InfoCatólica / Espada de doble filo / Categoría: Iglesia en el mundo

22.06.09

Mañana martes, segunda vigilia de oración en Espada de Doble Filo

Por fin, mañana martes, tendremos la Segunda Vigilia Virtual de Oración Espada de Doble Filo (también conocida como SVVOEDF, una palabra lituana que significa literalmente “dejémonos de tonterías y a rezar unos por otros”). Me temo que han pasado seis meses desde la última vigilia. Prometo hacerlas más frecuentes a partir de ahora.

Como en la primera Vigilia de este tipo que celebramos en este blog, el objetivo es doble. En primer lugar, rezar juntos. Es una de las mejores formas de asegurar que Cristo esté presente en el blog: Donde dos o más estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Y nos ayudará a poner los ojos en Dios, en lugar de mirarnos el ombligo. Cualquier tema que discutamos se discutirá mejor y con más provecho si Dios está presente en la discusión.

Leer más... »

17.06.09

Si no existen, tienen que inventarlas

He leído, en varios blogs norteamericanos, una noticia que me ha resultado curiosa. Electronic Arts, una marca de juegos de ordenador va a sacar al mercado un videojuego basado en la Divina Comedia. En el juego, Dante, un mercenario italiano, tiene que atravesar los nueve círculos del infierno para salvar a Beatriz. Como se trata de un juego de lucha y destrucción, se entiende que el infierno dantesco constituya un escenario perfecto para el mismo: monstruos, diablos, horrores, pecados personalizados y Lucifer en persona se enfrentan a Dante para evitar que salve a su amada.

Por lo visto, sin embargo, el aprovechar un escenario inédito para el juego no era la principal motivación de sus creadores. Parece ser que lo que estaban buscando era crear escándalo entre los cristianos, y, sobre todo, reacciones airadas de obispos, sacerdotes, entidades religiosas o predicadores condenando el juego. Una forma desgraciadamente bastante común de conseguir publicidad gratis, a costa de la Iglesia.

Leer más... »

26.05.09

¿Qué hay de bueno en el posconcilio?

Hace algunos días, se discutió en el blog de Fray Nelson un tema interesantísimo, al hilo de una referencia a Romano Amerio: ¿Ha habido algo bueno para la Iglesia en la época posterior al Concilio Vaticano II?

En vez de lanzarme a responder a esta pregunta, he buscado una voz más autorizada que la mía: la del Card. Ratzinger, hace 25 años, en el libro-entrevista “Informe sobre la fe”. El ahora Papa señalaba entonces tres puntos, que, a mi juicio, son fundamentales. En primer lugar, reconoce que el posconcilio ha sido y sigue siendo una época muy difícil para la Iglesia, pero la interpreta como una época de purificación. Los católicos hemos podido ver, en las últimas décadas, que la fe es más preciosa que el oro, porque la falta de fe lleva directamente a una sociedad confusa y capaz de las mayores barbaridades.

En segundo lugar, señala una cosa que no se suele tener en cuenta: que todo Concilio, para dar frutos, tiene que ser puesto en práctica y no solamente por los obispos, sino por los fieles. Es decir, los verdaderos frutos de un Concilio tienen que plasmarse en santidad de los cristianos. ¿Hay santos entre los educados después del Concilio?

Finalmente, como uno de los frutos de la época posterior al Vaticano II, señala la aparición no programada ni planificada de los nuevos grupos y movimientos católicos. Es decir, la acción del Espíritu Santo que lleva a la Iglesia a Cristo de formas siempre nuevas. Como hombre sensato, el Card. Ratzinger no ocultaba que los movimientos, como todo lo que está vivo, dan lugar a dificultades, pero defiende claramente su profunda catolicidad.

Quid vobis videtur?

Leer más... »

9.05.09

Una vela a Dios y otra al diablo

Me encanta, a la vez que me estremece, el refrán español que compara algo con “poner una vela a Dios y otra al diablo”. El refranero tiene una capacidad sorprendente de trasladar ideas abstractas y doctrinas a imágenes sencillas y de fácil comprensión. En vez de hablar de la coherencia de vida, el compromiso o el discernimiento, habla de poner velas, algo que todos hemos hecho o hemos visto alguna vez. En este caso, la imagen es durísima, porque poner una vela al diablo es algo que una persona normal no puede imaginar sin estremecerse.

