El principio del mal menor y las elecciones
En una noticia reciente, relacionada con el tema de las elecciones presidenciales de la República Francesa, un lector afirmaba que el principio del mal menor obligaba a votar por el candidato menos malo de los dos, aunque fuera igualmente abortista y favoreciera otros males morales graves.
“Ante dos opciones malas la moral católica enseña a elegir el mal menor. Dejar pasar es hacerse en cierta forma cómplices del mal mayor que se pudo contribuir a evitar. Actuar en conciencia aquí es elegir el que ocasione menos daño”.
¿Es cierto que hay que aplicar el principio del mal menor a este caso concreto y a otros similares? ¿Cómo se aplicaría el principio? ¿Es correcto decir que, para actuar en conciencia, hay que elegir al candidato “que ocasione menos daño”?


Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo es uno de los argentinos ilustres de este pontificado. De hecho, dirige no una, sino dos Academias Pontificias, como Canciller de la Academia Pontificia de las Ciencias y de la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales. Sin embargo, hace dos días, en una entrevista, mostró que no sólo no conocía los principios básicos de la moral católica, sino que los negaba explícitamente y defendía el consecuencialismo moral, una postura condenada por la Iglesia.
El diario de la diócesis alemana de Hildesheim,









