Cierto.Pero no sé entonces para qué nos hizo Dios humanos y no directamente ángeles.

Jesús dijo de sí cuando le preguntaban si era Él el Mesías o había que esperar a otro:los ciegos ven y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia la Buena Noticia.

Claro que los leprosos, cojos, etc.. no eran de verdad, esos sí serían ´simbólicos´ ¿no?

Al desierto no salimos a ver un un hombre vestido con lujo porqiue los que visten con lujo y capas magnas habitan en los palacios episcopales. Pero eso no importa, ni que a su paso se mueran otros de hambre. Porque lo importante no...
19/01/08 9:31 PM
  
Yolanda
...Porque lo importante no es eso sino resucitar y tener vida eterna. Unos crucificados y otros crucificando.

Luego os quejáis de que los ´rojos´se escandalicen de vuestra democracia de ultratumba, aquí ¿qué falta hace luchar contra escandalosas desigualdades?

Va a ser verdad la pesadilla de madre Teresa: al llegar al cielo la habrán echado: allí no hay pobres ni leprosos.
Va a ser verdad la pesadilla de madre Teresa: al llegar al cielo la habrán echado: allí no hay pobres ni leprosos.
19/01/08 9:33 PM
  
Yolanda
Lo de que ´la pobreza no es el problema más importante del ser humano´ nos vale a nosotros, en nuestras casas confortables, en nuestro estado del bienestar. Claro, en nuestro mundo rico vemos claramente que nuestra miseria es moral. Nos hemos ´descrucificado´´ del hambre y el dolor material para caer en la miseria de la frivolidad.

Pero esa frasecita dísela a un sin techo una noche de invierno. Con razón te dirá que ya se preocupará de resucitar cuando logre calentarse. O a una madre ante su hijo habriento, o a un drogadicto con síndrome de abstinencia, o a un leproso de un suburbio de India, o a un canceroso terminal asfixiándose: cuando se alivien pensarán en la resurrección. Y somos los demás los responsables de aliviarlos. Que es PREVIO a todo lo demás. Y en razón de lo cual seremos juzgados para merecer la vida eterna.

Y si no querías que se te malentendiera, no hagas este post que sólo lo entiende Malak (LF): mala cosa.
19/01/08 9:55 PM
  
Bruno
Yolanda:

No he dicho en ningún sitio que no haya que ayudar a los demás, mientras que he afirmado exactamente lo contrario multitud de veces.

La pobreza es un problema gravísimo, sin duda, y una situación terrible para mucha gente. Sin embargo, el problema del sentido de la vida es mucho más importante, entre otras cosas porque sus consecuencias duran para toda la eternidad.

El mismo Cristo habla de sus milagros como signos de lo más importante: que ha llegado el Mesías que puede salvar. Los ciegos que curó volverían a perder la vista con cataratas a los setenta años, pero el que recibió el Evangelio recibió una luz que no se apaga. El pan nos permite seguir con vida, mientras que el Pan que es Jesucristo nos da la Vida eterna. Europa es rica y sin embargo tiene las tasas de suicidio más altas del mundo, mientras que se puede ser pobre y feliz con Jesucristo.

Ayudar a los demás físicamente y anunciarles a Jesucristo no son cosas opuestas, al contrario, están necesariamente ligadas porque ambas son consecuencia del amor cristiano, pero creo que está claro que Jesucristo tiene mucho más valor que cualquier cosa material.

Por eso, "resucitar" no es librarse de nuestras necesidades materiales, sino recibir la Vida eterna que no se acaba.
19/01/08 10:22 PM
  
Yolanda
´el problema del sentido de la vida es mucho más importante, entre otras cosas porque sus consecuencias duran para toda la eternidad´

Pero es que el problema del sentido de la vida es un lujo de problema. Lo es para muchos. Como tal problema se diluye para quien tiene la urgencia del sufrimiento material, por pedestre que te parezca a ti, tan espiriual que eres.

Ve a hablarle del sentido de la vida a quienes te he enumerado. Te diraán que te vayas a ... a aliviarles o que no parezcas con tu sentido de la vida resuelto. ´´Ayudar a los demás físicamente y anunciarles a Jesucristo no son cosas opuestas, al contrario, están necesariamente ligadas´´ pero en ese orden.

Claro que a quien cure nachet un dolor volverá a sentir dolor. Pero no le vayas a decir que no se descrucifique del dolor no vaya a ser que se vuelva materialista y frívolo como los ricos y se acabe suicidando por la falta de sentido de una vida frívola.

Los tenéis cuadrad...
19/01/08 10:42 PM
  
Juan Antonio
Yolanda,

creo que estás subestimando a los que pasan hambre o sufren injusticias. ¿Estás diciendo que para ellos lo más importante es comer u obtener justicia? ¿Tan materialistas crees que son? Yo, al contrario, creo que toda persona necesita a Dios. Los primeros cristianos entran en esa categoría, y mira si para ellos era importante el Evangelio.

Y Bruno no ha dicho que no haya que ayudar a los demás. Si Bruno fuera protestante, yo comprendería que hubieras podido entender eso. Pero, ¿ho creemos los católicos que no sólo nos salvamos por la fe, sino también por las obras? Pues entonces...
19/01/08 11:24 PM
  
Bruno
Totalmente de acuerdo con lo que dice JA. De hecho, la fe de las personas que viven en la miseria es a menudo mucho más fuerte que la de los que vivimos con todas las necesidades cubiertas. He conocido a seminaristas y sacerdotes de El Salvador, Ecuador, Congo o Colombia, por ejemplo, que vivían en zonas de mucha pobreza, pero recibieron la Palabra de Dios como lo que es, el mayor tesoro que existe.

