La falta de valentía explica muchas cosas

La valentía es parte de la virtud cardinal de la fortaleza y una parte esencial. Decía San Juan Enrique Newman que, sin el valor, el resto de las virtudes no pueden subsistir por mucho tiempo. Para ser prudente, casto, justo, magnánimo o sobrio y para practicar cualquier otra virtud es necesaria una dosis abundante (a veces, sobreabundante) de valentía.
Durante milenios, la valentía ha sido admirada en prácticamente todas las culturas y civilizaciones. Desgraciadamente, la nuestra parece ser una excepción, en la que los héroes han sido sustituidos por antihéroes, el bien por buenismo, las virtudes recias por valores light y el valor por la blandurronería o, directamente, por la cobardía.
Por desgracia, la Iglesia, que es la encargada de mantener las verdades que el mundo va olvidando, en este caso parece haberse contagiado del mismo mal. Y eso explica muchas cosas.
Por esa falta de valentía la jerarquía lleva décadas tolerando lo intolerable y permitiendo que, en nombre de la Iglesia, se prediquen el rechazo a la fe católica y el odio a la propia Iglesia. A pesar de que se trata de una pseudotolerancia evidentemente suicida y que nos va destruyendo a marchas forzadas.
Por esa falta de valentía se escriben innumerables documentos en los que no se dice nada, sabiendo que, cuando uno no dice nada, tampoco se expone a nada.
Por esa falta de valentía se ha cambiado la evangelización y la conversión de los pueblos a la fe por el diálogo interreligioso, que no compromete a nada ni molesta a nadie. Ni sirve prácticamente de nada, pero al menos permite fingir que se está haciendo algo.
Por esa falta de valentía, los obispos son incomparablemente más duros con los sacerdotes buenos y ortodoxos que con los que sacerdotes que odian la fe y no creen en nada, porque los primeros obedecen y callan, mientras que los segundos arman escándalos.
Por esa falta de valentía, miles de clérigos, especialmente obispos, hicieron un papel tan lamentable durante la pandemia, dejando abandonados a muchísimos de sus hijos, que murieron solos y sin sacramentos. Y todo eso con la repugnante y transparente excusa de que se hacía por caridad y para proteger a los fieles. A pesar de que unas pocas diócesis valientes, a las que Dios premiará, decidieron continuar sus actividades y no pasó absolutamente nada
Por esa falta de valentía, la inmensa mayoría de los obispos buenos se callaron vergonzosamente ante los patentes abusos contra la fe y la moral del pontificado anterior, a pesar de que bastaba con que hubieran hablado para que esos abusos no se hubieran producido, o al menos hubieran quedado desactivados, como muestra el caso de los obispos africanos y Fiducia supplicans. Porque los oponentes de la fe también son débiles y blanditos.
Por esa falta de valentía, las autoridades eclesiásticas se desmayan y piden las sales ante el solo pensamiento de pronunciar la palabra “adulterio”, de negar la comunión a los pecadores públicos o de enseñar las verdades difíciles de la fe y la moral católicas, por si acaso alguien, en algún lugar, fuera a sentirse ofendido.
Por esa falta de valentía, en los países antiguamente católicos campan a sus anchas el divorcio, el aborto, la eutanasia y otras inmoralidades, mientras los católicos y su clero, en el mejor de los casos, las rechazan de boquilla para no meterse en líos.
Por esa falta de valentía, en lugar de que los católicos anuncien el evangelio hasta los confines del mundo, hoy vienen a España los inmigrantes de Hispanoamérica a perder la fe, mientras que a los que vienen de países musulmanes u orientales nadie les evangeliza, no sea que nos vayan a acusar de proselitismo, de creer en la verdad o de ser políticamente incorrectos.
Por esa falta de valentía, como estaba claro desde el principio que iba a pasar, tras la ingrata cobardía de permitir que el gobierno forzara la exhumación de Francisco Franco, fundador de la abadía del Valle de los Caídos, vino la cobardía de sacrificar al prior de los benedictinos en un vano intento de congraciarse con los anticatólicos, seguida por la cobardía de colaborar con una humillante resignificación de la abadía y antes o después continuada, si Dios no lo remedia, por la dinamitación de la misma Cruz, el verdadero objeto de odio. Parece mentira que no hayamos aprendido aún que el único fruto de la cobardía es más cobardía y más desprecio por parte del mundo.
Por esa falta de valentía, unida a la falta de fe, tantos padres no transmiten la fe a sus hijos, tantos colegios “católicos” son un semillero de ateísmo, tantas universidades “católicas” solo enseñan herejías y tantísimos “católicos” se han adaptado a la amoralidad del mundo y son indistinguibles de él.
Por falta de valentía, la sal se ha vuelto sosa y solo sirve ya para tirarla al suelo y que la pisoteen las gentes. Mucho me temo que, al final, Dios tendrá que enviarnos una persecución para que despertemos. Luego nos quejaremos, pero nos lo hemos buscado. Miserere nobis, Domine, miserere nobis.
103 comentarios
La "Cruz, el verdadero objeto de odio..."
Y nadie parece dispuesto a defenderla, y a morir por y en Ella si fuera necesario.
Les cambia la cara cuando se viene con la Tradición. Eso no es falta de valentia, es que tienen otra religión.
Recuerdo un video del papa Francisco charlando informalmente con un pastor creo que era anglicano, se le caia la baba a Francisco, hizo algun comentario despectivo de la Inquisición, la ecumania de la nueva religion, por conviccion. No es falta de valentia para evangelizar, es odio a la Tradición. Yo lo he comprobado varias veces. Odio porque les desmonta todo el edificio de su nueva religión, les demonta su vida.
"Yo tengo muchos defectos, no puedo proclamar la Verdad"
Confunden la humildad con la pusilanimidad.
Es odio a la Verdad.
Es de nuevo el antiguo NON SERVIAM.
"Eso no es falta de valentia, es que tienen otra religión"
Ojalá. Los antiguos herejes tenían otra religión y se la creían y, en ocasiones, hasta tenían el valor de morir por ella. Los de ahora, cuando cambian la religión, es solo para hacerla blandita, no tener que esforzarse, evitar problemas con el mundo, tener que creer únicamente "en sí mismos", poder acostarse con quien quieran y un largo etcétera. Por eso no se salen de la Iglesia y fundan otra, sino que pretenden seguir cómodamente en la Iglesia pero eliminando todo lo que cueste creer y hacer.
Los antiguos herejes también aprovechaban para eliminar cosas que no les gustaban personalmente (como Lutero con el celibato), pero su herejía tenía como origen un error que ellos consideraban una verdad. Para los modernos herejes, en cambio, no hay diferencia entre la verdad y la mentira y lo que importa es estar a gusto y vivir cómodamente. Desgraciadamente, ni siquieran llegan al nivel de las antiguas herejías. Su nivel es mucho más bajo, infrahumano.
Por eso es tan difícil luchar contra la herejía moderna, que no tiene contenidos racionales que se puedan refutar. Su cimiento es la comodidad, el relativismo, la confusión y el rechazo de la verdad, como algo que limita al hombre.
Sin embargo con respecto al valor hay dos actitudes distintas en el que no lo tiene:
1) La admiración hacia los valientes, que es una admisión de que el otro es mejor, y la petición a Dios de adquirirlo mediante la Gracia de Dios y el esfuerzo propio, así como la vergüenza en el caso de darte cuenta de tu cobardía.
2) La negación de la virtud rebajándola y llamándola intolerancia, fundamentalismo, etc... a la vez que buscas disculpas para no admitir que en ésta o aquella ocasión fuiste cobarde.
