Licencias para predicar y perdonar

Se han dicho muchas cosas en respuesta a las barbaridades de un cura cántabro que ha negado el dogma de la asunción de la Virgen en cuerpo y alma al cielo (¡en la homilía del Día de la Asunción y en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora!). La que más me ha gustado ha sido esta sugerencia del siempre interesante Miguel Ángel Quintana Paz:

“Idea: similar al carné de conducir por puntos, debería haber otro para el clero. Y que si un cura comete cierto número de barbaridades teológicas/litúrgicas, por desgracia cada vez más habituales, pierda puntos y deba volver a clases de Teología antes de poder seguir celebrando”.

La mejor demostración de que es una buena idea es que se trata de algo que la Iglesia ya puso en práctica durante largos siglos y que solo recientemente hemos olvidado: las licencias para confesar y predicar.

En efecto, el Derecho Canónico, hasta la reforma de1985, establecía que nadie podía predicar a los fieles sin una licencia o facultad explícita (facultas concionandi) otorgada por la autoridad eclesiástica competente, que generalmente era el obispo diocesano. Con ello se buscaba evitar errores doctrinales y garantizar la ortodoxia de los sermones.

Normalmente, los sacerdotes no recibían de forma automática esas licencias al ordenarse, sino que era frecuente que tuvieran que someterse a exámenes de teología y elocuencia antes de recibir el permiso definitivo para predicar los domingos. Por supuesto, si llegaba oídos del obispo que un sacerdote de su diócesis decía tonterías al predicar, se le retiraban las licencias y solo podía celebrar la Misa sin homilía.

Algo similar sucedía con la confesión. La ordenación sacerdotal no bastaba para confesar, sino que el sacerdote necesitaba una licencia explícita otorgada por el obispo (o superior religioso). Generalmente, se exigía que el nuevo presbítero demostrara su idoneidad para confesar y la prudencia y conocimientos teológicos y morales necesarios mediante un examen antes de que recibiera la licencia, que el obispo podía retirarle luego si lo consideraba oportuno.

Esta licencia era tan importante que, sin ella, la absolución de los pecados era inválida, además de ilícita. En efecto, el orden sagrado da la potestad de orden, pero la licencia otorga la potestad de jurisdicción, es decir, la facultad legal sobre personas específicas a las que el sacerdote puede confesar.

Por ello, las licencias podían ser generales o limitadas. Un cura podía tener permiso para confesar solo a los fieles de su diócesis, o un religioso solo a los miembros de su orden, y necesitar permisos especiales para confesar a otras personas. La única excepción, lógicamente, era el peligro de muerte, en el que cualquier sacerdote podía absolver válidamente.

El derecho canónico actual mantiene restos de todo esto, porque el principio que había detrás de las licencias para predicar y confesar sigue siendo válido hoy. Sin embargo, hoy esas licencias tienden a ser automáticas, sobre todo en el caso de la predicación (“los presbíteros y los diáconos tienen la facultad de predicar en todas partes” y basta con el “consentimiento al menos presunto” del párroco u obispo, can. 764). En el caso de la confesión, aunque el código actual lo detalla más, también prima el automatismo de conceder la facultad habitual y prácticamente universal de oír confesiones “por razón del oficio” de obispo, cardenal, párroco, vicario, etc., que además faculta para oír confesiones en cualquier lugar (can. 967).

De todas formas, incluso ahora el obispo diocesano sigue pudiendo retirar esas licencias (por ejemplo, los sacerdotes pueden predicar “a no ser que esta facultad les haya sido restringida o quitada por el Ordinario competente”, can. 764). Aunque lo habitual es que esto solo se haga en casos muy raros y graves, como los de abusos clericales (o curas molestos para el obispo), nada impediría que se volvieran a utilizar de forma habitual las licencias para predicar y confesar, y que se retirasen con naturalidad cuando hiciera falta en casos como el del sacerdote cántabro mencionado.

