InfoCatólica / Espada de doble filo / Archivos para: Agosto 2009

4.08.09

Arte oriental, última cena y María Magdalena

Ya he dicho más de una vez que me acuerdo a menudo de rezar por los comentaristas y lectores del blog. Durante los días que pasé de vacaciones en los Países Bálticos el mes pasado, tuve ocasión de acordarme aún más frecuentemente de hacerlo. Al visitar multitud de iglesias, cada una con su sagrario y un rato de oración ante él, fui pidiendo por los lectores y comentaristas, en general y en concreto, por tierras lituanas, letonas y estonias. Pido por las necesidades e intenciones de cada uno y, además, como decía San Pablo, “doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros”.

Por si alguien no se lo cree y ya que las oraciones son indemostrables, probaré al menos que me acordé de los participantes de este blog y de los temas discutidos. Un tema que se discutió aquí hace tiempo fue el del arte de las iglesias orientales, con su iconografía perfectamente reglada. Luis decía que era un disparate mezclarlo con el arte cristiano occidental, que tiene sus propias formas de expresión y criticaba el uso de iconos en occidente o de imágenes de estilo occidental en oriente.

Leer más... »

3.08.09

Princeps Poetarum

Para regocijo de todos, ha llegado el momento de proclamar un Princeps Poetarum de Espada de Doble Filo, título que, como es sabido, conlleva la gloria eterna (o, al menos, hasta el próximo concurso) del poeta. Es más, propongo que, en los comentarios, de ahora en adelante y para reconocer su victoria, nos dirijamos al ganador como Princeps Poetarum o, al menos, hagamos seguir su nombre de la abreviatura “pp”.

El anuncio del resultado final del recuento de votos, por tratarse de un concurso de poesía, lo haremos en verso (sí, ya sé que todo el mundo está harto de mis décimas, pero qué le vamos a hacer):

Leer más... »

1.08.09

Competición de penitentes

He leído que, en Turquía, el Kanal T de televisión ha ideado un nuevo reality show, titulado “Competición de Penitentes”. Se trata de reunir a un grupo de agnósticos/ateos y llevarles a un rabino judío, un imán musulmán, un monje budista y un sacerdote para que intenten “convertirlos”.

Por supuesto, todo ello ante las cámaras y supongo que con los ingredientes habituales de estos programas: convivencia, aislamiento, cotilleos, puntos, pruebas absurdas, premios, competencia, confesiones sentimentaloides, etc. Era de esperar que, tras dedicar este tipo de programas de televisión a la supervivencia, la seducción, las bodas, los famosillos, los aspirantes a cantantes o las modelos, por citar sólo unos pocos, terminase por tocarle a la religión.

Leer más... »