En el primer caso admites la valentia como muestra de la Virtud de la Fortaleza y tratas de vencerte; en el segundo defiendes la cobardía como modo de vida porque, como la sociedad es permisiva con ella, te resulta fácil argumentar en su favor por mor del buenismo, lo blandito y la facilidad para escaquearte en las situaciones muy duras.
La valentía fue una virtud antigua, pero Santo Tomás de Aquino la llamó Fortaleza seguramente para que no se confundiera con una virtud militar.
El valor puede ser momentáneo o sostenido en el tiempo. En el caso de la virtud que nos interesa se trata del segundo tipo, por eso deriva de la Fortaleza, porque el primero puede ser un impulso del que no se tiene control, pero la Fortaleza tiene que vencer obstáculo tras obstáculo durante toda la vida por lo que forja carácter.
Como dicen otros comentaristas, además de la falta de valor en los fieles, también hay maldad y traición dentro de la Iglesia, estamos divididos.
La persecución es un hecho prometido por Jesucristo a su Iglesia, prueba de fidelidad, lo que nos sorprende y algunos todavía no se creen es que la persecución viene también desde dentro de las propias filas y desde lo más alto de la jerarquía (cito: cristianos con cara de pepinillos en vinagre, rigoristas, cristofascistas, cristianos derrotados, nostálgicos... )
Pidamos a Dios que nos infunda valor, porque tal como está el mundo vamos a necesitar mucho, y cito (si no es abusar) a John Fulton Sheen, que tenía más razón que un santo: "Conservar el estado de gracia quienes tengan fe, y quienes no la tengan que empiecen a buscarla, porque en los tiempos que vienen solo habrá una forma de que las rodillas dejen de temblar, y será caer sobre ellas y rezar".
Discrepo, su forma de actuar ya se decribio muy bien por papas hace mas de un siglo, como actuan los modernistas dentro de la Iglesia.
Me parece que tu interpretation sobre la raíz de su actuacion dentro de la Iglesia, cobardia comodidad, difiere de las explicaciones que dieron los papas anti modernistas y de la mia.
Efectivamente, que levante la mano el verdadero caliente y lo demuestre. Todos estamos algo en los cobardes, yo. Si se me permite, me parece que dar esa raíz al actuar del modernista es blanquearlo, es problema es mucho más grave.
yo tengo ocasiones en que flojee en valentia, no debo ser el unico. Pero me admira el valiente.
Aqui la diferencia esta en que los obispos, en general, detestan al valiente en Cristo, hay gato encerrado.
Te falta valentía, amigo Bruno, para decir que sirven a otro amo.
"Aqui la diferencia esta en que los obispos, en general, detestan al valiente en Cristo, hay gato encerrado"
Ahí está la clave en que se ve que hay algo distinto de las herejías antiguas. En épocas más sanas, los cobardes envidian a los valientes e intentan parecer valientes ellos mismos. En la nuestra se detesta y rechaza la idea misma de la valentía.
"Me parece que tu interpretation sobre la raíz de su actuacion dentro de la Iglesia, cobardia comodidad, difiere de las explicaciones que dieron los papas anti modernistas y de la mia"
Los católicos no nos limitamos a repetir lo que dicen los papas, máxime cuando a) de lo que yo he hablado es de la motivación de los que se apartan de la fe, que no es propiamente materia de doctrina sino prudencial, de manera que el juicio de un papa sobre esos temas es completamente falible, y b) esos papas hablaron hace un siglo, con lo que esas materias prudenciales han cambiado mucho o, quizá mejor, se han hecho mucho más evidentes.
El diagnóstico sobre las opiniones modernistas en sí mismas es, evidentemente, el mismo: la suma de todas las herejías. Sin embargo, en época de San Pío X todavía podía parecer que lo que había detrás era algo racional, que los modernistas creían en sus errores como verdades. Eso, me temo, solo era la inercia de siglos de catolicismo y de pensamiento racional. Con el tiempo se ha hecho evidente que los modernistas no solo rechazan la fe, sino también la razón, la idea misma de verdad. Y, cuando no hay verdad, priman necesariamente los instintos, lo que me apetece, lo que pide el cuerpo, la cobardía ante el sufrimiento y, en un contexto de riqueza material, la comodidad a cualquier precio.
Esto es lo que explica que la Iglesia no haya conseguido vencer al modernismo y que este continúe en su seno: razonar contra el modernismo es como intentar recoger agua con un colador. No tiene la sustancia necesaria para ser rebatido. Solo puede ser condenado, fumigado y extirpado, porque no actúa con razones.
"hace falta tenerlos bien puestos para pedir elecciones anticipadas a los sociatas, estar a favor de la regularización de inmigrantes (no hispanoamericanos, y sólo para abaratar salarios), soltar soflamas derechistas liberales en 13TV y COPE a diario, estar del lado del gran empresariado..."
Entiendo que esto es irónico, ¿no?
"Te falta valentía, amigo Bruno, para decir que sirven a otro amo"
En cuanto falta la valentía, solo quedan, como criterio, las pasiones. Así que lo más correcto sea decir que los cobardes sirven (en ocasiones, servimos) al mundo y a su propio vientre. Aunque, por supuesto, el tercer enemigo del alma nunca está lejos.
En los Años de Hierro de ETA, solíamos salir a manifestarnos en silencio, y creo que, cuando el atentado de HIpercor, que costó tantas vidas, salimos los profesores a la puerta del colegio como muestra de reprobación. Una de las profesoras me preguntó que si iba a salir y le contesté que por supuesto que sí, entonces ella me dijo que las de la enseñanza básica íbamos a salir unas cuántas, pero de su grupo ninguna estaba dispuesta a salir y eso la iba a señalar. Eso me hizo gracia porque yo no había preguntado a nadie lo que pensaba hacer, iba a salir y punto, pero ella necesitaba un grupo que la arropara. Hay que tener en cuenta que muchos de nuestros alumnos eran parientes de etarras, con lo cual todas estábamos fichadas. Lo mismo pasaba en las manifestaciones de Gesto por la paz que nos metían la televisión local para que se vieran bien las caras, se veía claramente los que miraban a la cámara y los que se daban la vuelta. Créeme que tienes que parar el gesto instintivo de mirar hacia atrás porque sabes que todo el pueblo te está viendo y verte significaba saber lo que piensas. Ni color con el valor que demostraron las víctimas de ETA, pero es que el valor también acepta graduación: no era lo mismo ser un concejal del PP que alguien sin filiación política, lo mismo que no es lo mismo ser un católico del común que un obispo. El obispo tiene representatividad, el laico no.
Concédenos, Señor, el valor necesario para no negarte o rápidamente volver a tus pies en caso de caer como Pedro; el valor necesario para mantener la lámpara encendida.
"En épocas más sanas, los cobardes envidian a los valientes e intentan parecer valientes ellos mismos. En la nuestra se detesta y rechaza la idea misma de la valentía."
Para mi que los obispos, en general, no le hacen ascos al valiente, solo al valiente en Cristo.
"Con el tiempo se ha hecho evidente que los modernistas no solo rechazan la fe, sino también la razón, la idea misma de verdad. Y, cuando no hay verdad, priman necesariamente los instintos, lo que me apetece, lo que pide el cuerpo, la cobardía ante el sufrimiento y, en un contexto de riqueza material, la comodidad a cualquier precio."
Lutero tambien rechazo la razon, y con la libre interpretacion tambien la verdad. Y le primaron mucho los instintos. Y el robo de los bienes de la Iglesia subyacia.
Los modernistas, al estar dentro de la Iglesia, tienen otro tipo de violencia que la de los herejes de fuera, solo contra la Tradicion.
