Carmina y Atanasio
Un amable lector ha colocado en su blog dos breves reseñas de los libros San Atanasio contra el mundo (traducido por un servidor) y Carmina Catholica (escrito por un servidor), de la “pequeña y excelente” Editorial Vita Brevis.
Como el blog es muy interesante (dedicado sobre todo a comentar libros y películas, aunque no únicamente) y, además, las dos reseñas son positivas, aquí tienen los enlaces, por si quieren darse una vuelta por el blog Baluarte de Occidente:
San Atanasio contra el mundo: “una breve biografía de este santo, pilar de la doctrina cristiana y uno de los Padres griegos de la Iglesia que fue el principal valladar contra una de las mayores herejías del cristianismo”
http://elbaluartedeoccidente.blogspot.com.es/2016/01/san-atanasio-contra-el-mundo-de-f-forbes.html
Carmina Catholica: “una lectura para rezar y reír, agradable y divertida, que les recomiendo vivamente”
http://elbaluartedeoccidente.blogspot.com.es/2016/01/carmina-catholica-de-bruno-moreno-ramos.html
Como ya dije hace tiempo en otro post, aconsejo a los lectores de este blog que no conozcan la vida de San Atanasio que lean el libro San Atanasio contra el mundo. Es una lectura breve y amena, que les encantará. A San Atanasio le tocó una época muy parecida a la nuestra: un momento de confusión doctrinal en la Iglesia, en el que la herejía campaba a sus anchas por todas partes, defendida por muchísimos obispos y sacerdotes y con la ayuda del poder político.

Hace un par de semanas recomendé el libro
Ahora que, por fin, se ha acabado el Sínodo de los obispos, creo que a todos nos hace falta algo para hacernos olvidar el mal sabor de boca de ciertas intervenciones, que, por decirlo de alguna manera, no han sido precisamente edificantes. Así pues, usaremos el agere contra ignaciano: para quitar de la boca el sabor mundano a relativismo y desesperanza, nada mejor que el buen sabor de la santidad.
¡Buenas noticias! Gracias al valiente, desinteresado y generoso esfuerzo realizado por los lectores de InfoCatólica (que por supuesto no tenía nada que ver con el deseo de evitar ser devorados por arpías, gorgonas, lamias y otras hermanas de Loretta), se ha evitado el temido
Yo ya lo advertí, pero nadie me hizo caso. Más no podía hacer. Advertí de lo que iba a suceder si los lectores no adquirían el libro de Higinio Fernández,



