Innumerables posibilidades de acabar en la cárcel
El viernes pasado, fue arrestado en Pakistán el Dr. Naushad Valiyani, un médico musulmán chiíta de Hiderabad. Aparentemente, este médico ha sido arrestado por blasfemar contra Mahoma.
¿Cómo se le ocurrió hacer algo así en un país como Pakistán? ¿Fue un momento de locura? No. Aparentemente, sólo trataba de mantener limpia su consulta. Parece ser que, después de recibir a un representante de productos farmacéuticos cuyos servicios no le interesaban, tiró su tarjeta de visita a la basura… sin tener en cuenta que el representante se llamaba Mohammed, el equivalente en su lengua a Mahoma. Por lo tanto, había tirado el nombre de Mahoma a la basura y el representante le denunció por ello, provocando que fuera arrestado por la policía. A pesar de que el pobre hombre se ha disculpado, señalando que no tenía ninguna intención de insultar a Mahoma al tirar la tarjeta a la basura, diversos líderes musulmanes están presionando para que sea condenado.

Recojo hoy un estupendo artículo completo del blog
Desde pequeño, me han fascinado los mapas. Si uno lo piensa un poco o, mejor, lo mira con los ojos llenos de admiración de un niño, resulta emocionante que montañas altísimas, profundos ríos y ciudades y aldeas llenas de gente se introduzcan, como por arte de magia, en un pequeño mapa que se puede doblar y meter en el bolsillo. Por no hablar de que todo mapa está pidiendo una buena X que marque la situación de un tesoro escondido y unos cuantos monstruos en las zonas desconocidas e inexploradas.
El lector perspicaz habrá observado que, desde ayer, aparecen un par de anuncios aquí en el blog, a mano derecha. Son anuncios de una nueva editorial en cuya creación he participado. Supongo que, de vez en cuando, iré contando cosillas en el blog.
Me encantan las vidas de los santos. Creo que, fuera de los sacramentos y la oración, pocas cosas hay que despierten más el deseo de vivir cristianamente, de entregar la vida a Dios, de ir al cielo y amar a los enemigos. En la vida de los santos se puede ver, de forma concreta y real, en personas concretas y reales, que el seguimiento de Cristo es posible y merece la pena, que no hace falta conformarse con medianías y que Dios está deseando hacer maravillas con nosotros.



