El fracaso de la Misión Joven
Hace unos días, vi que varios comentaristas del criticaban mucho la Misión Joven, que ha tenido lugar este año en Madrid por iniciativa del Cardenal Rouco. Incluso daba la impresión de que, por alguna razón, deseaban su fracaso. Se me ha ocurrido pedir a un primo mío que dé su testimonio personal de lo que hicieron en su parroquia, para que los lectores puedan juzgar por sí mismos.
No sé que pensarán los lectores, pero yo estoy convencido de que todos los que lo presenciaron no olvidarán nunca el signo de un grupo de chicos que, temblando de miedo, daban testimonio de su fe en el lugar más difícil que pudieron encontrar. Enviados por la Iglesia, han podido experimentar el cumplimiento del mandato de Jesús: Id al mundo entero a proclamar el Evangelio. ¡Y luego nos da vergüenza decir en el trabajo que somos cristianos…!
Si esto es un fracaso, ojalá fracasemos más a menudo los cristianos madrileños.
El de la foto es mi primo (el de la derecha, claro; al de la izquierda supongo que ya le conocen).

Navegando por la red, he descubierto con sorpresa que uno de los artículos que he publicado en este blog, “” había sido recogido por una página web.
Hay un aspecto poco conocido de los profetas bíblicos, que suele chocar con nuestra mentalidad racionalista, y que consiste en los gestos proféticos.
Lean, a continuación, los dos borradores que ha propuesto Joaquín Sabina para la letra del Himno nacional:
Estos últimos días se ha hablado mucho de la persecución a los cristianos, al hilo de los diversos artículos sobre el día del Orgullo Gay o sobre la Educación para la Ciudadanía. Uno de estos días, intentaré, si Dios quiere, tratar algunas de las persecuciones concretas que los cristianos viven actualmente.