La idea que hay detrás del refrán, como sucede muchas veces, no es original del refranero, sino que es la traducción popular de una frase del Evangelio: No podéis servir a Dios y al dinero. Es una de esas frases que, una vez dichas, resonarán hasta el final de los tiempos y que tienen la fuerza de una espada de doble filo para cortar en dos nuestra hipocresía, mostrando así la contradicción entre nuestros actos y nuestra supuesta fe cuando van por caminos distintos. Es una frase que deberíamos escribir en el umbral de nuestras puertas, en nuestras mesas de trabajo y en nuestras tarjetas de crédito.

Leer más... »

8.05.09

La Madre del Negro Manuel

Muchas felicidades a todos los argentinos. Hoy, ocho de mayo, es la fiesta de Nuestra Señora de Luján, patrona de Argentina.

Esto a mí me recuerda que, vayamos donde vayamos, los cristianos tenemos hermanos, con una misma Madre. Hace un par de veranos, estuve de viaje en Tailandia, y para mí fue un gran consuelo ir a Misa a una iglesia de los salesianos dedicada a María Auxiliadora o ver en un jardín una imagen de la Inmaculada. También cuando estuve en Egipto me alegraba ver, en el barrio copto, cómo los cristianos ponían cuadros de la Virgen en la puerta de sus casas, para identificarse.

En el caso de Argentina la cosa está mucho más clara, porque el país entero está dedicado a Nuestra Señora de Luján. ¿Cómo puede no caerme simpático un país dedicado a mi Madre? Si alguna vez dejara de hablarse en Argentina el español y se olvidara toda memoria de España, espero que quede allí la devoción a Nuestra Señora y el amor a su Hijo como el legado que verdaderamente importa de la presencia española en aquellas tierras.

“Una humilde imagen de su limpia y pura Concepción
se quedó milagrosamente en la Villa de Luján
como signo de su maternal protección
sobre tu pueblo peregrinante en la Argentina".

Del Prefacio de la Solemnidad

Quien no conozca la historia de la imagen, que se remonta al s. XVII, puede encontrarla aquí. Dos imágenes de la Virgen, procedentes de Brasil, estaban destinadas a Sumampa. Sin embargo, al llegar a una estancia junto al río Lujan, fue imposible conseguir que la carreta que llevaba las imágenes se moviera para continuar el camino, ni siquiera añadiendo más bueyes que tirasen de ella. Después de varias pruebas, se dieron cuenta de que con una de las imágenes era posible mover la carreta, pero con la otra no, así que decidieron que la Virgen deseaba que se hiciera allí un santuario y dejaron la imagen en la casa más cercana, de un tal Don Rosendo. Es otro de esos casos en los que el lugar para un santuario viene indicado por una acción divina. En cualquier lugar se puede adorar a Dios y venerar a su Madre, pero Dios sabe que, como seres humanos, necesitamos lugares especiales que nos ayuden a volvernos hacia él.

Hay un detalle que me gusta especialmente con respecto a este santuario: la historia del Negro Manuel. Cuando era niño, Manuel fue capturado en África y vendido como esclavo en el Brasil. Con veinte años, iba en el mismo barco en el que venía la imagen de la Virgen y fue testigo del milagro que llevó a que la imagen se quedara en la casa de Don Rosendo. Manuel, no se sabe cómo, consiguió quedarse también allí y dedicó su vida a cuidar de la imagen de la Virgen y del culto que fue surgiendo en torno a ella. Hablaba a los peregrinos de la Virgen y les animaba a encomendarse a ella, siendo testigo de numerosos milagros (entre ellos la curación del que sería el primer capellán). Incluso cuando la casa quedó prácticamente abandonada a la muerte de Don Rosendo, él permaneció allí.

Al leer la historia de Manuel, he sentido cierta envidia, en el buen sentido de la palabra. Nació en un lugar perdido de África y sufrió la terrible desgracia de ser esclavizado y arrancado de su familia. Sin embargo, Dios sacó un gran bien de esa desgracia y dirigió su vida, a través de caminos complicados y aparentemente sin sentido, para que finalmente conociera a su Madre y, como anticipo del cielo, pudiera dedicarse a servirla. Espero que Dios conduzca así mi vida para que absolutamente todo lo que me suceda me lleve hacia él y hacia su bendita Madre.