El Niño Manuel – Villancico
Para celebrar la Navidad, traigo hoy al blog este villancico casero, muy sencillo, titulado “El Niño Manuel". Como se puede ver fácilmente, o mejor dicho escuchar fácilmente, grabamos el villancico cuando ya estábamos casi afónicos. Esteban (2 años) y Cecilia (4 años) aportaron también sus voces con gran entusiasmo y con ideas muy claras sobre cómo debe sonar el villancico, diga lo que diga la partitura.
Por si a alguien le resulta extraño el título o no sabe quién es ese Manuel al que se refiere, explicaré que Manuel es el nombre que se da, en muchos villancicos tradicionales españoles, al Niño Jesús. Se trata de la españolización de Enmanuel, que significa “Dios con nosotros", es decir, el nombre con el que se llama a Jesús en la profecía de Isaías 7,14: “Por eso el Señor mismo os dará una señal. Mirad, la Virgen está encinta y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel".

Hay tantos cantos preciosos de Navidad en la Tradición de la Iglesia que es difícil decidirse por alguno para ponerlo en el blog. He elegido uno muy cortito y muy bien cantado por un coro polaco. El himno se llama Omnis mundus jocundetur, es decir, “Alégrese el mundo entero”. No se preocupen, que además del texto latino incluyo una rápida traducción, para los que sean de Ciencias.
España o, mejor dicho, las Españas han estado siempre muy unidas al dogma de la Inmaculada Concepción. Mucho antes de que fuera declarada como dogma, la doctrina de la concepción inmaculada de Nuestra Señora ya estaba presente en la vida de los españoles.
Cuando tenía unos diez años, visité París por primera vez, con mis padres. Con aquella edad, me impresionaron Notre Dame, el Sagrado Corazón y pocas cosas más. Como es lógico, una de esas otras cosas fue la torre Eiffel, que para cualquier niño viene a ser como un Mecano o un juego de construcciones de tamaño gigantesco. Recuerdo que lo que más me gustó de la torre fue hacerme una foto con ella, desde cierta distancia, de manera que en la foto parecía que yo, como un gigante, la tenía entre mis manos. Algo tan tonto me hizo darme cuenta de la importancia de la perspectiva y del punto de vista desde el que se miran las cosas. Lo que es enorme visto desde cerca, puede ser pequeñísimo visto desde otro lugar.