Es indudable que necesitamos algo así. La mayoría de los católicos han escuchado homilías en las que se dicen barbaridades y, por desgracia, también han visto que el predicador en cuestión no sufre ninguna consecuencia por ello: año tras año, seguirá predicando y destruyendo la fe de sus fieles. Aún más grave es que esto suceda en la confesión, en la que no es raro que un sacerdote diga al penitente que no hay nada de malo en acostarse con su novia “si hay amor”. O que divorciarse y volverse a casar es estupendo. O que usar o no anticonceptivos es algo que cada uno debe decidir por sí mismo. O innumerables errores más, que tendrán el efecto práctico de destruir el instinto moral y el sensus fidei de los penitentes.

Esta situación, por supuesto, requiere a la larga soluciones mucho más profundas, pero, como bien sugería Quintana Paz, las licencias para predicar y para confesar podrían servir para proteger un poco a los sufridos fieles. A fin de cuentas, para eso sirvieron durante siglos.

32 comentarios

  
Farias
No le quepan dudas que en las misas lefevristas y filolefebristas hay infinidad de barbaridades,
Pero lo malo es también lo que mascullan a ocultas como la masonería, porque saben que en seguida van a ser señalados. SECTA JANSENISTA DETECTED.

Vamos Bruno deje de mirar con un sólo ojo, y encima enfermo.

18/08/26 7:44 PM
  
Bruno
Farias:

No he asistido en mi vida a una Misa lefebvriana ni tengo ninguna intención de hacerlo, así que no puedo comentar nada sobre cómo son sus homilías. Desde luego, si en ellas hay fallos (además del grave fallo de justificar su cisma, que se presupone), se les puede aplicar todo lo dicho en el artículo.

En cuanto a las licencias para confesar, el Papa Francisco se las concedió, pero parece ser que León XIV se las ha retirado o se las va a retirar, así que sus confesiones no serán válidas.

Como no escucha, no se entera de ello, pero he repetido por activa y por pasiva en este blog que el comportamiento cismático de la FSSPX me parece indefendible y gravísimo, y he discutido multitud de veces con sus simpatizantes. Es absurdo que me considere lefebvriano o filolefebvriano. Me temo que se deja usted llevar por la libido insultandi (aunque es forzoso reconocer que en ocasiones sus insultos son ingeniosos y divertidos).
18/08/26 7:51 PM
  
ROBERTO IBARRRA VIDELA
Bruno, efectivamente estamos llenos de Presbíteros y Obispos que son verdadero 007 de la fe. Con licencia para matar el alma de los fieles. Si podría usar ese nombre para identificarlos y advertir a otros...
18/08/26 7:51 PM
  
Bruno
Roberto Ibarra:

Je, je. Yo me había acordado de la película de Clint Eastwood, que se llamó en España "Licencia para matar", de ahí la imagen del principio.

Pero es mucho mejor la referencia que has hecho tú a la película posterior de James Bond del mismo título. En efecto, da la impresión de que algunos tengan licencia para matar el alma de los fieles. Qué terrible es eso y no parece que a las autoridades les importe.
18/08/26 8:40 PM
  
Fulgencio
Me parece una idea necesaria y muy buena; pero yo creo que en el caso que nos ocupa, habría que pedirle al sacerdote cántabro que se retractara el próximo domingo en todas las misas que celebre y que además sea retransmitido por los medios sociales, porque este sacerdote ha demostrado que no tiene la fe de la Iglesia. O mejor, pedirle que sea consecuente y que se secularice.
18/08/26 10:26 PM
  
Federico
No es una mala idea lo del carnet de puntos, pero da lugar a preguntas interesantes. Por ejemplo, ¿aplicaría también a los obispos, incluido el de Roma? ¿Las famosas entrevistas aéreas también podrían restar algún punto? ¿Los profesores de teología que dan las clases para recuperar puntos, deberían estar sujetos también a este sistema si enseñan barbaridades?