Pero vayamos a lo concreto para que se entienda mejor, para no discutir llamemoslo postconcilio: Ya no hacia falta evangelizar, no por cobardia sino porque todas las religiones llevan a Dios. Entonces si aparece un valiente que evangeliza como Dios manda (no hablo de las nuevas evangelizaciones) tiene que irritar por fuerza al modernista porque ataca la linea de flotacion de su teologia. Por eso digo que es mucho mas grave que lo de la valentia, es modernismo puro y duro, pero ya institucionalizado.
Evidentemente a los tibios y cobardes los vomita Dios, en todas las epocas. Lo que sucede ahora es de otra naturaleza, en mi opinion.
Un santo que me encanta es San Andrés Wouters, párroco de vida indigna y vergonzosa que llegado el momento mostró una valentía y defensa de la fe suprema.
Evidentemente estás en las antípodas de "esa falta de valentía". Sigue así.
Un abrazo
"Para mi que los obispos, en general, no le hacen ascos al valiente, solo al valiente en Cristo"
En primer lugar, conviene aclarar que hablamos de algunos obispos, para no ser injustos.
Dicho eso, lo que tiene que ver con Cristo y los cristianos es su negociado y es normal que se ocupen ante todo de él. Pero también les molestan los que son valientes en materia de defender las guerras justas, los políticos que intentan poner freno a la inmigración descontrolada o que aman la cultura de sus países, todos los que se atreven a ser políticamente incorrectos, cualquiera que se desvíe de la ortodoxia democrática, etc.
"Lutero tambien rechazo la razon"
Lutero era un aficionado en comparación con los modernistas. Lutero creía que había cosas verdaderas y otras erróneas, aunque le pareciera que la razón estaba completamente corrompida (en vez de solo parcialmente corrompida) por el pecado original. El relativismo directamente piensa que no hay diferencia entre verdad y error o que es imposible conocer esa diferencia, con fe o sin ella.
"y con la libre interpretacion tambien la verdad"
No. O como mucho, solo materialmente, no formalmente. Rechazó lo que el creía que era erróneo (aunque materialmente fuera correcto) y defendió lo que creía que era verdad (aunque materialmente, en muchos casos, no lo fuera). Eso es algo muy distinto de rechazar la distinción misma entre verdad y error.
"Los modernistas, al estar dentro de la Iglesia, tienen otro tipo de violencia que la de los herejes de fuera, solo contra la Tradicion."
Mire, yo entiendo que esa es su obsesión, pero debería darse cuenta de ello y controlarla. La Tradición, la Escritura y el Magisterio señalan a la misma Verdad de Cristo. No se puede ir contra una y no contra los otros dos.
"Ya no hacia falta evangelizar, no por cobardia sino porque todas las religiones llevan a Dios"
O, más bien, se defendía que todas las religiones llevan a Dios porque así no hace falta evangelizar, que es algo molesto y obliga a levantarse del sillón.
"Entonces si aparece un valiente que evangeliza como Dios manda (no hablo de las nuevas evangelizaciones) tiene que irritar por fuerza al modernista porque ataca la linea de flotacion de su teologia"
Si eso fuera cierto, los que usted llama modernistas se partirían la cara por defender el modernismo. Pero lo cierto es que la experiencia demuestra que no les importa hablar de lo buena que es la evangelización cuando eso queda bien y llamarla proselitismo cuando cambian las tornas, porque lo cierto es que no les importa el contenido racional de lo que dicen. Muchísimos obispos decían una cosa en tiempos de Juan Pablo II y Benedicto XVI y pasaron a decir otra completamente distinta en tiempos de Francisco. Y, en el caso del propio Papa Francisco, podía hacer eso de un día al siguiente. Eso es una muestra de que, en realidad, no les mueve una creencia errónea, sino la ausencia de contenido racional de sus creencias.
Como mucho, se observa en algunos (mucho menos numerosos) un punto que no cambia: el rencor contra la Iglesia y contra la fe. Esos no cambian, al menos en eso, y eligen indefectiblemente lo menos católico. Lo cual ciertamente es terrible.
Insisto en que concederle al modernismo, sobre todo el actual, la dignidad de postura intelectual es una equivocación. Está por debajo del intelecto.
"Evidentemente estás en las antípodas de "esa falta de valentía""
Ojalá fuera así. Dios me lo conceda.
"y eso es para sectas protestantes como para católicos"
Todos somos hijos de nuestra época, que es una época blandita, intelectualmente roma y sin ideales.
"Después nos resucita. Eso nos hace conscientes de nuestro barro, de que no somos Él. Nos pone en nuestro lugar de criaturas"
A veces duele, pero lo necesitamos desperadamente. O al menos yo.
Todo se reduce a la GRAN DUDA... ¿Existe Dios? ¿Y es el mio?
Eso es lo que nos pasa.
"Mire, yo entiendo que esa es su obsesión, pero debería darse cuenta de ello y controlarla. La Tradición, la Escritura y el Magisterio señalan a la misma Verdad de Cristo. No se puede ir contra una y no contra los otros dos."
Esa es tu opinión: que tengo una obsesión, no me doy cuenta de ello y debo controlarla.
Pense que aquí discutíamos argumentos, yo no digo nada de tus obsesiones, me reservo mi opinión, intento ceñirme a los argumentos. Siempre puedes pensar lo que opino sobre ti, y posiblemente no te equivoques.
Si si: Tradicion Escritura y Magisterio, si.la Verdad.
"Pense que aquí discutíamos argumentos, yo no digo nada de tus obsesiones, me reservo mi opinión, intento ceñirme a los argumentos"
Claro, eso es lo que deben hacer los comentaristas. Pero yo no soy un comentarista, soy el dueño del blog y su moderador. Y las obsesiones dificultan e impiden la discusión al reducirlo todo a ellas, por eso le modero animándole amablemente a controlar su obsesión.
Para ello, le he mostrado una afirmación suya que era muy significativa, porque es imposible estar contra la Tradición y no estar contra la Escritura y el Magisterio. ¿Por qué ha hablado solo de la Tradición? Hasta donde puedo ver, porque está obsesionado con ese tema y lo reduce todo a él.
¿Qué quiere que haga yo? No mi intención zaherirle. Simplemente, las obsesiones (y han aparecido muchas y muy distintas por aquí) resultan muy aburridas para los demás. Sobre todo si el interesado no es consciente de ellas.
Los modernistas nunca se han partido la cara, salvo excepciones, siempre han sido cambiantes, hasta firmaron el manifiesto antimodernita.
Es evidente que hubo un antes y un después con el CV2 en la evangelización: entenderlo que fue postura acomodaticia para no evangelizar pues aquí tenemos nuestra discrepancia radical.
No sigo porque estamos en las antípodas en los argumentos esgrimidos, no trae nada. Con Dios, bendiciones de Dios
Pronto llega la Cuaresma y con ella el silencio, y esperemos que de vuelta no vuelva a entrar por aquí: el colmo, y dale con mi obsesión y controlarla, tu mismo, tu casa
Un saludo, Bruno.
"Y esa falta de valentía y esa pusilanimidad de cagapoquitos es la causa de que muchos nos hayamos ido de InfoCatólica. Buscar la Verdad es la forma más excelsa de la Caridad. Y si no se nos deja decir la verdad, ciao"
Hombre, Pedro, también puede haber habido algo de temeridad por tu parte, ¿no?
Un abrazo.
La falta de Cristo no sólo hace perder la valentía, también hace despreciar la verdad. Por eso se cambió el lenguaje escolastico tomista, tan claro, por esos nuevos lenguajes fenomenologicos, personalistas, y no sé qué más, que llenan páginas y páginas de palabrería, sin decir nada. Aquello que Romano Amerio describe tan acertadamente con su circiterismo.
Saludos cordiales.
Empiezas no queriendo ser fundamentalista y acabas como una cobaya dando vueltas a una noria.
