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10.05.22

Philip Trower, La Iglesia Católica y la Contra-fe -13

La Iglesia Católica y la Contra-fe: Un estudio de las raíces del secularismo moderno, el relativismo y la descristianización

Por Philip Trower

Contenidos

Parte 1. La civilización occidental en los siglos XX y XXI: creencias centrales

Capítulo 1. Por favor use la puerta principal

Capítulo 2. ¿Qué fue la Ilustración?

Capítulo 3. Las denominaciones

Capítulo 4. El progreso perpetuo

Capítulo 5. Los principios de 1789

Capítulo 6. La salvación por la política

Capítulo 7. Los derechos humanos y los males humanos

Parte 2. Influencias secundarias

Capítulo 8. El cambio al sujeto humano en filosofía

Capítulo 9. El existencialismo: Heidegger y Sartre

Capítulo 10. El personalismo: Buber, Marcel y Scheler

Capítulo 11. El personalismo: Maritain y Mounier

Capítulo 12. La idea evolutiva

CAPÍTULO 13. EL TEILHARDISMO

Ahora puede ser difícil para los lectores que aún no eran adultos durante los años de la teilhardomanía, que van más o menos desde 1958 hasta 1982, entender por qué he dedicado un capítulo entero a las ideas de este eminente teólogo excéntrico. Seguramente bien pueden decirse a sí mismos que ninguna persona razonable podría tomar en serio cosas tan extravagantes. Entonces, ¿por qué molestarse en seguir haciéndolo? Seguramente sus vuelos de fantasía, incluso si alguna vez capturaron la imaginación de ciertas personas por un tiempo, no pueden haber tenido ningún efecto serio o duradero en los católicos ordinarios.

Desafortunadamente uno tiene que decir que sí —tanto en los ordinarios como en los extraordinarios. Muchas personas distinguidas, por razones que explicaré en breve, han pensado y siguen pensando que el Padre Teilhard de Chardin fue un genio mundial, mientras que su evolucionismo místico ha modificado profundamente la forma en que innumerables católicos occidentales u occidentalizados interpretan los fundamentos y las prioridades de su fe.116

Sin embargo, quizás la mejor manera de presentar y explicar la reinterpretación radical de la fe católica y cristiana del Padre Teilhard es comenzar con las peculiaridades del hombre.

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27.04.22

Philip Trower, La Iglesia Católica y la Contra-fe -12

La Iglesia Católica y la Contra-fe: Un estudio de las raíces del secularismo moderno, el relativismo y la descristianización

Por Philip Trower

Contenidos

Parte 1. La civilización occidental en los siglos XX y XXI: creencias centrales

Capítulo 1. Por favor use la puerta principal

Capítulo 2. ¿Qué fue la Ilustración?

Capítulo 3. Las denominaciones

Capítulo 4. El progreso perpetuo

Capítulo 5. Los principios de 1789

Capítulo 6. La salvación por la política

Capítulo 7. Los derechos humanos y los males humanos

Parte 2. Influencias secundarias

Capítulo 8. El cambio al sujeto humano en filosofía

Capítulo 9. El existencialismo: Heidegger y Sartre

Capítulo 10. El personalismo: Buber, Marcel y Scheler

Capítulo 11. El personalismo: Maritain y Mounier

CAPÍTULO 12. LA IDEA EVOLUTIVA

La idea evolutiva es una parte tan importante del pensamiento occidental que no puede haber nadie con una educación occidental que no esté afectado por ella. Pero con las ideas que se construyen en nuestras mentes desde la primera infancia, a menudo no somos conscientes de lo que estamos soportando precisamente. Por lo tanto, este capítulo no está dedicado a determinar si la “evolución", en el sentido usualmente entendido, tuvo lugar, sino a desentrañar la “idea” para ver qué contiene realmente, y a qué, sin que a menudo se den cuenta, está comprometiendo a los cristianos cuando empiezan a tratar de “bautizarla".

Incluso personas muy calificadas a menudo se lanzan al tema como si desconocieran que la palabra “evolución” tiene ahora cuatro significados bastante distintos. Éstos están respaldados por evidencias, o están abiertos a objeciones de diferente peso y valor, por lo que no es sorprendente que el tema sea tan espinoso. Todos estamos familiarizados con esos diferentes significados de una manera básica, pero ellos tienden a existir en nuestras mentes en un solo bulto no digerido.