No va a ocurrir, pero es divertido imaginarlo
18/08/26 10:46 PM
  
María de África
Ese sacerdote cántabro ¿no será pariente del nigromante, también cántabro, que fue soldado de Cortés? De mi bisabuela Jesusa desde luego que no, y eso que la pobre se murió 11 años antes de que Pío XII proclamara el dogma.
18/08/26 11:25 PM
  
Vladimir
En una Misa, del Domingo del Bautismo del Señor (que clausura el Tiempo de Navidad), el Sacerdote Celebrante dijo que, hasta en ese momento de su Bautismo, fue que Cristo tomó conciencia de ser el Hijo de Dios.
Ningún Obispo se inmuta por esto y, como me dijo alguien una vez: el Obispo pega el grito al cielo, sólo si se habla en contra de él.
Lamentablemente, si lo de las Licencias para predicar, HOY se aplicara con la misma rigurosidad que antes, probablemente, a todos se les concedería sin mayor discernimiento. Talvez, la excepción se haría, más bien, con aquellos predicadores muy ortodoxos.
19/08/26 12:11 AM
  
Sancho
Ese listillo mezquino no solo ha negado el dogma de la asunción de la Virgen en cuerpo y alma al cielo, es que dijo, textualmente, que "Ningún ser humano va a subir al cielo en cuerpo y alma. El cielo no es ningún lugar físico. El cielo es un estado del alma, de plenitud, de felicidad".

Pues incluso en las Escrituras tenemos constancia de que en el cielo ya hay, además de la Virgen María, al menos otros cuatro seres humanos en cuerpo y alma: el Señor Jesucristo, Henoc, Moisés y el profeta Elías.

El inmenso cielo lo podemos ver todos los días, y no habría resurrección de la carne ni humanos en el cielo, sin un lugar físico, Gehena de fuego incluida (posterior al infierno), "donde el gusano no muere y el fuego no se apaga" (cf. Mc. 9, 42-48; y simil.).

Con esa clase de sacerdotes no sería suficiente retirarles las licencias, pues también pueden presentar en plena misa, delante y alrededor del altar, como hizo este el mismo día, una danza "contemplativa-inclusiva", de hombres y mujeres ataviados con grandes faldones de diferentes colores, con cierta reminiscencia de la danza de los derviches sufís. Y, para colmo, mucha gente la aplaudió, y todos parecieron aceptar su herético sermón.
19/08/26 1:53 AM
  
Ángel
Me parece bien la propuesta, e incluso la extendería al ámbito de la catequesis (en el que colaboro desde hace más de veinte años). Porque es escandalosa y desalentadora la falta de formación que tienen muchos catequistas (me atrevería a decir que la mayoría) y, en consecuencia, la deficiente (o incluso nula) formación que imparten. Y por más que uno insiste en que un catequista debería hacer el esfuerzo de estudiar –¡al menos!– el Nuevo Testamento y el Catecismo, sigue recibiendo respuestas del tipo: "¡Qué tendrá que ver la fe con el estudio!", y escuchando a catequistas interpretar la Palabra de Dios o los sacramentos como les da la gana. De verdad, si la Iglesia ha subsistido hasta hoy, es por puro milagro del Espíritu Santo...
19/08/26 2:55 AM
  
Norberto
Se da por supuesta la ortodoxia del obispo, error.
19/08/26 11:56 AM
  
Jose Miguel
Esa licencia era oportuna cuando la defensa de la recta doctrina era el funcionamiento normal en la Iglesia. Hoy día lo más probable es que se usara como un arma más en defensa de la sinodalidad y la "miseriordia".
19/08/26 11:57 AM
  
Fermin
¿Que tal si se aplica el CDC?
- canon 1364 "excomunión latae sententiae" para el hereje formal. Si, los herejes también están sujetos a excomunión automática.
- canon 751, que nos aclara qué es un hereje. Por si hay dudas. Pertinaz negación de Verdades de Fe.
- canon 1331.1, que establece las consecuencias canónicas directas para el hereje formal.
- canon 1331.2, que establece más penas para el hereje con declaración de la autoridad.

Con que se aplique el CDC a mi me vale.
19/08/26 1:13 PM
  
Yepes
También debería otorgarse licencia para comentar las noticias porque hay algunos que no sueltan sino despropósitos.
19/08/26 4:23 PM
  
Adela 87
Mira, Fermín, que el cura de Santander haya decidido ponerse estupendo en el púlpito y negar la Asunción en cuerpo y alma de la Virgen es una metedura de pata de calibre dogmático, no te lo niego. Definido por Pío XII en 1950, de modo que ahí no hay mucho margen para el «yo creo que esto era una metáfora».