Después de la IIGM, y a consecuencia de la persecución nazi que afectó a todos, algunos autores y corrientes protestantes se pusieron de moda y había que escucharlos, aparte de las modernistas católicas, que también tenían lo suyo.
¿Qué le pasó a D. Dolindo Ruotolo, por ejemplo? La Pontificia Comisión Bíblica le censuró porque se dio cuenta, para eso tenía dotes proféticas, que las corrientes tan en boga entonces del historicismo bíblico, que empezaron, ¡cómo no!, los protestantes, minarían más pronto que tarde la Naturaleza Divina de Jesús porque esa naturaleza no se podía encontrar rastreando ni grupos religiosos de la época, ni caminos entre Galilea y Judea, y antes de que pasaran treinta años de la muerte de D. Dolindo ya estaban a la venta libros como el de Pagola.
D. Dolindo Ruotolo fue obediente y sujeto a la Iglesia hasta la muerte, pero para oírlo citar tienes que leer "¡Adelante la Fe!" o algo similar, y no será por falta de erudición porque mi hermano fue el que primero que me hablo de él por las bibliografías de muchos libros: "¿No sabes quién fue Dain Cohenel? ¡Pues vaya católica!" y yo, llena de sospechas, me encontré con un santo incógnito y lleno de valor tapado por la hojarasca.
Cuando la mayoría tenía Fe una minoría de filósofos podía permitirse el lujo de plantearse alternativas eruditas; ahora que la mayoría no tiene Fe se acabó la filosofía. Un trabajo de demolición requiere un hermoso edificio que derrumbar, si no hay edificio tampoco hay demolición.
Tampoco aquí ha habido valentía para defender un terreno en el que no debe entrometerse un gobierno. Ya en la pandemia nos dieron el cambiazo de la misa por un funeral que tiene trasfondo simbólico masónico. Porqué no han dicho nada los obispos? Dejan solos a sus fieles, quizás porque no les importa el mandato de Cristo. "Apacienta mis ovejas".
Pero aparte del miedo general nacido de la falta de fe, también hay miedo muy concreto y muy lógico: por ejemplo, cuando el Estado (hoy todopoderoso porque Dios lo ha permitido, a fuerza de desearlo los hombres) amenaza con quitarte la patria potestad si enseñas a tus hijos algunos contenidos molestos, o recordemos la operación COVID, cuando el Estado amenazaba con privación de libertad y retirada de derechos a los no pinchados.
Intentemos ir a la Basílica del Valle de los Caídos a protestar y comprobaremos la dureza de las porras de la ex benemérita.
Ese miedo al poder satánico del Estado se refuerza con la seguridad de que los obispos no nos defenderán en ninguna causa, porque (contra hechos no valen argumentos) ellos están con el Estado.
Estamos en medio de una pinza bien planeada, entre el Estado y la antiiglesia, incrustada y mimetizada con la verdadera Iglesia.
"la seguridad de que los obispos no nos defenderán en ninguna causa"
Desgraciadamente, lo mismo dicen o piensan muchos sacerdotes.
La Fratelli Tutti es una negación del enemigo, y solo pensar que alguien esté en contra de la Iglesia o quiera destruirla parece ser anatema.
Si los gobiernos de este mundo, si las ideologías reinantes, no son enemigos ¿por qué las jerarquías se autocensuran?
Saludos cordiales.
“Fuera de la Iglesia no hay salvación” quiere decir que todo el que se salva guarda alguna relación, al menos invisible, con la Iglesia Católica, y eso es condición necesaria de su salvación. No quiere decir que necesariamente todo el que se salva pertenece visiblemente a la Iglesia Católica.
Saludos cordiales.
"Con el tiempo se ha hecho evidente que los modernistas no solo rechazan la fe, sino también la razón, la idea misma de verdad. "
Néstor:
En efecto, a veces la cobardía viene de la inseguridad doctrinal, y ésta, de la falta de formación o de la mala formación. Concretamente, desde que se dejó de lado la filosofía y la teología escolásticas, y se entró intelectualmente en una especie de tembladeral, donde nada era seguro. Se perdió la capacidad de afirmar y de fundar las afirmaciones con razones. El modernismo produce una especie de afeminamiento intelectual. Me acuerdo de una novela sobre Santo Tomás de Aquino (hoy es su fiesta, que ore por nosotros) en la que San Alberto le pregunta a Santo Tomás si le tiene miedo a algo, y éste le responde: "A Él, cuando lo tengo en mis manos en el altar". El temor de Dios libra de otros temores.
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Esto es indudable, y no hay nada que hacerle. La Fe sin la razón no puede existir diría yo.
Me van a decir que las Virtudes Teologales son Infusas. Sí, pero hay que seguir "adquiriéndolas" en un sentido.
Bueno, Santo Tomás de Aquino obviamente lo explica como corresponde; yo no consigo explicarlo como para que se entienda.
"Fe y valentía ... la segunda, o fortaleza, es consecuencia de la primera y es parte de la añadidura producto de la búsqueda del Reino"
Eso, ciertamente, puede suceder así. Pero también sucede lo contrario: por falta de valentía y fortaleza se puede perder la fe. La fe es una virtud. Una virtud teologal, pero virtud al fin y al cabo. Se puede pecar contra ella e incluso perderla. Y, como dice el artículo, es evidente que se producen incontables pecados contra la fe que provienen de la cobardía y la comodidad de muchos católicos.
En resumen, algunos consiguen valentía infusa a través de la fe y otros terminan por perder la fe o renunciar a ella por su cobardía. Desgraciadamente, en nuestro tiempo los primeros son pocos y los segundos, aparentemente, muchos.
Dígaselo a los Santos Inocentes
Por lo demás, es dogma de fe establecido por el Concilio de Florencia que la pertenencia a la Iglesia Católica se logra mediante el bautismo sacramental (el llamado "bautismo de sangre" no es suficiente). Pero hoy falta la fe y la valentía para anunciar:
y que nadie, por mucha limosna que haya practicado, incluso si ha derramado su sangre por el nombre de Cristo, puede salvarse, a menos que haya permanecido en el seno y la unidad de la Iglesia Católica.Magisterio "ex-cathedra", infalible, imperecedero. De modo que todo aquel que no asiente al mismo con fe católica, deja de ser católico.
Concilio de Florencia - Bula "Cantate Domino"
Lo paradójico es que en 1445 el que no pertenecía la Iglesia (por medio del bautismo sacramental) y permanecía en ella, aunque díera su sangre por Cristo no se salvaba; hoy, el pagano que busca a Dios, sin dejar de ser pagano, se puede salvar. Cuando el resultado es diferente es imposible negar que hubo una evolución del dogma (y el dogma no puede evolucionar). Ahora todos están "unidos invisiblemente" a la Iglesia (no hay necesidad de bautismo) y todos son "cristianos anónimos" (no hay necesidad de predicar, ni de misionar y mucho menos de hablar de martirio; es más que suficiente el diálogo interreligioso). El que hubiera osado formular semejantes afirmaciones en 1445, hubiera sido tildado de hereje; hoy, el hereje es el que sostiene el dogma de fe. Lee la Bula "Cantate Domino", seguro te sorprenderá lo que enseñaba la Iglesia.
Hay mucho más para decir, que es lo que enseñó la Iglesia durante 19 siglos pero que ahora, por falta de fe y de la valentía de la que nos habla Bruno en su artículo, no se dice porque se busca la amistad del mundo, de decir y hacer lo "politicamente correcto".
La liturgia celebra a los santos inocentes como mártires, te guste o no.
San Dimás fue al cielo sin estar bautizado. Y probablemente murió después que Cristo, no antes.
