La fe en los jóvenes

Hace un rato, leí en algún lugar del vasto mundo virtual a alguien que decía: “estas cosas te hacen recuperar la fe en los jóvenes”. No sé qué reacción suscitará la frase en los lectores, pero yo inmediatamente pensé: “yo nunca la he tenido”.

Conviene señalar que el comentario original era bienintencionado e incluso piadoso. A fin de cuentas, lo que supuestamente hacía recuperar la fe en la juventud era un hecho estupendo: después de que anticatólicos furiosos destruyeran la cruz de la cumbre del Aneto, un muchacho francés talló una nueva cruz y, a pesar de su gran peso, la cargó a hombros, subió el monte y la colocó de nuevo en la cima. Sin duda, para quitarse el sombrero.

Al margen de este admirable caso concreto, la idea de tener “fe en la juventud” nunca ha dejado de chirriarme en los oídos, porque es una de las ideas difusas de nuestra época que se dan de tortas con el catolicismo.

Por supuesto, sobrenaturalmente hablando y en sentido estricto, solo Dios es digno de fe y no se puede tener fe en ninguna criatura. Incluso si tomamos fe en sentido amplio de confianza, sin embargo, la frasecita sigue chirriando, por la sencilla razón de que existe el pecado original, quizá el dogma más evidente de la Iglesia y extrañamente uno de los menos creídos hoy.

Como sabemos por la doctrina católica y por la experiencia, los jóvenes sufren los efectos del pecado original igual que los viejos, los bebés, los cuarentones y los matusalenes que han pasado ya el siglo. Todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, como enseña San Pablo. No hay nada que haga a la juventud más digna de confianza que cualquier otra etapa de la vida, especialmente en estos tiempos, en los que los jóvenes son a menudo adolescentes perpetuos. La juventud, igual que la ancianidad, la adolescencia, la mediana edad o la niñez, está herida por el pecado original y necesita ser redimida por Cristo.

En ese sentido, tener fe en los jóvenes es una afirmación tan vacía como tenerla en los ancianos, en los malagueños o en los pelirrojos. Peino canas, pero también cuando era joven me molestaban ese tipo de frases, porque me parecía obvio que o bien no tenían contenido real más allá de la retórica o bien eran un disparate. Maldito quien confía en un hombre, dice el profeta. Sea ese hombre viejo, joven o de la edad que sea, podríamos añadir.

Con el tiempo, he ido intuyendo que el fundamento de esas afirmaciones sobre los jóvenes no es racional. Son, más bien, una manifestación de segunda mano de la efebolatría o idolatría de la juventud propia de nuestra época. Al haber apostatado de la fe, el mundo ha perdido también la esperanza de la vida eterna. Abandonado a su suerte, vive aherrojado por el miedo a la muerte y no le queda otro recurso que añorar, imitar y envidiar la pasajera juventud, en la que parece que uno no se va a morir nunca.

Por eso, cuando se dice que la juventud es el futuro, que hay que tener fe en la juventud, que los jóvenes son la esperanza de la Iglesia, que es la hora de los jóvenes y cosas similares, aunque sea con la mejor intención, me parece estar oyendo al mundo moderno gritar: “que nadie me hable de la muerte, que no se mencione siquiera en mi presencia. Dejadme en mi ilusión de que la vida en este mundo no se acaba, aunque sepa en mis huesos que no es cierto y tiemble al pasar frente al camposanto”.

Quizás esté exagerando, pero no mucho.

22 comentarios

  
Luis López
No sólo en los jóvenes. A estas alturas de mi vida, mientras más amo a Nuestro Señor Jesucristo menos fe tengo en los hombres, sean de la edad que sean, incluidos mis hermanos cristianos. Sobre todo porque la herejía de Pelagio se ha implementado en el corazón de la mayoria de ellos.

Si al menos los hombres fuesen conscientes del pecado original, conscientes de sus nocivos efectos en todo lugar y tiempo (con lo fácil que es probarlo), conscientes de la absoluta necesidad de la Gracia y de la exigencia de una lucha sin cuartel día a día contra sus deletéreas consecuencias, si al menos comprendiesen en su inmensa profundidad que "sin Mí no podéis hacer nada", quizás podría tener algo de fe en el hombre.