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15.04.22

Philip Trower, La Iglesia Católica y la Contra-fe -11

La Iglesia Católica y la Contra-fe: Un estudio de las raíces del secularismo moderno, el relativismo y la descristianización

Por Philip Trower

Contenidos

Parte 1. La civilización occidental en los siglos XX y XXI: creencias centrales

Capítulo 1. Por favor use la puerta principal

Capítulo 2. ¿Qué fue la Ilustración?

Capítulo 3. Las denominaciones

Capítulo 4. El progreso perpetuo

Capítulo 5. Los principios de 1789

Capítulo 6. La salvación por la política

Capítulo 7. Los derechos humanos y los males humanos

Parte 2. Influencias secundarias

Capítulo 8. El cambio al sujeto humano en filosofía

Capítulo 9. El existencialismo: Heidegger y Sartre

Capítulo 10. El personalismo: Buber, Marcel y Scheler

CAPÍTULO 11. EL PERSONALISMO: MARITAIN Y MOUNIER

I. Jacques Maritain (1882-1973)

Debiendo poco o nada a la filosofía alemana, el personalismo de Maritain tuvo sus raíces en Santo Tomás, la Ilustración y el humanismo francés, y sus objetivos eran tanto prácticos como especulativos.

Hijo de un padre republicano incrédulo y una madre protestante, de joven se había sentido atraído por el socialismo. Luego vino su conversión al catolicismo (1906) y su descubrimiento de Santo Tomás. Fue como metafísico y tomista que Maritain se hizo famoso entre entonces y 1927. Durante ese tiempo adoptó las opiniones políticas más o menos conservadoras del grupo de dominicos con los que entró en contacto primero, y durante un tiempo estuvo asociado con L’action Française [La Acción Francesa]. Pero ante su condena por parte de Roma, se replanteó su posición política. Volvió a ser un liberal social y político y como tal permaneció. Sin embargo, el carácter y el tono de su liberalismo fluctuaron.

Durante la crisis económica de la década de 1930 él estuvo más “a la izquierda” (es decir, crítico de la libre empresa o del capitalismo liberal) que durante la década de 1940, cuando enseñaba en Estados Unidos. Un contacto más cercano con los Estados Unidos le dio una mayor apreciación de las virtudes de la democracia al estilo estadounidense. A esto le siguió un coqueteo con el radicalismo político estadounidense del agitador populista estadounidense Saul Alinsky. En la extrema vejez, tras la muerte de su esposa, se retiró a la casa de una orden religiosa.

No fue invitado a participar en el Vaticano II —sólo para leer un mensaje en las ceremonias de clausura. No obstante, la mayor parte de lo que había escrito sobre la persona humana y la sociedad humana ya se había incorporado a la corriente principal de la doctrina social de la Iglesia, había influido fuertemente en el desarrollo de esa doctrina por parte del Concilio y fue usado ampliamente por los tres “papas conciliares” Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II. Como lo esencial está en lo que he escrito en los capítulos 6 y 7 sobre la doctrina social de la Iglesia, no es necesario volver sobre ello, y me limitaré a los problemas que surgen de su famoso libro Humanismo Integral (1936), en el que [Maritain] comenzó a dar a sus principios personalistas un desarrollo histórico y evolutivo.91

Que había problemas, él mismo se dio cuenta con inquietud tan pronto como terminó el Concilio.

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9.04.22

Philip Trower, La Iglesia Católica y la Contra-fe -10

La Iglesia Católica y la Contra-fe: Un estudio de las raíces del secularismo moderno, el relativismo y la descristianización

Por Philip Trower

Contenidos

Parte 1. La civilización occidental en los siglos XX y XXI: creencias centrales

Capítulo 1. Por favor use la puerta principal

Capítulo 2. ¿Qué fue la Ilustración?

Capítulo 3. Las denominaciones

Capítulo 4. El progreso perpetuo

Capítulo 5. Los principios de 1789

Capítulo 6. La salvación por la política

Capítulo 7. Los derechos humanos y los males humanos

Parte 2. Influencias secundarias

Capítulo 8. El cambio al sujeto humano en filosofía

Capítulo 9. El existencialismo: Heidegger y Sartre

Capítulo 10. El personalismo: Buber, Marcel y Scheler

Como corriente filosófica reconocible, el “personalismo” data de principios del siglo XX y fue, como la “evolución creadora” de Bergson, parte de la reacción general contra el materialismo burdo de gran parte de la filosofía de mediados y finales del siglo XIX —el tipo [de pensamiento] que Belloc llamó apropiadamente el “enano vulgar” de la filosofía, que a lo largo de la historia ha forzado repetidamente su entrada a la alta sociedad filosófica sólo para ser expulsado de forma igualmente repetida. El resultado de la reacción fue un número creciente de “filosofías del espíritu", de las cuales el personalismo ha sido la más duradera. Las personas no necesitan estar seguras de la existencia de Dios a fin de discernir que hay más en nosotros que carne, sangre, huesos y un sistema nervioso.79

En este capítulo examinaré el personalismo de Martin Buber, Gabriel Marcel y Max Scheler, dejando para el capítulo siguiente el personalismo de Jacques Maritain y Emmanuel Mounier.

