InfoCatólica / Razones para nuestra esperanza / Categoría: Religiones no cristianas

21.03.26

Una reseña del libro de Marion Dapsance “El budismo de los budistas”

Desde la asamblea fundacional de EEChO en 2007 se propuso abordar también los espiritualismos  –“también” porque, en lo que respecta a las desviaciones fundamentales de la fe, la primera preocupación era el mesianismo bajo su forma islámica: muchos miembros fundadores eran cristianos de Oriente, incluido el primer presidente de la asociación, Pierre Eid. Siendo esto así, en 2008, debido a los descubrimientos relacionados con el acantilado de Lianyungang en China, se dieron los primeros pasos para abrir una nueva comprensión del budismo y los otros espiritualismos.

El libro de Marion Dapsance Le bouddhisme des bouddhistes: la véritable religion des Asiatiques [El budismo de los budistas: la verdadera religión de los asiáticos], Éditions du Cerf, enero de 2024, es un nuevo hito [en ese camino].

La autora ya ha publicado dos libros sobre el budismo (véase aquí). Véase también:

https://www.eecho.fr/bouddha-lequel-ou-quand/

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El budismo de los budistas, de Marion Dapsance

Reseña de Marion Duvauchel

Quienes se cansan ​​de una erudición pesada que no hace más que parir un minúsculo roedor quedarán encantados con la obra de Marion Dapsance. La proporción entre ideas y erudición está perfectamente equilibrada, y se nos presenta al bebé desde la introducción: fueron los estudiosos occidentales quienes definieron qué era el budismo. Ella no es la única en afirmarlo; esto se dice un poco aquí y allá, pero no mucho, y en cualquier caso no lo suficiente.

Marion Dapsance dice claramente, sin exagerar, que el budismo no es lo que se nos presenta [como tal]. Pero entonces, ¿qué es el budismo?

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16.03.26

Una conferencia de Marion Dapsance sobre el yoga

Algunas precisiones sobre una “espiritualidad oriental”

Daniel Iglesias Grèzes

En el sitio de EEChO se encuentra el video de una conferencia titulada “El yoga: algunas precisiones sobre una espiritualidad oriental”. Se trata de una conferencia dictada en francés el 15/02/2026 por Marion Dapsance, Doctora en Antropología por la Sorbona de París, profesora de distintas materias relacionadas con el budismo en la Universidad de Columbia en Nueva York y autora de varios libros. YouTube permite activar los subtítulos de ese video, aunque solo en francés. Esta conferencia me pareció tan interesante que me propuse contribuir a difundirla. El texto que ofrezco a continuación es básicamente una traducción al español de la presentación en PowerPoint que aparece en el lado izquierdo del video referido. 

Los nuevos descubrimientos sobre el yoga

Es necesario distinguir entre el budismo, el yoga y la meditación tal como los conocemos en el Occidente actual y sus versiones originales en el mundo indoasiático. Las últimas investigaciones académicas sobre el yoga han producido progresos inmensos en el conocimiento de los investigadores sobre las tradiciones indoasiáticas. No obstante, casi no ha habido una divulgación de esos nuevos conocimientos. Por lo tanto, hoy existe una discrepancia enorme entre la visión sobre el yoga de los especialistas y la del gran público.

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7.03.26

Dios, en resumen (P. Édouard-Marie Gallez csj)

¿Qué o quién es “Dios”? Merece la pena reiterar algunos puntos fundamentales.

  • Dios no puede ser menos viviente que los seres vivos que vemos, ni vivir una vida inferior a la nuestra, propiamente humana, es decir, espiritual: una vida hecha de capacidad de conocer y capacidad de amar.
  • Él está infinitamente más vivo que nosotros, y perfectamente.
  • Tres siglos antes de nuestra era, el gran filósofo Aristóteles ya expuso esta perspectiva de sabiduría, principalmente en su libro Ética a Nicómaco. Así, él postuló en Dios tres “polos” de Vida, la que se reveló poco a poco en la historia de los hebreos y luego plenamente en Jesús el Cristo (o Mesías), dicen los cristianos; esto es lo que han llamado con el término bastante abstracto de Trinidad.

