El Almirante
El otro día vi la película El Almirante. Es una película rusa de hace un par de años que apenas tuvo eco en España. Una de esas historias complicadas y grandiosas, vinculadas a acontecimientos históricos, tan del gusto de los rusos. El Almirante es Kolchak, el Comandante Supremo del gobierno ruso blanco que luchó contra los bolcheviques en la Revolución Rusa. Interpreta su papel Konstantin Khabenskiy, un actor ruso que va teniendo cada vez más fama y que fue el protagonista de las películas Night Watch y Day Watch, además de participar en Wanted.
La película sorprende porque constantemente muestra a gente rezando como lo más normal del mundo. Los iconos son omnipresentes. El propio Zar lleva uno en la mano y se lo da a besar al joven oficial cuando habla con él. Llama la atención ver a los marineros y oficiales rusos arrodillados piadosamente en la cubierta de su barco mientras suenan los cañones en la I Guerra Mundial. También es impresionante ver la bendición a los soldados del Ejército Blanco antes de la batalla y el discurso piadoso del propio Almirante. Es cosa nunca vista en España, donde una escena así, si alguna vez saliese en nuestro cine, se plantearía como una muestra de hipocresía, maldad o fanatismo. Sólo por esto merece la pena ver la película.

Hace tiempo, hablábamos en este blog del
Había pensado decir algo sobre el nuevo encuentro interreligioso de Asís que ha convocado el Papa Benedicto XVI, con gran escándalo de muchos. Sin embargo, me he encontrado con que un sacerdote anglocatólico, el
El lector perspicaz habrá observado que, desde ayer, aparecen un par de anuncios aquí en el blog, a mano derecha. Son anuncios de una nueva editorial en cuya creación he participado. Supongo que, de vez en cuando, iré contando cosillas en el blog.
He leído un estupendo articulito del P.