En cualquier caso, ya Santo Tomás habla de que el deseo del bautismo confiere el perdón de los pecados (ver por ejemplo Summa Theologica, III q. 69, a. 1 ad 2: "cuando un adulto arrepentido se acerca al bautismo obtiene, ciertamente, la remisión de todos sus pecados con el deseo del bautismo")
Lo mismo se puede encontrar en el Denzinger en boca de Inocencio III (DS 788). En Pío XII. Y en muchos otros lugares.
Hasta donde puedo ver, no interpretas bien el Concilio de Florencia. Lo que dice no es que el bautismo de sangre no exista, sino que ese bautismo de sangre no se da para el que rechaza la Iglesia, porque el bautismo no tiene sentido al margen de la Iglesia. En cambio, a un mártir con fe católica que aún no haya recibido el bautismo sí le vale.
Otra cuestión, en la que no se metió Florencia, es cómo debe ser la aceptación de la Iglesia para que haya bautismo de deseo o de sangre (¿explícita?, ¿implícita?. ¿material? ¿formal? ¿subjetiva? ¿objetiva?, etc.), que es lo que desarrolla Pío XII y la teología posterior, cuyas conclusiones son más bien hipótesis teológica que otra cosa.
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Sí señor!! Exactamente!! Y la Iglesia a lo largo de su historia estableció dogmáticamente cuales eran las condiciones para estar dentro o fuera de ella. Yo no juzgo ese punto, yo presto asentimiento de fe a los dogmas que la Iglesia estableció sobre la cuestión. Ahora esas condiciones se dejaron de lado pues todos estamos dentro de la Iglesia unidos "invisiblemente" a Ella y todos somos cristianos (lo sepamos o no, lo queramos o no; somos los "cristianos anónimos" de Rahner). Por eso ya no se necesita el bautismo, ni tampoco la predicación, ni misionar (ni hablar del martirio, una locura lo que cometieron aquellos que dieron su sangre por Cristo y su Iglesia, era totalmente innecesario); solo se requiere buscar a Dios, cualquier religión da lo mismo, el catolicismo es solo un camino más. "Más cuando el Hijo del Hombre regrese, ¿hallará fe en la tierra?"
La liturgia celebra a los santos inocentes como mártires, te guste o no.
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No, yo no niego que son mártires, y que dieron su sangre por Cristo. Lo que digo es que no se salvaron por su "bautismo de sangre". Se salvaron como todos los otros justos del AT (que no estaban bautizados) y que esperaban su redención en el "Seno de Abraham" y que se produjo cuando Cristo descendió a los infiernos. Es la muerte de Cristo, su sacrificio propiciatorio, expiatorio, la que nos abrió la puerta del cielo; hasta tanto este no se hubiere dado, aquel estaba cerrado para nosotros. Y te lo explico mejor; es de fe que Juan el Bautista fue bautizado CON EL ESPÍRITU SANTO en el seno materno cuando la Virgen María visitó a su prima Santa Isabel. Sin embargo, la Tradición de la Iglesia sostiene que Juan tuvo que esperar en el "Seno de Abraham" hasta la muerte de Cristo para entrar al Cielo. Si el que estuvo bautizado con el Espíritu Santo tuvo que esperar el sacrificio del Señor para ver a Dios, los santos inocentes no fueron mayores que Juan el Bautista; tuvieron que esperar igualmente.
La iglesia Covidiana, en su bendita liturgia, plantea el sacrificio de los valores más esenciales del ser humano, en pos de una nueva forma de vida, más austera, más sumisa, y más indigna, la docilidad y la abnegación son valores indispensables para ingresar en esta santa orden.
https://elrincondeyanka.blogspot.com/2021/04/la-anti-iglesia-covidiana-y-globalista.html
Que unos hombres no den la cara ,no evangelicen,etc no convierte a toda la Santa Iglesia en lo mismo....
Dios sigue actuando en las personas que le abren la puerta de su alma y su corazón. No son noticias pero sigue habiendo conversiones...
Que maltratan a la Iglesia?
Claro! Como a Jesucristo!
Que cada uno podemos dar mejor testimonio? Solo si cada uno se abre verdaderamente a la Gracia de Dios y deja actuar a través de los Sacramentos y su Evangelio!
Renunciemos a Satanás y sus obras y Anunciemos en nombre de Jesucristo que sobre la Iglesia ,las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella.
Gloria a Dios!!!
Ahhhh, Cristo mandó a predicar el Evangelio. ¿Y por qué? ¿Qué necesidad hay de predicarlo si según, conforme a tu pregunta anterior, el art. 847 del Catecismo dice que los que no conocen a Cristo y su Iglesia pero buscan a Dios pueden salvarse? ¿Por qué no dejarlos que sigan buscando a Dios a su manera? Dices que para los elegidos, es incomparablemente mejor, más glorioso, salvarse recibiendo el conocimiento de Cristo, y los sacramentos, que hacerlo sin eso. ¿Por qué? Si el resultado es igual, si tanto verán a Dios unos como otros, conlleva más riesgo la salvación para aquel que conoce a Cristo, que el que nunca tuvo noticias de Él (todo esto según el art. 847 del cateciismo)..
No Feri, San Francisco Javier, como tantos otros santos misioneros, fueron a los confines del mundo a anunciar el Evangelio porque sin bautismo y sin pertenecer a la Iglesia, absolutamente nadie se puede salvar (el "absolutamente nadie" no es mío, es magisterio extraordinario, así lo afirmó el IV Concilio de Letrán). Ellos fueron valientes (que como bien dice Bruno en su artículo, es una cualidad que no abunda hoy día en la Esposa de Cristo), estaban llenos de fe y tenían bien clara la doctrina de la Iglesia, sabían que no hay mayor caridad que enseñar la Verdad y corregir al que yerra, porque está en juego la salvación de las almas.
+ Timoteo 2,3–4
“Dios nuestro Salvador quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.”
Base clave: la voluntad salvífica universal de Dios, incluso más allá del conocimiento explícito de Cristo.
+ Romanos 2,14–16
“Cuando los gentiles, que no tienen la Ley, cumplen naturalmente lo que la Ley manda… muestran que llevan la Ley escrita en su corazón.”
Fundamental para el Catecismo y base de la cita que pones: quienes no conocen la revelación cristiana pueden seguir la ley moral inscrita por Dios.
+ Hechos de los Apóstoles 10,34–35
“Dios no hace distinción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea.”
Pedro reconoce que la gracia de Dios actúa fuera de las fronteras visibles del pueblo elegido.
Es claro que usted piensa que su posición es verdadera, y que el catecismo Mayorjunto al concilio VII y papas cono san Juan Pii y san Pablo Vi están fuera de la Iglesia. Que Dios le ilumine
Y precisamente porque Dios quiere que todos los hombres se salven, es que Cristo mandó anunciar el Evangelio a todas las naciones, diciendonos también que el que crea y fuera bautizado será salvo, y el que no, será condenado. Esto no se hace hoy (me refiero al anuncio, muy probablemente por la falta de valentía que menciona Bruno a lo que yo le agrego también la pérdida de la fe). Lo que tú citas, en lo que respecta a "extra Ecclesiam nulla salus", lo tienes que entender a la luz del magisterio extraordinario de la Iglesia, no según tu propia interpretación o a la del magisterio ordinario al que aludes. El magisterio ordinario puede errar, el magisterio extraordinario es infalible. Y este magisterio ordinario ahora nos dice (y a diferencia de tiempos ya idos) que estamos "todos" dentro de la Esposa de Cristo (lo sepamos o no), unidos invisiblemente a Ella y que ya no hace falta el bautismo para salvarse (el bautismo sacramental ya no es necesario, porque el bautismo "de deseo" está implícito en todo aquel que busca a Dios); por eso tampoco es necesaria la predicación del Evangelio (misionar no tiene sentido y el martirio es una locura, es suficiente con el diálogo interreligioso), cualquier camino da lo mismo y basta con que la persona busque a Dios y no tenga cargos de conciencia. El protestante (en el siglo XVI) y el cristiano ortodoxo en los siglos XIII, XV y XV se condenaban irremisiblemente (eso era lo que enseñaba infaliblemente la Iglesia) si no entraban a la Iglesia Católica y ahora pueden salvarse manteniendo su condición de protestante y ortodoxo. También los judíos: antes se condenaban y ahora pueden salvarse sin dejar de ser judíos.Eso es una diferencia de sujeto; cuando cambia el resultado final, es imposible no dictaminar que hubo una "evolución del dogma" (y hay un dogma de fe que nos dice que el dogma no puede evolucionar).