Desgraciadamente ya no tengo fe en la mayoría de mis hermanos cristianos. Sólo tengo fe en en mi Señor Jesucristo y en lo que he recibido de la Iglesia, que incluso me lo quieren cambiar, incluida la comprensión del pecado original. Pues va a ser que no.
16/05/26 9:09 AM
  
Bruno
Luis López:

"Sólo tengo fe en en mi Señor Jesucristo"

A Él sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.

"y en lo que he recibido de la Iglesia, que incluso me lo quieren cambiar"

Ya que estamos con el Apocalipsis: Si alguien añade algo a estas cosas, Dios añadirá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguien quita algo de las palabras de este libro profético, Dios quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa.
16/05/26 9:22 AM
  
Juan Mariner
Siempre ha existido el odio intergeneracional, yo lo he superado. Veo igual, no peor, a la juventud de ahora que a la de antes. Yo fui joven en los años 80-90, los de la heroína, saben, la de la modélica Transicion con miles y miles de muertos y lisiados; los años de la concordia en los que ser católico era jugársela; los 10 años de silencio complice (también de la jerarquía) tras la entrada en las CC.EE, que acabaron de vaciar el mundo rural y arruinaron el sector primario hasta ahora y los de la "reconversion industrial" a la nada.

Nuestro Reino no es de este mundo.
16/05/26 11:18 AM
  
Julieta
Excelente reflexión. Creo que está fe en los jóvenes o la humanidad se ha "inflado" por nuestra falta de examen personal. Esta confianza y fe se apoyan en alguien que de poco yerra 7 veces al día. Nos hemos tragado el cuento de que somos buenos y nos vamos así por la vida drogados de buenísimo idolatrico, y nos damos de frente con una sociedad cada vez más violenta, enojada, vacía pero que tiene una alta expectativa de si misma. Que se frustra más. Esa cadena solo la rompe nuestro Señor con su gracia mostrándonos nuestras miserias (en el examen diario)
16/05/26 11:27 AM
  
Emilio
"Todo es según el color del cristal con que se mira"... Yo, que ya he pasado a la primera línea de la edad que sigue a la madurez (¡qué eufemismo!), tengo que reconocer que en las celebraciones a las que acudo hay un grupito de jóvenes practicantes que antes no se veían. Y luego en esas otras aglomeraciones públicas y masivas que salen en los medios: ¿algo se mueve?. Dios lo quiera, pues tienen todo en contra en un contexto hedonista y "multicultural" (¡!) como el que les toca vivir.
16/05/26 12:13 PM
  
Eustasio
Blasfemos como Aute o Eroi que se están enriqueciendo tomando el -nombre De Dios en vano- debería ser denunciado, menos denuncia a los emotivistas y atacar a estos corruptos
16/05/26 12:13 PM
  
Bruno
Eustasio:

No sé quiénes son los tales Aute y Eroi, así que no puedo decirle nada.
16/05/26 12:20 PM
  
Bruno
Julieta:

"buenísimo idolatrico"

Bien dicho. El buenismo, por su propia naturaleza, siempre es idolátrico.

"Esa cadena solo la rompe nuestro Señor con su gracia mostrándonos nuestras miserias"

Amén. Dios nos dé ese don, aunque duela.
16/05/26 12:32 PM
  
Bruno
Emilio:

"¿algo se mueve?. Dios lo quiera"

Dios lo quiera, sí. Y también que se conviertan los ancianos y los niños y los de mediana edad. Cada uno de ellos es inmensamente valioso a los ojos de Dios.
16/05/26 1:17 PM
  
Bruno
Juan Mariner:

"Siempre ha existido el odio intergeneracional"

No sé muy bien a qué se refiere eso, la verdad.

"Veo igual, no peor, a la juventud de ahora que a la de antes"

La naturaleza humana no cambia, así que todos somos básicamente iguales que los hombres de hace mil años o hace cien.

