Volem bisbes d’altres països (II): respu
La primera parte de este artículo ha sufrido la crítica de un lector (Tovical) que me ha parecido, por lo importante del tema que trata, digna de una respuesta algo extensa.
Decía el comentarista:
Pero, hombre de Dios, después de perfilar tan bien su artículo ¿va y suelta esto como prueba? ¿No se ha dado cuenta de que esa “semejanza con Cristo” implica originaria y básicamente cuanto en Él supuso “LA ENCARNACION” y no como concepto abstracto, sino como realidad vivencial y testimonial concreta? Ese Cristo cuya semejanza da sentido a misión semejante es Jesús DE NAZARET, el HIJO DEL HOMBRE, cuyos “padres y hermanos viven entre nosotros".Claro que no se trata de sangre o geografía, pero sí de exigencia de “hacerse TODO (también en la lengua) para TODOS (especialmente “los más humildes de mis hermanos) para que TODOS se sientan SALVADOS

Acabo de leer, en Rumores de Ángeles, el resumen de las características que un grupo de curas valencianos desean para su nuevo obispo y me he molestado en leer el documento original en valenciano. Daría mucho de que hablar, pero hoy sólo voy a comentar una de esas características que exigen.
Ayer se escribieron varios artículos, aquí en Religión Digital y en otros medios, sobre la ex-parroquia de Entrevías. En la mayoría de ellos, se celebraba la anunciada posibilidad de un acuerdo entre los sacerdotes en cuestión y Monseñor Rouco y se deseaba que nada impidiese dicho acuerdo. Lo cierto es comparto totalmente esta preocupación y espero que puedan entenderse con el Cardenal. Dios quiere que todos los hombres se salven y los sacerdotes de Entrevías son también hijos amados de Dios y, por lo tanto, hermanos míos aunque no los conozca.
No sé si los lectores conocerán la historia que contaba San Francisco para definir la perfecta alegría. Creo que merece la pena recordarla (la cuento de memoria):
Creo que las que ha recogido Religión Digital son muy esclarecedoras. Estas declaraciones son una protesta contra las acusaciones de profanación de la Eucaristía y de sintonía plena con lo que afirmó ayer el Cardenal Rouco, en su homilía del Corpus, sobre la Eucaristía.