Finalmente, yo no pienso que mi posición es verdadera, yo pienso que es verdadera la posición de la Iglesia mantenida por 19 siglos, hecha pública a través de varios concilios dogmáticos (que evidentemente desconoces al tenor de tu comentario) y a ella es a la que presto asentimiento. Por supuesto que eres libre de pensar como quieras (al menos materialmente, porque moralmente todos estamos obligados a buscar la verdad y ceñirnos a ella).
"Mi pueblo perece por falta de conocimiento".
El texto citado del Concilio de Florencia no habla de los que están visiblemente fuera de la Iglesia, sino de los que no permanecen en la Iglesia, es decir, de los apóstatas.
Los que estaban en el limbo de los justos ya estaban salvados, como los que están ahora en el Purgatorio. No existe la salvación “post mortem”, con la muerte termina el tiempo de merecer. Por tanto, lo que salvó a los santos inocentes fue el bautismo de Sangre.
Saludos cordiales.
Vas en dirección opuesta en velocidad contumaz
El famoso “extra Ecclesiam nulla salus” no es un cartel de prohibido entrar colgado en la puerta del cielo. Es una verdad católica profunda: toda salvación viene de Cristo y pasa por su Cuerpo, que es la Iglesia. Y sí, Dios puede actuar fuera de los sacramentos y conceder gracia extraordinaria incluso a quien no conoce explícitamente a Cristo, pero eso no transforma la ignorancia en una especie de “zona de confort espiritual” donde uno se salva por default. La gracia no depende de nuestro desconocimiento, sino de la misericordia infinita de Dios.
"Quizá es lo más destacado que ve en el Occidente actual una mirada extraña. El mundo occidental ha perdido el valor colectivo, tanto en su conjunto como, incluso, país por país, gobierno por gobierno, partido por partido, y ya, desde luego, en la Organización de las Naciones Unidas. Esta mengua del valor es especialmente manifiesta en las capas gobernantes e intelectualmente rectoras, que es lo que causa la impresión de que ha perdido el valor la sociedad entera. Naturalmente, sigue habiendo multitud de personas individualmente valerosas, pero no son ellas las que dirigen la vida de la sociedad. Los funcionarios intelectuales y políticos manifiestan esta disminución, esta molicie, esta pusilanimidad en sus actos, sus discursos, y, más aún, en las obsequiosas justificaciones teóricas de por qué esta manera de actuar, que pone la cobardía y la servilidad por fundamento de la política del Estado, es pragmática, sensata y se justifica a cualquier nivel intelectual e incluso moral. Esta caída del valor, que, según donde, hasta parece llegar a la ausencia total del elemento masculino, adquiere, además, un tinte especialmente irónico con ocasión de unos repentinos estallidos de bizarría e intransigencia en esos mismos funcionarios: contra gobiernos débiles o países inofensivos sin apoyo de nadie, tendencias condenadas, de las que, a ciencia cierta, se sabe que no se podrán defender. Pero se Ies seca la lengua y se les paralizan los brazos ante gobiernos poderosos, fuerzas amenazadoras, contra los agresores y contra la Internacional del Terror. ¿Es preciso recordar que la caída del valor, desde antiguo, se ha considerado como la primera señal del fin?" (A. Solzhenitsyn - en Discurso en la Asamblea de Graduados de la Universidad de Harvard-1978)
Cómo dije anteriormente, el artículo de Bruno va sobre la falta de valentía en la Iglesia; por ende no corresponde que escriba un comentario tanto o más largo que lo escrito por él, para demostrar que la Iglesia produjo con sus enseñanzas actuales una evolución del dogma. Veo también que hay un gran desconocimiento en aquellos que dicen que mí interpretación es errada. En cuanto al argumento de la cantidad para pretendidamente demostrar que estoy en el error, pues durante la crisis arriana solamente San Atanasio y puñado de obispos (que bastaban los dedos de una mano para contarlos) sostenían la divinidad de Cristo. Y a San Atanasio eso le costó ser desterrado y expulsado de la Iglesia. De modo que la verdad no es cuestión de cantidad. Aunque lo que sostengo yo, lo sostienen muchos.
En cuanto a que:
"Por tanto, que es necesaria la pertenencia visible a la Iglesia para salvarse no es dogma de fe."
bueno, tú tienes un blog Nestor; escribe un artículo sobre el punto y veremos si hay o no un dogma de fe respecto de la pertenencia visible a la Iglesia; hay mucho más que Florencia que me da la impresión que tú o lo ignoras o lo estás pasando por alto.
Aunque lo que sostengo yo, lo sostienen muchos.
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EL 99 % LEFEBRISTAS Y FILOLEFEBRISTAS
Rúben, te escucho, pero tu argumento tiene más agujeros que un queso gruyère. Que San Atanasio y unos pocos obispos defendieran la divinidad de Cristo durante la crisis arriana no significa que la verdad se mida por la minoría heroica, sino que la verdad se confirma en la tradición y en el discernimiento de la Iglesia bajo la guía del Espíritu Santo, no por cuántos estén “del lado correcto” en un momento dado.
Precisamente el ejemplo que das refuerza mi punto: Atanasio no se apoyaba en la cantidad sino en la coherencia doctrinal y la fidelidad a la Escritura y la tradición apostólica. Esto es clave: no es la mayoría lo que define la verdad, sino la conformidad con la fe revelada y el magisterio auténtico.
Porque, veámoslo con claridad: alguien que calla supertenencia mientras abraza una ideología fuera de la Iglesia Católica, y que al mismo tiempo debate con otros como si fuese parte de la comunidad de la Iglesia, está jugando un juego peligroso. Su silencio no solo oculta su identidad doctrinal, sino que también busca captar almas incautas, fieles sinceros, sin exponerse abiertamente. Es un intento de seducción espiritual en la sombra: atraer, confundir, tentar, mientras se mantiene al margen de toda responsabilidad moral y doctrinal.
En resumen, Rubén no solo confirma su filiación lefevrista por su mutismo, sino que su conducta sugiere que ese mutismo tiene un doble filo: miedo a ser descubierto o vergüenza de sus ideas, y al mismo tiempo, la intención de influir en otros sin manifestar jamás su verdadera pertenencia a una ideología fuera de la Iglesia. Su silencio, en definitiva, habla más alto que cualquier argumento: revela contumacia, estrategia y la sombra de una soberbia peligrosa.
Tus obsesiones, esto si que son obsesiones, evidencian que no sabes por dónde te da el aire.
Los qu llamas lefebvristas no niegan el bautismo de sangre.
Dentro del sedevacatismo hay algunos que lo niegan basados en varios concilios y pronunciamientos de la Iglesia. Ruben debe de ser sedevacantista.
El problema es que la gente se despacha a los sedevacantistas en general como que están algo pirados de la cabeza, y asunto concluido. Cuando su nivel teológico está muy por encima del típico neocon o novusordino.