Ahora bien, por mucho dogma de fe que haya pisado, la excomunión latae sententiae no funciona como un cepamoscas automático. Para que este hombre sea excomulgado por herejía formal (Canon 751), la Santa Madre Iglesia tiene sus tiempos —que suelen ir a ritmo de procesión de pueblo—. Primero el obispo lo llama al despacho, le ofrece una tila y le pregunta con amabilidad jurídica: «A ver, Fulgencio, ¿esto lo has dicho por ignorancia, porque tenías un mal día, o te vas a poner terco?».

Solo si el buen hombre se enroca, se reafirma con pertinacia contumaz y le dice a su obispo que Pío XII no tenía ni idea, empieza la fiesta canónica. Cualquier patinada dicho a micrófono abierto, por gorda que sea, de momento califica como barbaridad homilética, no como cisma personal.

Así que apaga la pira, Fermín, que si la Iglesia excomulgase de oficio a cada cura que suelta una aberración teológica un domingo por la mañana, nos quedábamos sin misas para San Emeterio y San Celedonio. De momento, con que el Vicario le ponga una velita a la Virgen de la Bien Aparecida y le haga releer el Munificentissimus Deus, vamos servidos.
19/08/26 4:31 PM
  
Josep
Señor ten piedad
19/08/26 8:21 PM
  
Salvador
De lo que hablas y dicen los comentarios que hasta este momento han aparecido es algo que supongo sucede en España. Aquí en México y en toda Latino América si existen estas licencias que son tres: Confesar, Predicar y Celebrar. Y por lo menos en mi Diócesis se dan por tiempo determinado y se exigen cursos de actualización para poder renovarlas.
19/08/26 9:29 PM
  
María de África
¡Mira que bien! resultan que los lefebvrianos están excomulgados y el cura cántabro que discrepa claramente de un dogma definido por la Iglesia no lo está, pero eso para Farias no le convierte en jansenista. Es decir, no puedes desobedecer al Papa, pero puedes negar los dogmas y seguir siendo católico sin problema, será que Pío XII se murió y el dogma murió con él.
19/08/26 10:58 PM
  
Rafaelus
Mucho se propone castigar a sacerdotes colocándoles en estado laical, pero ¿ eso es posible ?, pregunto porque en catecismo nos enseñaban que la ordenación es para siempre y que aunque se condenara un sacerdote, en el infierno continuaría siéndolo.
19/08/26 11:49 PM
  
Edgar
quien es Quintana Paz? no he oido hablar de el..
20/08/26 2:43 AM
  
Juan Mariner
El cura cántabro es el prototipico sacerdote narcisista que descarga sus propias dudas existenciales cada domingo en su sermón, para desgracia de los fieles.
20/08/26 9:07 AM
  
Dámaso
Pues así salen del seminario la mayoría de los sacerdotes de hoy en día.Los buenos so los que paralelamente se forman por su cuenta, acudiendo a los Santos Padres y Doctores de la Iglesia,a la Santa Tradición.a la vida de los santos y al conocimiento de la historia de la iglesia.
20/08/26 9:27 AM
  
María de África
¿Que quién es Quintana Paz? Tú puedes evitar oírle, pero trabajo cuesta porque aparece con bastante frecuencia.
20/08/26 10:09 AM
  
Juan Manuel
Con tu propuesta dl problema es que habría muy buenos sacerdotes, como los de la Sacristía de la Vendeé se les quitaría la licencia para confesar y predicar ad eternum. Es un arma de doble filo.
20/08/26 1:44 PM
  
Juan Manuel
Con tu propuesta el problema es que habría muy buenos sacerdotes, como los de la Sacristía de la Vendeé, a los que se les quitaría la licencia para confesar y predicar ad eternum. Es un arma de doble filo.
20/08/26 1:44 PM
  
Fred
Tambien habria que examinar la Fe de los obispos y no solo de los curas, porque el nivel esta bajo minimos.

