27.07.09

¿En qué se parece Lituania a este blog?

¿En que ambos son pequeños, utilizan un lenguaje extraño y no los conoce casi nadie? Pues sí, pero no es eso a lo que me refiero. La comparación entre el país báltico y Espada de Doble Filo me vino a la cabeza ayer, mientras consultaba algunos datos del blog. Ya he contado, en más de una ocasión, que los blogs de esta casa cuentan con una herramienta estadística que ofrece información muy variada sobre las visitas que tienen los mismos, en cuanto a procedencia, frecuencia, permanencia, etc. Uno de los datos que se pueden obtener es la búsqueda que ha realizado en Google u otro buscador el lector que llega hasta aquí por ese medio.

Como alguna vez había encontrado ya cosas curiosas en ese aspecto, hice el otro día un pequeño experimento: consulté las búsquedas en Internet que habían desembocado en Espada de Doble Filo a lo largo de veinticuatro horas. Los resultados me han dejado sobrecogido:

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25.07.09

Concurso de versos veraniegos

El otro día, al hilo de unos versos de otro artículo, nos preguntábamos porqué los versos terminados en palabra aguda tienen métricamente una sílaba más y los terminados en esdrújula una sílaba menos. Tanto Yolanda como Tineo tuvieron la amabilidad de explicarme porqué, así que recojo sus explicaciones al final de este post, para el que esté interesado en ello. A mi me han resultado muy útiles.

Todo esto, junto con unos versos de Asun, me ha sugerido la idea de convocar un pequeño concurso de versos veraniegos en Espada de Doble Filo, para divertirnos un poco todos, estemos o no estemos de vacaciones. Además, creo que es algo muy apropiado para este tiempo de crisis, porque, como se dice en El Quijote: “El año que es abundante de poesía, suele serlo de hambre”.

El tema es libre pero, para quien necesite algo concreto para inspirarse, propongo los temas de InfoCatólica, el verano, este blog, los blogs en general o incluso la evangelización a través de Internet. Se admiten no sólo versos serios, sino también poemas irónicos y cómicos, aunque con un mínimo de educación, claro. El tipo de estrofa y rima queda a elección del poeta (se permite incluso el verso libre, que, a mí personalmente, me gusta poco). Por lo tanto, nadie tiene excusa para no participar, porque admitiremos hasta pareados.

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23.07.09

22.07.09

Gallizo y el pecado

Quaestio quodlibetalis XIX. En un blog católico, quien tiene un Gallizo tiene un tesoro. Lo digo porque sus comentarios me sugieren casi siempre un artículo, aunque en muchas ocasiones no tenga tiempo para escribirlo. ¿Por qué sucede eso? Yo creo que porque sus comentarios suelen ser muy similares a los que yo mismo haría si no tuviera fe. Es decir, muy a menudo los encuentro razonables y lógicos, aunque no esté de acuerdo con ellos. En ese sentido, para mí, Gallizo es un ejemplo paradigmático de ateo de buena voluntad. Cuando el Papa dedica una encíclica “…y a los hombres de buena voluntad”, me acuerdo de Gallizo.

El otro día, en un post, escribió el siguiente comentario que me resultó muy sugerente:

“Veo que nachet y Dniepper, reproducen el argumento (ya expuesto en otro debate) de que esto va de una lucha constante y sin tregua contra las tentaciones, de que nos movemos siempre sobre el filo de la navaja y que a la mínima que nos descuidemos caemos en las garras de la tentación y el pecado. Debe ser duro vivir siempre con esa sensación”.

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19.07.09

Yo quiero ser así de mayor

Creo que ya he dicho otras veces que es una pena que no nos fijemos más en las lecturas de la Escritura que se proclaman en Misa. Si lo hiciéramos, enseguida nos saltarían a la vista multitud de extrañezas que nos ayudarían a comprender mejor lo que realmente se está diciendo en la lectura.

Voy a dar un ejemplo. En la segunda lectura de hoy, San Pablo dice que Jesucristo “hizo de los judíos y de los gentiles un solo pueblo; Él destruyó, en su propio cuerpo, la barrera que los separaba: el odio”. ¿Por qué habla de una barrera? ¿Era simplemente una forma de hablar? Parece ser que, al decir eso, estaba pensando en el Templo de Jerusalén, que, para cualquier judío, era el símbolo y el paradigma de la relación con el Señor. La parte importante del Templo, es decir, donde se rendía culto a Dios, estaba prohibida para los que no eran judíos. Los gentiles sólo podían pasar a aquellas zonas en las que se cambiaba dinero, se vendían animales, etc. Había un muro que no podían traspasar, bajo pena de muerte. Es decir, ese muro o barrera del que habla San Pablo en su carta era un muro material, que se podía tocar y que a San Pablo le recordaba algo mucho más importante: la separación entre judíos y no judíos en la Historia de la Salvación, que los gentiles estaban separados de Dios y sometidos a la muerte por el pecado, hasta que llegó Cristo.

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