Los fenómenos religiosos posteriores al cristianismo han adoptado la perspectiva opuesta de esta Revelación, a veces valiéndose de una nueva revelación.

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29.01.26

Las “antitrinidades” de los poscristianismos (de Edouard-Marie Gallez csj)

Texto Revisado – Octubre de 2025

Edouard-Marie Gallez csj

El título es interrogador, ya que emplea dos palabras poco habituales. Sin embargo, se puede adivinar que ambas se refieren a desviaciones de la fe cristiana. Su significado se aclarará durante nuestra presentación, que se refiere al libro [del mismo E.-M. Gallez] aparecido a principios de 2025, Le christianisme face aux autres religions Jésus-Christ est le centre de l’histoire [El cristianismo frente a las otras religiones –Jesucristo es el centro de la historia] (ed. Artège).

Esta breve presentación no puede repetir el recorrido desarrollado en el libro, que corresponde a veinte años de investigación; empero, propone una síntesis de lo esencial. Su título se aclarará plenamente en el capítulo 6.

Ya podemos adelantar que su conclusión será fácil de entender, pero que el camino para llegar a ella es algo complejo. Esta paradoja se debe esencialmente a nuestros hábitos occidentales de pensamiento sobre la Revelación, hábitos que complican mucho las cosas; veremos por qué.

Para designar las desviaciones de la fe, la palabra elegida por los Padres occidentales de la Iglesia fue “herejías”, que en griego significa simplemente “opiniones”. ¿Significa esto que se trataba simplemente de una cuestión de opiniones? ¿La fe de la Iglesia sería una determinada opinión que misteriosamente habría logrado imponerse como la única válida y ortodoxa, mientras que otras, quizás igual de válidas, habrían sido descartadas, acusadas de heterodoxas? Esto es lo que se cuenta en los departamentos universitarios de estudios religiosos en casi todo el mundo. A este discurso que socava la credibilidad del cristianismo, este no suele ofrecer una respuesta seria. Nos pondremos manos a la obra.

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23.11.25

El choque de los supremacismos (Édouard-Marie Gallez)

La Realeza de Cristo parece muy sutil si se pierde de vista el sentido revelado de la historia y, especialmente, la Venida gloriosa. Parece surgir una contradicción: ¿Cómo es posible que los mismos lugares donde se manifestó el amor de Dios hace dos mil años de una manera inaudita sean hoy escenario de un paroxismo de odio? ¿Por qué el amor de Dios es tan desconocido allí?

Ciertamente, en todos los bandos presentes en el Cercano Oriente hay personas que quieren el bien y, por consiguiente, la paz. Pero el poder no está en sus manos, sino en las de los «supremacistas». La situación parece humanamente sin salida.

El supremacismo es el sentimiento y la convicción de haber sido elegido para formar parte de un grupo superior a los demás hombres, un grupo elegido por «Dios», por la Evolución, por la Razón, por la Historia social o por no importa quién o qué: los demás hombres son inferiores. El grupo que se considera elegido tiene, por tanto, «derechos» sobre estos inferiores que no pueden ser verdaderamente humanos.

De hecho, se trata más de deberes que de derechos. En efecto, el supremacismo es la identidad fundamental de todos los mesianismos (poscristianos, religiosos o no religiosos), que se han fijado como objetivo salvar el mundo: si el mundo puede ser salvado, debe serlo (para más explicaciones, véase aquí). Por lo tanto, el adepto no es libre, tiene el deber de convertir a los otros que obstaculizan la salvación del mundo, o de lo contrario de esclavizarlos, utilizando todos los medios concebibles: engañar, robar o incluso matar. Al hacerlo, no hace más que defenderse contra los enemigos de la Salvación. Y si no obedece, él mismo corre el riesgo de ser considerado un enemigo a eliminar.

Así, se encuentra atrapado entre lo que le dictan, por un lado, su conciencia y su sentido común derivado de la experiencia y, por otro, su sumisión al grupo y su adhesión al supremacismo; consciente o inconscientemente, busca entonces las acomodaciones propuestas por los grupos «moderados», pero a menudo son los más fanáticos los que se imponen.