Es muy interesante el debate que propone Rubén, no estoy de acuerdo con su tesis, pero sirve para enriquecer y subir el nivel del debate. Siento decirte que no sabes ni por donde te da el aire en estos debates.
Mira, decir que lo que propone Rubén es “interesante” es como llamar “debate gastronómico” a discutir si la tortilla lleva tornillos. No es una tesis provocadora ni elevadora del nivel: es el viejo truco de siempre envuelto en lenguaje muy sospechoso. Rubén no está planteando matices teológicos complejos; está hablando abiertamente de dos Iglesias:
– una “verdadera”, pequeñita, pura y casualmente coincidente con sus ocurrencias lefebvristo-sedevacantistas,
– y otra “errada”, donde estarían nada menos que el Vaticano II, San Pablo VI, Humanae Vitae, el Catecismo de San Juan Pablo II etc y, ya de paso, media historia reciente de la Iglesia.
Eso no es subir el nivel del debate: eso es cargarse el tablero y luego declarar victoria.
Y no, no es que a los sedevacantistas se les despache “porque sí” o porque estén “pirados” (eso es una caricatura fácil). Se les discute poco porque su punto de partida ya rompe la catolicidad por definición: si la Iglesia visible puede errar universalmente durante décadas, entonces la indefectibilidad queda reducida a un club privado con contraseña. Muy elevado, sí… pero elevado en una torre de marfil sin escaleras.
Que algunos manejen citas conciliares y latín macarrónico mejor que el neocon medio, perfecto. La erudición no convierte en católico lo que es eclesiológicamente inviable. Saberse los textos no es lo mismo que entender qué es la Iglesia.
Así que no: Rubén no está “enriqueciendo” el debate. Está recalentando una tesis que necesita dos Iglesias para sobrevivir y llamándolo profundidad. Interesante sería explicar cómo se sostiene la promesa de Cristo sin convertirla en una nota al pie… pero eso, curiosamente, nunca lo explican.
A ti Zara te digo que mal pueden mis argumentos tener más agujeros que un queso gruyere cuando no expuse ninguno. Por si no lo sabes, argumento es la razón que prueba una afirmación. Yo afirmé cosas, pero no expuse ningún argumento (porque como dije incontables veces, el artículo va de otra cosa). También te digo que sí, que la verdad se mide por la Tradición, la fe revelada y el Magisterio auténtico. ¿Y cuál es la Tradición de la Iglesia con respecto a la salvación de los que están fuera de Ella? ¿Y cual es la Tradición respecto de que se considera estar fuera de Ella? ¿La conoces tú? ¿O la Tradición comenzó con el CVII y Lumen Gentium? ¿Y cuál es el magisterio auténtico? ¿Te parece poco auténtico el magisterio ex-cathedra, que ignoras y rechazas sin conocerlo (porque yo lo cité, pero no lo transcribí, excepto un muy pequeño fragmento de Florencia)? El magisterio ex-cathedra es EL MAGISTERIO. Y te digo que si la ignorancia invencible es un salvoconducto, el misionero que predica a una tribu aislada no les lleva la salvación, sino el riesgo de la condenación (al quitarles la ignorancia y darles la posibilidad de rechazar la verdad). Lo cual choca con el mandato de Cristo: "Id y anunciad...". La ignorancia no salva, mata. Por eso la mayor obra de caridad es enseñar al que no sabe y corregir al que yerra, porque está en juego la salvación de su alma. "Mi pueblo perece por falta de conocimiento"; y también San Pablo: "aunque mi conciencia de nada me acusa, no por ello estoy justificado".
En cuanto a eclessiam, que tan rápido etiqueta a las personas, te digo que leas a Juan 7:24. Vaya manera de juzgar lo "objetivo"; muy objetivo tus puras suposiciones. Mi mutismo se debe al respeto por el titular del blog y porque no tengo porqué (como tampoco ninguno de los que comentan en esta cadena) a contaminar un artículo que va sobre la valentía en la Iglesia con otro tema. Pero si tanto interés tienes/n en que demuestre mi punto (que no es el mío, sino el de la Iglesia con magisterio ex-cathedra que la mayoría ignora) soliciten a Bruno o cualquiera de los que tienen un blog en InfoCatólica que traten el tema de "Fuera de la Iglesia no hay salvación" y con gusto expondré los argumentos que Zara dice que tienen agujeros cuando aún no los leyó.
Por lo demás, evidentemente no sabes lo que dices:
si la Iglesia visible puede errar universalmente durante décadas, entonces la indefectibilidad queda reducida a un club privado con contraseña.Primero, la Iglesia ya erró durante décadas en su historia (si te interesa, estudia la crisis arriana, Papa Liberio incluido); segundo que confundes magisterio extraordinario con magisterio cómun. Y la Iglesia puede errar (y ha errado) con el magisterio común. El que es infalible, es el magisterio extraordinario, ex-cathedra, que tú lo denostas sin conocerlo. Lo que gratis se afirma, gratis se puede negar. Tú dices que yo estoy equivocado (cuando no expuse ningún argumento) pero tú no aportas ninguna prueba de lo que dices y afirmas; solo tus puras opiniones. ¿Por qué no nos dices cuál es el dogma de fe que declara que la unión con la Iglesia puede ser invisible? ¿Por qué no nos expones el dogma de fe que dice que la unión con el Papa puede ser invisible? No te pido magisterio común, sino una declaración de un concilio dogmático que haya afirmado eso. Si no lo tienes, entonces no tienes nada para defender lo quieres defender, como no sean tus propias opiniones o las de otros.
Consideras el bautismo de sangre y deseo pero no para ser salvo. Entonces quítale la palabra bautismo. No entiendo tu argumento.
Los que llamas lefbvristas no dicen que la misa NO no es válida, no te inventes
Aquí ya se cayó la careta. Esto no es doctrina católica, es una reducción protestante de la infalibilidad con ropaje tradicionalista. La Iglesia nunca enseñó que solo el ex-cathedra obliga en fe y moral. El magisterio ordinario y universal es infalible cuando enseña una doctrina de fe o moral sostenida siempre y en todas partes. Negarlo implica —te guste o no— que la Iglesia puede enseñar error moral durante décadas. Y eso es exactamente lo que Rubén afirma cuando insiste, erre que erre, en que:
Lumen Gentium yerra
Gaudium et Spes yerra
El magisterio moral postconciliar yerra
El Catecismo yerra
Y la Iglesia “ya erró” como norma, no como crisis puntual
Pero ojo: sin sede vacante, sin ruptura visible… solo error doctrinal generalizado. Milagro teológico: una Iglesia indefectible que defecta sin defectar.
Sí!!, hubo confusión, presión, ambigüedades y hasta cobardías. No hubo un magisterio universal enseñando herejía moral o doctrinal como norma para toda la Iglesia durante décadas. Comparar eso con decir que el magisterio ordinario universal actual falla estructuralmente es historia de TikTok, no teología.
No se trata de discutir detalles o interpretaciones puntuales; afirmar que toda la jerarquía visible de la Iglesia —la que precisamente custodia la Tradición y el Magisterio— está equivocada en temas de fe y moral derriba los pilares mismos de la Iglesia visible y de la indefectibilidad. Presentarse como único intérprete correcto de la doctrina, mientras se tachan de errados hasta los Papas canonizados, excede con mucho cualquier debate serio y se aleja de la humildad que caracteriza a un verdadero discípulo de Cristo.
No basta con citar textos o magisterio extraordinario para convertirlo en un tribunal supremo de corrección universal; afirmar lo que afirmas no es un aporte al diálogo, sino una demolición total de la Iglesia que no es defendible desde la fe católica.