Creo que basta con que uno se mire a sí mismo: ¿Qué es lo más importante que tengo? ¿Mi casa, mi trabajo, mi sueldo, mi coche...? No, lo más importante que tengo es a Dios.

Dicho eso, repetiré que aunque Dios sea lo más importante de la vida, eso no quiere decir que no haya otras cosas graves y urgentes. El hambre y la miseria son lacras repugnantes de nuestro mundo, contra las que los cristianos tenemos que luchar sin descanso, con la ayuda de Dios.
19/01/08 11:30 PM
  
Yolanda
JA y Bruno:

pues entonces hablamos de cosas distintas. Obviamente no sólo no ´subestimo´a quienes padecen sino lo contrario. Hablo de urgencias. Hablo de ´nuestro´materialismo.

Es cierto, y así lo dicen muchos misioneros, que la alegría con que se vive la fe en mundos de pobreza nos enseñaría mucho a nosotros. No ón ellos los materialistas, pero necesitan lo material como todo ser humano. Calmar su hambre y su sed de justicia nos toca a los demás. Estar en ese lado, no en el contrario.

Pero es que somos nosostros quienes, agarrándonos a ese argumento, les dejamos en la miseria. No los ´descrucifiquemos´, que si no, cómo van a resucitar. Sonaría a guasa si no fuera algo peor.

Y somos nosotros los obligados a dar de comer en ellos a Cristo hambriento, vestir en ellos a cristo desnudo... Eso es lo que nos reclamará al final de nuestros días. Desde luego no creo que nos dé palmaditas por un post como éste
19/01/08 11:55 PM
  
Bruno
Yolanda:

Ya entiendo donde está el problema. No quiero decir que no haya que "descrucificar" en el sentido de ayudar a los demás (aunque repito que la expresión es muy desafortunada).

Lo que quiero decir y creo que he dicho es que nunca hay que pensar que "descrucificar" (=ayudar materialmente) a la gente va a conseguir que "resuciten", como dice el texto de Ellacuría, porque eso es reducir la salvación a quitar sufrimientos materiales.

Si damos a la gente la idea de que salvar a los hombres es únicamente solucionar sus problemas materiales, les estamos privando de la verdadera salvación y de la auténtica Resurrección que vienen de Dios, les estamos "desresucitando".

Por otra parte, si no ayudamos materialmente en lo que podamos, lo que estaremos mostrando es que nuestro amor es fingido y no es verdadero.
20/01/08 12:03 AM
  
Yolanda
Pues vale

Es nuestra salvación la que pasa necesariamente por ocuparnos de las necesidades materiales sin las cuales no hay dignidad humana, ni anuncio de la salvación posible
20/01/08 12:10 AM
  
manuel
El resultado final e importante quiza no sea que todos demos algo para que todos comamos y no haya pobres, sino que cada uno de nosotros nos desprendamos de todo voluntariamente para que comamos todos.
Ese acto de desprendimiento total por parte de cada uno es el indicativo de la fe y todos deberíamos saber que la fe mueve montañas y todos nadaríamos en la abundancia(multiplicación de los panes y los peces-Dios proveerá).
20/01/08 1:37 PM
  
gustavo
que lío!
era tan complicado Cristo?
El plan eterno de Dios es reunir TODAS las cosas bajo el mando de Cristo. Todas significa el alma, el cuerpo, la economía, la cultura,el medio ambiente, etc. Todo debe ser salvado.
No hace falta partirse en razonamientos dualistas.
No era complicado Cristo.Sino nosotros.
saludos.
fandelrey.blogspot.com
21/01/08 4:58 AM
  
gustavo
que lío!
era tan complicado Cristo?
El plan eterno de Dios es reunir TODAS las cosas bajo el mando de Cristo. Todas significa el alma, el cuerpo, la economía, la cultura,el medio ambiente, etc. Todo debe ser salvado.
No hace falta partirse en razonamientos dualistas.
No era complicado Cristo.Sino nosotros.
saludos.
fandelrey.blogspot.com
21/01/08 5:06 AM
  
marta salazar
yo, después de leer textos como éstos, me pregunto, cómo hay gente que puedo escuchar tanta palabrería sin sentido y no darse cuenta que, más allá de eso, no hay nada.

La teol. vino de Europa, de Alemania, Bélgica, de Francia... y los hispanoamericanos (algunos) acostumbradoa a la verborrea y a la palabrería vacía, le pusieron el toque latino y... de ahí a la fama.

Menos mal que ahora, al menos en Alemania, ya nadie les da la hora, pero parece que en Spain, como en tantos otros temas, están un poco atrasados, no?

saludos! http://aesyd.blogspot.com/
01/03/08 4:31 PM
  
marta salazar
sorry, olvidé a Austria... que es uno de los sitios donde estudió Ellacuría!

http://conversardepeliculas.blogspot.com/
01/03/08 4:35 PM
  
Bruno
Marta:

Estoy de acuerdo. Estas cosas son un atraso (aunque, paradójicamente, se intentan vender como lo progresista o lo moderno).

Un saludo.
01/03/08 5:55 PM

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