¿En qué se parece Lituania a este blog?
¿En que ambos son pequeños, utilizan un lenguaje extraño y no los conoce casi nadie? Pues sí, pero no es eso a lo que me refiero. La comparación entre el país báltico y Espada de Doble Filo me vino a la cabeza ayer, mientras consultaba algunos datos del blog. Ya he contado, en más de una ocasión, que los blogs de esta casa cuentan con una herramienta estadística que ofrece información muy variada sobre las visitas que tienen los mismos, en cuanto a procedencia, frecuencia, permanencia, etc. Uno de los datos que se pueden obtener es la búsqueda que ha realizado en Google u otro buscador el lector que llega hasta aquí por ese medio.
Como alguna vez había encontrado ya cosas curiosas en ese aspecto, hice el otro día un pequeño experimento: consulté las búsquedas en Internet que habían desembocado en Espada de Doble Filo a lo largo de veinticuatro horas. Los resultados me han dejado sobrecogido:

Un post brevísimo. Gracias a un programa llamado Statcounter, voy recibiendo información sobre las visitas del blog. No sólo el número, sino también otra información como el país y la ciudad del visitante, su itinerario y tiempo en el blog, etc. Entre esos datos, cuando el lector ha llegado a través de una búsqueda en Google u otro buscador, también puedo saber, a través de Statcounter qué palabras buscaba.
El sábado estuve en el funeral y entierro del padre de un amigo mío, en el cementerio de Pozuelo. Es un cementerio municipal, como casi todos. En España, desde finales del s. XVIII, con Carlos III, José Bonaparte y la revolución “Gloriosa” de 1868, los cementerios se fueron separando de las iglesias y quedando, poco a poco, bajo control municipal.
Para los lectores que sepan inglés, voy a recomendarles uno de mis blogs favoritos en ese idioma. Se llama