Los acontecimientos del Cercano Oriente no tienen nada que ver con un «choque de civilizaciones», por retomar el título del libro muy estadounidense de Samuel Huntington, sino más bien con el enfrentamiento de dos supremacismos; y este enfrentamiento dura desde hace décadas, a pesar de la influencia de hombres amantes de la paz y la justicia en ambos bandos. Antes del 7 de octubre de 2023, Hamás, que gestionaba la gran prisión a cielo abierto que ya era Gaza, no era amado por la mayoría de los habitantes, que veían su sometimiento a la organización internacional de los Hermanos Musulmanes: el bienestar de la población no era su preocupación y otros movimientos la representaban mejor. Por otro lado, no hace falta presentar a Benjamín Netanyahu, que tampoco es querido, pero cuenta con sólidos apoyos (o patrocinadores). Una diputada israelí, Laama Nazimi, acaba de acusarlo de colaborar con los acontecimientos del 7 de octubre; se han mencionado vínculos con Qatar, un Estado que financia a los Hermanos Musulmanes, e incluso con Hamás.

Hoy, como en el pasado, los objetivos perseguidos por los líderes mesianistas están muy alejados de las necesidades de las poblaciones a las que adoctrinan y no dudan en sacrificar en aras de sus objetivos. Esta realidad es siempre impactante. Quizás para darle sentido, algunos han acusado al Antiguo Testamento de ser el origen de los supremacismos —el «monoteísmo» sería la causa de todos los males—, seleccionando algunos pasajes sacados de contexto; pero el texto bíblico no cesa de denunciar al pueblo que, queriendo gobernarse a sí mismo, ya no escucha a su Dios: entonces, ¡Dios llega incluso a suscitarle enemigos y a darles la victoria! La identidad misma de los hebreos se construyó poco a poco, tendiendo a un ideal exigente de justicia ante Dios y ante los hombres, y no a una doctrina de superioridad que se sirve del amor de Dios. La idea de ser los elegidos encargados de salvar y, por tanto, de dominar el mundo es un absurdo a la luz de la Biblia tal y como fue escrita. Si el Salmo 126,2 dice: «El Señor colma de bienes a su amado mientras duerme», es porque este no instrumentaliza ni distorsiona Su Palabra, sino que confía en Él y lo escucha.

El origen y la perversión que animan a los supremacismos mesianistas solo se revelan verdaderamente a la luz de la Revelación. En efecto, estos mesianismos son ante todo desviaciones de la Revelación, que falsifican la Salvación preparada por el Antiguo Testamento y, sobre todo, cumplida en Nuestro Señor. Y las falsas salvaciones que proponen son tan seductoras que atraen o perturban a algunos cristianos poco o mal formados.

En los desafíos de este mundo, la fe ilumina y nos ayuda a discernir, empezando por nosotros mismos. En Europa Occidental, el mesianismo woke-ecologista llega incluso a hacer exterminar el ganado y las aves de corral de las granjas para salvarnos de pandemias ficticias o del metano que emiten las vacas (que contaminaría la atmósfera). ¿Cuál es el objetivo detrás de estos pretextos? ¿Simplemente matar de hambre o un proyecto supremacista? Esta es una de las muchas preguntas que pueden hacerse todos aquellos que no tienen nada en su cuenta a partir del día 15 del mes.

Solo Cristo y el Espíritu saben lo que hay en el hombre (Juan 2,25 y 1 Corintios 2,10). Aunque solo comprenda una parte de las cosas, el cristiano que vive la Palabra y conoce el amor de Dios discierne la raíz de los males, es capaz de ver las cosas tal como son, sin ocultarlas ni disfrazarlas. Y anuncia al único Salvador, Aquel a quien los apóstoles llevaron hasta los confines del mundo y a quien dieron su vida. Es decir, Aquel que el mundo necesita.

P. Édouard-Marie Gallez csj

Fuente: https://www.eecho.fr/foi-chretienne-et-supremacismes/

Traducción de Daniel Iglesias Grèzes