Lo que sí cambian son las circunstancias y la juventud de hace cien años era mayoritariamente católica. Hoy es mayoritariamente agnóstica, con lo que eso conlleva de relativismo, confusión, hedonismo y desesperanza. En conjunto, claro.
16/05/26 1:21 PM
  
José Herrera
¿Algo se mueve entre los jóvenes? Los datos indican un giro religioso — además de política y moralmente conservador y profranquista— en un sector significativo de chicos de 18 a 24 años, pero aún es pronto para saber si se trata de una moda comercial fomentada por el marketing cultural o un resurgimiento sincero de la fe católica. Los sociólogos hablan del “catolicismo cool” para designar el fenómeno.

Hay estudios que describen este hecho como una amalgama de creencias con un enfoque superficial configurada a la medida de cada cual. Se mezcla la fe con la creencia en la reencarnación, el karma o la magia, en una fusión sincrética de cristianismo y esoterismo.

Sobre el vaciamiento de los pueblos, el llamado “éxodo rural”, especialmente del interior peninsular, se produjo casi en su totalidad en los años 60 y muy principios de los 70, estimulado por el franquismo. La desindustrialización se llevó a cabo ya en democracia.
16/05/26 1:27 PM
  
Juan Mariner
José Herrera, sí y no, el éxodo rural es de oleadas, no es baladí que se hable de la España Vaciada en los años 20 del siglo XXI. Antes era la España "vaciandose" desde hacía siglod; y no es la España "Vacia", sino "vaciada a propósito" por el enorme interés a futuro de las grandes corporaciones por los metros cuadrados de campo controlados todavia por familias aldeanas, para placas solares, para robotizacion de la agricultura y para lo que se tercie. No son casuales los bajos y ruinosos precios en origen de las cosechas, los incendios forestales, las plagas de todo tipo (conejos, topillos, mosca negra, jabalíes, avispa asiática...), la burocracia agrícola y ganadera...
16/05/26 2:07 PM
  
ROBERTO IBARRA VIDELA
A mi también siempre me pareció extraña dichas afirmaciones respecto de la juventud "divino tesoro" , incluso cuando yo era joven.

Mi catequísta decía que la juventud es una enfermedad que se pasaba con los años, que no nos preocupáramos.

Efectivamente el pecado original es lo mas olvidado.
16/05/26 2:48 PM
  
anawim
Así es, nos lo dice Jeremías:
Esto dice el Señor:
«Maldito quien confía en el hombre,
y busca el apoyo de las criaturas,
apartando su corazón del Señor.
Será como cardo en la estepa,
que nunca recibe la lluvia;
habitará en un árido desierto,
tierra salobre e inhóspita... (Domingo VI del TO; Primera Lectura; Jer 17, 5-8)

Quizá como bien dice, este sea el motivo de la apostasía. Hemos pasado del eje cristocéntrico al eje antropocéntrico en un abrir y cerrar de ojos.
16/05/26 3:04 PM
  
AJ
Bruno, a mí me parece que va por generaciones. Hay generaciones más abiertas al Evangelio que otras. Por ejemplo, a mí la generación boomer en España me parece nefasta. Si, la que tenía 20 años en los 80. Se drogaban, probaban de todo, promiscuidad... Por eso en esa época se aprobó aborto, divorcio y se disolvió la familia de una forma jamás antes vista. Por lo eclesial son los curas con la camisa de cuadros, los que iniciaron el guitarreo, la tolerancia, el to el mundo es bueno... Me parecen nefastos y son tantos que siguen influyendo mucho en la sociedad.

Las generaciones que vinieron después, sencillamente heredaron la basura que ellos dejaron. Ahora parece que la generación de 16-30 años está empezando a despertar un poco. Pero son minoría incluso dentro de esa edad. Me parece que el hastío es generalizado con el mundo liberal asqueroso que tenemos pero como no hay una respuesta clara de parte de nadie, pues andan deambulando.