Hace tiempo vengo diciendo que un buen obispo deberia hacer periódicamente una encuesta a los feligreses para ver como esta la Fe del pueblo. Para luego poder tomar las medidas oportunas. Si la Fe del pueblo esta deformada, el cura tendra bastante responsabilidad.
Sin esa informacion es imposible hacer planes pastorales que sean efectivos. Pero , en fin, ahora muchos obispados estan entretenidos con reuniones para promocionar la sinodalidad,
20/08/26 3:04 PM
  
Feri del Carpio Marek
Para Farias,

No soy lefebvrista, ni filolefebvrista (esto último lo fui, pero tuve mi conversión por gracia de Dios, y ahora comparto plenamente lo enseñado por el padre Iraburu contra el filolefebvrismo). Pero tengo que decir que en mi top 10 de mejores homilias que he escuchado, están unas que escuché en un priorato de la fsspx. Realmente una maravilla de doctrina, equilibrio entre lo espiritual, moral y pastoral, buena oratoria, en fin, nada que reprochar.

Homilias católicas muy buenas predica le obispo estadounidense Robert Barron.

Que quede claro que hoy por hoy, ni por si acaso piso un templo lefebvrista.
20/08/26 8:05 PM
  
Richard Bach
Esta es una respuesta para Farias: a ver si nos enteramos de una vez que no hay misas lefevristas o filolefevristas. Las misas se pueden celebrar, o bien según el rito extraordinario del misal de 1962, o bien según el misal de Pablo VI. También podemos denominar a las primeras misas según el Vetus Ordo, y a las segundas misas según el Novus Ordo. En cualquier caso la misa es del Señor, no es propiedad ni de Lefevre ni de Pablo VI.
20/08/26 10:02 PM
  
Rigidus Contentus
Cantabria es un nido de herejes. Y los sucesivos obispos que por allí han pasado no han hecho nada, por eso pasan estas cosas.

¿Para qué piensan los obispos que sirven? ¿Sólo para lucir la mitra? No lo entiendo, pero como ya son muchos años de no entenderlos ya no me importa. Allá ellos.

Hay muchos católicos fieles a Jesucristo, y quien quiere encontrarlos los encuentra. Por eso unas parroquias están llenas y otras vacías. Cuando hay un obispo comprometido con su dignidad en un territorio se nota enseguida.

Los malos obispos, pobrecillos, lo sufrirán cuando les toque. Recemos por los pueblos y territorios que los sufren, y también por ellos, aunque no lo merezcan.

Nadie merece la redención, y ¡aquí estamos!
21/08/26 2:37 PM
  
Ángeles
Mi opinión es que si este sacerdote ha cometido un error en el contenido de la homilía , reconozca su falta , se disculpe y retracte motu propio y si no ha sido una metedura de pata , sino que piensa herméticamente y así lo hace ver , depende de unas autoridades eclesiasticas que deberían exigirle rectificación y si se niega , imponerle las sanciones correspondientes , que seguro que el Derecho Canónico las contempla . Y si dichas autoridades no lo hacen , será señal de que son tan heréticas como el párroco , por lo cual deberían ellas también ser sancionadas por dejadez de funciones por sus superiores .
En cuanto a la danza , considero una falta de respeto por parte de todos , danzarines , párroco , y consejo parroquial por permitir en la iglesia esas manifestaciones . Seguro que en el pueblo habrá una plaza donde puedan lucirse y mostrar su simbolismo . Más respeto por la Casa de Dios . Ya está bien . Todo lo de ese día en esa Misa fue escandaloso .
22/08/26 6:49 PM
  
Néstor
La reducción al estado laical no significa que se priva a la persona del Sacramento del Orden, sino que deja de pertenecer al clero y de tener las funciones propias de los clérigos.

Es vergonzoso que un sacerdote niegue o ponga en duda un dogma de fe, agravado con hacerlo en el púlpito. La responsabilidad pasa al Obispo.

Saludos cordiales.
22/08/26 9:06 PM
  
Juan José Martínez
Lo curioso de la homilía del cura de Torrelavega que negaba el dogma de la Asunción de La Virgen María es que ninguno de los asistentes, por lo menos, se levantase y se largase. No digo que le rectificase o le llamase la atención; simplemente que se fueran de la iglesia para no escuchar insensateces. O estaban dormidos o son literalmente borregos que tragan con todo, sin criterio. Qué de verdad hay en lo de “católico ignorante futuro protestante “.

O a lo peor, estaban allí “obligados “ por ser fiestas patronales y les daba igual si predicaba en la homilía de fe o de fútbol.
31/08/26 12:55 AM

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