El personalismo de Buber, Marcel y Scheler, que podríamos llamar “personalismo espiritual", tiene sus raíces en Kierkegaard. Como el existencialismo, del cual es un pariente cercano, trata de establecer el tipo de seres que somos mediante el análisis de nuestros estados espirituales y emociones. Sin embargo, hay una diferencia significativa. Los personalistas principales, a diferencia de los existencialistas principales, han sido todos teístas o cristianos. Aproximadamente se podría decir que donde los reformadores heterodoxos favorecieron el existencialismo, los ortodoxos se inclinaron por el personalismo.

El personalismo de Maritain y Mounier es de otra marca. Anteriormente lo llamé “personalismo sociopolítico".

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1.04.22

Philip Trower, La Iglesia Católica y la Contra-fe -9

La Iglesia Católica y la Contra-fe: Un estudio de las raíces del secularismo moderno, el relativismo y la descristianización

Por Philip Trower

Contenidos

Parte 1. La civilización occidental en los siglos XX y XXI: creencias centrales

Capítulo 1. Por favor use la puerta principal

Capítulo 2. ¿Qué fue la Ilustración?

Capítulo 3. Las denominaciones

Capítulo 4. El progreso perpetuo

Capítulo 5. Los principios de 1789

Capítulo 6. La salvación por la política

Capítulo 7. Los derechos humanos y los males humanos

Parte 2. Influencias secundarias

     Capítulo 8. El cambio al sujeto humano en filosofía

Capítulo 9. El existencialismo: Heidegger y Sartre

Después del final del primer brote modernista, La evolución creadora de Bergson había seguido ejerciendo influencia en Francia, y el pragmatismo de James en los Estados Unidos, mientras que durante las décadas de 1920 y 1930 los filósofos ingleses estaban cada vez más preocupados por las complejidades de la filosofía lingüística. Pero para la década de 1960, las tres escuelas de pensamiento habían sido superadas por un formidable recién llegado alemán, un recién llegado, no sólo poderoso en círculos académicos, sino con un conjunto popular de seguidores en todo el mundo.

La llegada de una nueva filosofía de moda es como un diluvio tropical. Por un tiempo corto deja a un lado todo lo demás, mientras que cualquiera que no tenga un techo de creencias religiosas sólidas sobre su cabeza, o el paraguas de una filosofía rival, se empapa. Luego deja de llover y las personas se dicen unas a otras “se acabó". Pero están equivocadas, o al menos en parte. Habiéndose convertido su terminología y sus actitudes en parte del vocabulario y del acervo de ideas común, sigue un período largo durante el cual continúa ejerciendo influencia de manera subliminal, a pesar de los aguaceros subsiguientes de ideas muy diferentes. Así ha sido con el existencialismo.63 No ha habido nada como él desde que Rousseau tomó por asalto la Europa culta a fines del siglo XVIII.

Las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer con la liberación de París en 1944 y el descubrimiento de la nueva filosofía por parte de los miembros más literarios de los ejércitos aliados. A lo largo de la década de 1950, a medida que un número creciente de la intelectualidad occidental caía bajo su hechizo, la lluvia se convirtió en un aguacero constante. Para fines de la década de 1950 el aguacero se había convertido en un diluvio, que alcanzó proporciones torrenciales a fines de la década de 1960 y principios de la de 1970, la era de la rebelión estudiantil. Después de eso su fuerza comenzó a decaer y, a mediados de los años ochenta, se lo miraba como algo perteneciente al pasado. Sin embargo, en todos los niveles sociales y en todo el mundo occidental, continúa influyendo profundamente en el pensamiento, el discurso y las actitudes seculares y cristianas. Para apreciar esto sólo será necesario reconocer cuántas de las palabras característicamente existencialistas que he puesto en cursiva en este capítulo son ahora parte del habla cotidiana. Sin embargo, antes de llegar al existencialismo en sí, primero debemos echar un vistazo a los tres pensadores que proporcionaron gran parte del material de construcción.

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