“En tiempos de feísmo, la belleza es una urgencia”

(InfoCatólica) Décadas como profesora y catequista han convencido a Yolanda Obregón de que una educación y una catequesis dedicadas a entretener a los niños solo sirven para perder el tiempo y para crear adultos ignorantes y que abandonan la fe.
Decidida a mostrar que las cosas se pueden hacer mejor, acaba de publicar en la editorial Vita Brevis el libro “400 poemas para explicar la fe. Selección de poesía religiosa para la catequesis”. En él se ponen a disposición de educadores y padres cientos de poemas religiosos de todas las épocas, que pueden usarse para transmitir la fe a niños y jóvenes.
- Usted es profesora desde hace más de treinta años. ¿Han ido cambiando los niños en los últimos tiempos?
Desgraciadamente, sí. He llegado a dar clase a chicos y chicas que podrían ser los hijos de mis primeros alumnos. En lo que a la fe se refiere, muchos niños pertenecen ya a la tercera generación de apostasía, así que no han recibido ninguna formación religiosa. Y sin embargo, a algunos les llevan a catequesis. Suelen ser los mismos que, al domingo siguiente a su primera comunión, ya no vuelven a la iglesia nunca más. Cuando se los conoce en catequesis, con ocho años, una tiene la impresión de estar viéndolos demasiado tarde. Así que a los doce, cuando se incorporan a la Secundaria, hay demasiados niños rotos y eso es determinante para su aprendizaje, aunque algunos padres no quieran verlo.


En la Iglesia estamos en tiempo de crisis, de problemas y de lucha. Como diría San Esteban, cuando las cosas se ponen difíciles, hay que mirar al cielo. Ante todo para rezar, como es lógico, pero también para contemplar la Verdad, el Bien, la Belleza que reconfortan el corazón y reavivan la esperanza. Creo pues, que el momento oportuno para convocar el Segundo Gran Concurso de Poesía Espada de Doble Filo. El anterior se celebró hace nueve años y, como es sabido, solo los grandes acontecimientos de fama transcontinental tienen una periodicidad novenaria.
Una lectora, Manoletina, me pide que dedique un artículo a la juventud, con ocasión del Sínodo sobre ese tema. Como no tengo tiempo estos días para hacerlo, he pensado publicar este viejo poema, que aparece en 