Especialmente lamentable son las mujeres en esta generación. Están absolutamente fuera de control. Sin embargo, si que creo que hay un pequeño reducto que ha vuelto a la Iglesia. Aún así veo demasiado optimismo en nuestros obispos. Yo no veo masas de adultos bautizandose en España como en Francia. Lo siento, pero no lo veo. Demasiado triunfalismo por un disco de Rosalía y los domingos.
16/05/26 6:00 PM
  
luis
No olvidemos el juvenilismo juanpablista de los 80 y 90, tan utópicos, tan desenfocados. ¨Jóvenes, sois la esperanza de la Iglesia¨ repetía.
16/05/26 6:00 PM
  
luis
El poder procede de la fuerza, el dinero o la belleza. Los jóvenes tienen el primero y el último. Su pura exaltación es una búsqueda del poder.
16/05/26 6:18 PM
  
luis
El poder procede de la fuerza, el dinero o la belleza.
Los jóvenes tienen el primero y el último. Su pura exaltación es una búsqueda del poder.
16/05/26 6:19 PM
  
Juan Mariner
AJ, yo soy un boomer español y coincido con usted en que fue una generación de m... . desde su inicio hasta su final. Y a las pruebas me remito.

Creo que, como siempre, confundimos términos y conceptos, adrede o sin darnos cuenta. Confundimos "fe" con "confianza" y hasta con "esperanza". Creer sin haber visto y sin pruebas no es lo mismo que depositar en el otro una expectativa de que no nos defraudará o que cumplirá con lo prometido.
16/05/26 8:25 PM
  
anawim
La juventud del siglo XXI es insoportable en la mayor parte de los casos, y si encima no están bautizados entonces ya no se puede ni hablar con ellos. A parte de que hay una parte de juventud un poco... A veces por la noche paso por jardines del Ayuntamiento oscuros y veo chavales que en fin, y algunos a plena luz en una calle transitada, y no se cortan un pelo. Y los otros que parecen más normales es imposible hablar con ellos. El problema que tienen los jóvenes es que se creen lo más. Ellos son los que lo saben todo, y son muy manipulables aunque ellos no se den cuenta, y los universitarios más todavía porque se creen más importantes. A todas las horas con las cervezas con las litronas, vaya juventud. Yo a veces les oigo hablar y alucino. A veces me dan ganas de pararme en la calle y decirle: ¡pero tú eres tontoo!! pero no va a servir de nada a si que lo hago es rezar por ellos, le digo al Señor, Señor por lo menos que no se pierdan, y si es posible que se enteren sus padres. tratan la vida humana con desprecio, los padres son los viejos, ... en fin, una pena de juventud.
16/05/26 10:49 PM
  
anawim
Claro que también nosotros a veces desvariamos un poco. Por ejemplo, el año pasado en las fiestas, vi en el horizonte el cielo completamente rojo y pensé que había un incendio. Pero luego pensando, qué raro no se oyen el ulular de las sirenas de los bomberos, ni el sonido intermitente de los vehículos de emergencia. Entonces pensé, a ver si voy a tener una mutación de daltonismo y no me he enterado. Así que pregunté a unos chavales que pasaban en ese momento y les dije: ¿oye, habéis visto cómo está el cielo mientras señalaba con el dedo? Dijeron: Si, está rojo. Ufff que alivio al menos ya sabía que no tenía una mutación daltónica y eso me tranquilizó. Entonces les volví a preguntar: ¿Pero por qué está rojo? Qué raro. Y dijeron: son cosas del clima. Y me alejé pensando: ¿cosas del clima?
16/05/26 11:33 PM
  
Gregory
Esas frases tales como " recuperar la fe en la juventud" surgen de personas que tienen un juicio por lo general negativo de los jóvenes a los que ven superficiales o cerrados a cierto tipo de ideales, desde luego los jóvenes amargados ajenos a todo tipo de idealismo es mal futuro. Cuando los jóvenes encuentran a Cristo en sus vidas encuentran el mayor ideal que mueve sus vidas es o no motivo de esperanza para la Iglesia.
17/05/26 6:18 AM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.