La única religión verdadera

Una de las ventajas que tiene viajar al extranjero es, creo yo, que incluso la persona menos observadora no puede evitar desprenderse de algunos de sus prejuicios.
Estando hace unos días en Bangkok, me acordé de la objeción que había presentado un lector del blog a uno de mis argumentos. Afirmaba yo algo sobre Cristo como el único verdadero salvador de los hombres y el lector venía a responder algo así como “Pero todas las religiones afirman que son la única verdadera”.
Esta objeción es, en apariencia, algo sensato y evidente.

El jueves pasado, el P. Juan Masiá publicó en su blog un artículo sobre su forma peculiar de comprender la evangelización, . No acostumbro a ser drástico en mis valoraciones, pero creo sinceramente que, aun esforzándome mucho, sería incapaz de escribir algo más opuesto a la Escritura, la Tradición de la Iglesia, la vida de los santos, el magisterio, el sensus fidei o el Concilio Vaticano II y todos los concilios anteriores.
Hace un par de días, rezando la Liturgia de las Horas, me llamó especialmente la atención una frase del himno de Laudes: noctem canendo rumpimus, es decir, rompemos la noche cantando.
No es habitual que del Patriarcado Ortodoxo ruso nos lleguen buenas noticias. En general, sus relaciones con la Iglesia Católica han sido tensas en los últimos años, debido al recelo hacia la presencia católica en Rusia, a los roces con los católicos de rito oriental en Ucrania o a la negativa del Patriarca Alexis II a permitir que un Papa viaje a Moscú, entre otras cosas. Por eso me alegro de tratar hoy dos declaraciones de Alexis II que he encontrado en la agencia rusa de noticias Interfax y que me han gustado bastante.
El domingo pasado, apareció en el suplemento dominical de El Mundo una entrevista a Pedro Cavadas. Este cirujano de Valencia ha adquirido fama mundial en los últimos años, al haber conseguido realizar con éxito el primer transplante de dos manos a la misma persona.