Yo diría que Eclesiam Day y Zara son trolls. O más probablemente, un solo troll, que acostumbra a usar múltiples seudónimos para sembrar confusión y mezcla argumentos correctos con locura, falsedades y un claro y firme deseo de armar lío y provocar. Quizá me equivoque, pero no creo. En ese sentido, discutir con ellos/él suele ser contraproducente, porque no le interesa la verdad, sino solo el caos, y además claramente no está bien de la cabeza.
Si interesa el tema del extra ecclesiam nulla salus, podemos dedicarle un post en algún momento de la próxima semana.
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Para ser salvo, hace falta más que estar bautizado (incluso con bautismo sacramental). El bautismo te limpia del pecado original, pero si mueres con pecado actual te condenas, por más bautizado que estés.
Pero cuando digo que el bautismo de sangre o deseo no alcanzan, lo digo en el sentido de que para ser salvo hay que pertenecer a la Iglesia y la pertenencia formal y visible solo se logra a través del bautismo sacramental. Según el Derecho Canónico (Canon 96 y 204), por el bautismo el hombre se incorpora a la Iglesia de Cristo y se constituye en persona en ella. Sin el agua y la fórmula trinitaria: 1) No se es "sujeto de derechos y deberes" dentro de la Iglesia, 2) No se pueden recibir los demás sacramentos (la Confirmación o la Eucaristía, por ejemplo), 3) No se figura en los registros parroquiales. El bautismo de deseo o de sangre no te convierte en un "miembro visible" de la estructura eclesial.
Ya sé que ahora todos están incluidos invisiblemente en la Iglesia, todos "pertenecen en espíritu" a Ella en tanto tengan "sinceridad de conciencia" (estés en la religión en que estés) y que eso conlleva un bautismo implicíto (que en teoría suple los efectos de la gracia para la salvación con lo cual el bautismo sacramental ya no sería necesario sino optativo). Pero eso conlleva un vaciamiento de los dogmas que establecieron que "fuera de la Iglesia no hay salvación". Para no quebrantarlos, hicieron tan elástico el concepto de pertenencia que aquellos quedaron en la práctica en letra muerta. Si la pertenencia invisible es posible, entonces los dogmas están mal redactados, en el sentido de que hay una contradición lógica y ontológica con la doctrina actual. Y como el dogma no puede estar errado, la pertenencia invisible no puede tener lugar. Te lo explicaría mejor, pero espero hacerlo si Bruno escribe un artículo sobre el tema. Te aclaro también que no es dogma de fe lo de la pertenencia invisible.
Los que llamas lefbvristas no dicen que la misa NO no es válida, no te inventes.
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Bueno, ahí tienes la prueba de que no soy lefebvrista; tú sabes de ellos más que yo, sinceramente no sé lo que dicen.
En efecto, no se piensa en grandes conversiones de pueblos, lo que exigiria adecuar la Liturgia de los Sacramentos a formulaciones validas para multitudes de hermanos.
La Iglesia debe prever que esto es posible por obra de la Virgen, Catequista Madre de Dios y de todos los hombres
Debe entender los anuncios de nuestra Madre que "prepara. el Camino a la Venida del Señor" (San Nicolás,).
El Reino de Cristo no es un arbusto raquitico, sino el todo del Universo creado, Cielo y Tierra.
Así, permanecemos dentro de los límites de nuestra condición, pero poniendo nuestro esfuerzo en crear nuevas realidades acordes con el designio del Creador.
Pio XII habló de "se puede y se debe restablecer la armonía primitiva". Lo que implica transformar las relaciones penosas del hombre con las cosas, por nuevas relaciones de armonía, sabiduría y amor que permitan ordenar la Tierra y el Cosmos de modo que sean liberados de la usurpación por el demonio y conducidos a la expansión del Reino.
Podemos prever las desactivación del sistema y aparato bélico mundial, con la consiguiente confusión de los poderes que lo sostienen: científico, técnico, político, militar, económico, etc.
Lo cual nos lleva a tomar el mundo en nuestras manos bajo la Conducción de María a fin de integrarlo de modo pleno en el Reino.
La aparente pesada estructura que lo gobierna hoy se deshace volátil ante las decisiones del cristiano que obra con el poder que le concede nuestra Madre.
No vemos las consecuencias que nuestros actos cristianos están provocando sobre la estructura precaria del poder mundial pero podemos estar convencidos de que su autodestrucción está en camino.
Bergogliio era un ejemplo supremo de ello.
Tristemente esos prelados... desviados o a veces simplemente corruptos y corruptores, ponen muy por delante de su ministerio una agenda personal suya, o incluso se aprovechan de su ministerio para promover sus intereses ideológicos.
A mucha gente cuando adquiere una posición le encanta decirnos lo que tenemos que hacer, ejemplo Guillermo Puertas, o Cancelas. Pero al menos ese amigo de Epstein lo hace con su maldito dinero. Muchos obispos como el Cardenal Cobo, juegan a disponer de cosas que no les pertenecen, ellos solo son administradores... leales, si es que lo fuesen.
Se empieza por intentar apropiarse de las donaciones inmoralmente como en el caso fundaciones, y se acaba sustituyendo la agenda de Dios por la suya propia, caso Valle de los Caidos.
Y eso sin contar la bajeza humana de Cobo que demuestra su nulo sentido artístico, histórico, filosófico, y hasta humano. Lo siento, no lo digo con saña, es una simple descripción.
En la charla tres divorciados decían mas o menos que la Iglesia tenía que acoger, es decir, aceptar que los divorciados se pudiesen volver a casar, poniendose como ejemplo ellos mismos, porque sus parejas les habían dejado, y acompañarles en ese proceso de institucionalización del adulterio. Dos de ellos dijeron claramente que la Iglesia podía decir misa pero que ellos iban a hacer su vida. Se referían a la Doctrina, porque luego en sus parroquias, con apoyo del cura, dinamizaban grupos de divorciados para acompañarles en su proceso de casarse de nuevo, o simplemente amancebarse.
Al lado de los ponentes había un cura de paisano que sonreía malevolamente, ante estas exposciones de apostasía y de promoción del adulterio, como el que ladron que ve que su hijo niño de tres años ya le roba el monedero del bolso a su madre.
Ese cura no es que no fuese cobarde, es que era un corrupto y un corruptor y como ese hay muchisimos, cada vez me encuentro mas.
Como es lógico al final, fui a hablar con el cura y educadamente le dije que lo que estaba haciendo era algo inmoral, y se encontraba completamente fuera de la Iglesia. Se enfadó mucho, y al final ante variaspreguntas directas mías solo respondió, eso no lo voy a contestar, con un cabreo supino y la vena del cuello hinchada, la suya no la mia.
Estando en frente de ese cura se percibía el mal y la corrupción, era algo palpable. Eso no es falta de valentía, es algo muchisimo peor, es pasarse con armas y bagages a la iglesia de satanas, pero haciendo como que se esta en la Iglesia, es la herejía o la apostasía perfecta.
Creo que es una actuación muy inteligente de Lucifer que aunque malvado, y aunque sus poderes son permitidos, estos son muchos y uno de ellos es su astucia inmensa.
Uno de los mayores exitos de Satan, es la corrupción de consagrados, compararado con eso la corrupción de un laico es muy poca cosa.
Si miramos la Historia como un combate eterno entre el bien y el mal, personificados en Dios y en Satan, en el Serviam y en el non serviam, no podemos extrañarnos de los escalones que va subiendo Lucifer en su afan de corromper el mundo. Con el advenimiento del cine y los mcs de cualquier tipo, redes, etc, nunca ha tenido mas fácil que sus adeptos se apoderen del relato social.
Hace falta valentía, siempre y para todos, pero la primera valentía es no dejarse corromper o al menos no dejarse corromper como opción de vida.
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