InfoCatólica / Espada de doble filo / Categoría: Cristianos de ayer

29.07.07

Cristianos de ayer y de hoy (VI): Efrén, el Arpa

En los próximos artículos de esta sección, vamos a ver algunos textos de Doctores de la Iglesia, es decir, de algunos santos a los que la Iglesia ha proclamado como maestros de la fe. De entre ellos, nos fijamos hoy en San Efrén, nacido en Siria (hoy Turquía), alrededor del año 306.

Vivió como un asceta, dedicado a la meditación y a la enseñanza de la fe, y, humildemente, nunca quiso ser más que diácono. Al final de su vida, con ocasión de una gran hambruna y una terrible epidemia que azotaron a aquella zona, consiguió convencer a los ricos de la ciudad y organizó un sistema de reparto de los alimentos y de voluntarios que ayudaban a los enfermos. A los pocos días, agotado, murió.

Efrén fue, además de santo, un gran poeta, por eso se le conocía como el “Arpa del Espíritu”.

Leer más... »

21.07.07

Cristianos de ayer y de hoy (V): Arístides el defensor d

Después de terminar la época de los Padres Apostólicos, que habían conocido a los Apóstoles, empieza en la Iglesia el tiempo de los llamados Padres Apologetas o defensores de la fe. Estos padres intentan no sólo predicar el Evangelio, sino también dar razón de él ante el mundo pagano, donde el cristianismo se considera algo extraño y absurdo.

Arístides fue un cristiano ateniense que, como él mismo dice, se acercó a la fe movido por la razón y la contemplación de la creación. Cuando en aquella zona del mundo se desató una persecución contra los cristianos apoyada en calumnias y falsedades, Arístides tuvo la osadía de escribir, en el año 124, al emperador Adriano, para explicar lo que era realmente el cristianismo.

Leer más... »

15.07.07

Cristianos de ayer y de hoy (IV): la Didajé

es un libro curiosísimo. Aunque varios Padres de la Iglesia hablan de ella, ignoramos quién fue su autor y se pensaba que el propio texto se había perdido hasta que, en 1873, se descubrió un antiguo manuscrito griego de la misma. Suele fecharse en torno a los años 70 - 80. Es decir, es, probablemente, el primer escrito cristiano que conocemos después del Nuevo Testamento.

Como ya hemos dicho otras veces, es sorprendente que muchos de sus problemas eran los mismos de hoy en día. Resulta significativo que el primer escrito cristiano que tenemos condenaba ya el aborto como un crimen. Me gustaría subrayar que, para la Didajé, la moral cristiana no es ante todo una serie de preceptos a cumplir, sino algo mucho más importante: el camino de la verdadera vida.

Leer más... »

7.07.07

Cristianos de ayer y de hoy (III): Clemente de Roma

Esta semana, el texto que vamos a ver es de otro Padre Apostólico, es decir, de un santo que conoció personalmente a los Apóstoles y recibió de ellos el Evangelio. Se trata de San Clemente de Roma, el tercer papa, que fue obispo de la comunidad de roma desde el año 89 hasta el 97. Murió mártir, como sus modelos Pedro y Pablo y como todos los papas de aquella época.

Estos párrafos que les ofrezco son de su Carta a los Corintios. Mientras era Papa, llegó a su conocimiento que, en la comunidad de Corinto, los cristianos no obedecían a sus pastores, así que les escribió una carta exhortándolos a volver a la tradición que habían recibido y al ejemplo de los apóstoles. Es el primer ejemplo que tenemos, después de San Pedro, de un Papa confirmando en la fe a otras comunidades. Sorprende, una vez más, la actualidad de lo que dice.

También sobre este Padre de la Iglesia escribió Benedicto XVI .

Leer más... »

1.07.07

Cristianos de ayer y de hoy (II): Ignacio de Antioquia

San Ignacio de Antioquía es uno de los llamados Padres Apostólicos. Eso significa que conocieron a los propios Apóstoles y recibieron la fe de su predicación. Por lo tanto, nos muestran de una forma especial lo que enseñaron los Apóstoles y el comienzo de la Tradición en la que está basada la Iglesia y de la que nos podemos fiar plenamente. El propio Ignacio de Antioquía fue el primero en llamar “Católica” (universal) a la Iglesia.

Ignacio, obispo de la ciudad de Antioquía, fue discípulo de los apóstoles Pedro y Juan. ¡Imagínense, poder escuchar el Evangelio de la boca de los que conocieron al mismo Jesucristo en esta tierra! Los textos que nos han quedado de él son cartas que escribe a las comunidades de , Filipo, , Esmirna, Tralia y mientras le llevan detenido a Roma para ser devorado por los leones en el año 107, en tiempos del emperador Trajano. Increíblemente, no pide que hagan lo posible por liberarlo, sino que se muestra contento de dar la vida por Cristo y lo que hace es animar a las distintas comunidades al amor al enemigo y a no apartarse de Jesucristo ni de la fe de la Iglesia. Benedicto XVI pronunció una sobre él.

Hoy les regalo algunos párrafos de la carta que escribe a la comunidad de Éfeso:

Leer más... »