¿Quién puede querer esa clase de religión?

Veo en Alfa y Omega un artículo titulado “Los obispos dan razones a los padres para que apunten a sus hijos a Religión”. Estupendo —pienso—, me encantan las razones. Todo queda mucho más claro con ellas.
Empiezo a leer y se me cae el alma a los pies al leer esas razones que se dan en favor de la clase de religión. A veces, la claridad tiene ese efecto.
Por lo visto, la Comisión para la Educación y Cultura de la Conferencia Episcopal Española lanzó el mes pasado la campaña “Son tantas las razones… Apúntale a Reli”, para animar a los padres a inscribir a sus hijos en la clase de religión.
La campaña, profusamente elogiada en el artículo de Alfa y Omega, tiene joyas como esta sobre la asignatura de religión: “Sí, habla de Jesús de Nazaret, pero también aborda el arte, la historia, los derechos humanos, la cultura y, sobre todo, invita a pensar sobre valores, virtudes y el sentido de la vida”.
No sé qué pensarán los lectores, pero al leer eso yo no puedo evitar pensar: ¿y a mí qué me importa? Si lo que quiero es que hablen a mis hijos de Dios, de Jesucristo encarnado para su salvación y de la fe católica que lleva al cielo, todo lo demás me da igual. En cambio, si lo que quiero es que les hablen de derechos humanos, cultura, valores y demás, no les apunto a religión.
Asimismo, la campaña nos explica que la asignatura “no es adoctrinamiento, es desarrollo del sentido crítico”. Francamente, si en la clase de religión no se va a dar doctrina católica, si ese no es su núcleo fundamental, ¿de qué nos sirve la asignatura de religión? De nada. Es sal que se ha vuelto sosa y para nada vale ya, más que para que la tiren al suelo y la pisen los hombres. Y, curiosa coincidencia, esa es justamente reacción de la gente: despreciar la religión por completo.
También nos dice la campaña que “la Religión en la escuela no da respuestas cerradas. Abre preguntas importantes”. De nuevo, si la religión no da la respuesta verdadera, el único nombre bajo el cielo que puede salvarnos, ¿para qué sirve? Lo de limitarse a “abrir preguntas” no es otra cosa que relativismo en vena. ¿Acaso en clase de matemáticas no esperamos que se le den respuestas verdaderas al niño que quiere saber cuántos son 2+2? ¿Es un buen maestro el que le dice que la cuestión está abierta y cada uno puede pensar lo que le dé la gana? La Iglesia está para enseñar la Verdad, no para “abrir preguntas”.
En el mismo sentido, se nos dice que la religión permite “comprender y respetar otras culturas para convivir mejor”. ¿A quién se le ocurre organizar una clase de religión católica para comprender otras culturas? Si las otras culturas quieren que las comprendan, ya darán ellas sus propias clases. No parece aventurado suponer que en la clase de religión católica debería impartirse la religión católica.
Además, enseñar la verdad implica que existe el error. Las otras culturas no deben respetarse necesariamente. Que exista una cultura islámica no significa que nosotros debamos respetar la poligamia, la guerra para imponer el islam o la idea de que Mahoma fue un profeta de Dios. Aunque esa cultura concreta esté basada en ideas como esas, la clase de religión debe enseñar que son falsas o inmorales y, por lo tanto, no deben respetarse (aunque, por supuesto, sí debemos respetar a las personas concretas como seres humanos creados a imagen de Dios).
En fin, no sigo comentando más frases (como la espectacular “elegir Religión no es seguir una tradición”) para evitar más desolación a los lectores. En cuanto a la campaña en general y dando por supuesta la buena intención de sus autores, cuando uno tiene que dar tantas razones que apuntan en direcciones completamente dispares es que no tiene clara la razón principal, considera que no merece la pena y se siente obligado a justificarla con otras cosas que sí son valiosas, porque no hace falta tener fe para apreciarlas.
Esa campaña lo que me dice a mí es que los católicos españoles están escasísimos de fe, que se sienten acomplejados frente al mundo y que se ven obligados a dar excusas para justificar su misma existencia. ¿Cómo va a creer el mundo, si ve que los mismos cristianos apenas creen y su fe les resulta embarazosa?
Religión sin fe es mero fariseísmo. Una clase de religión que no ofrece respuestas, sino solo preguntas, es en realidad adoctrinar en el relativismo y en la confusión. Ofrecer ecologismo, otras religiones, pensamiento crítico y derechos humanos es reconocer avergonzados que Cristo no basta y que no creemos en lo que decimos creer.
Saltemos de una vez a la piscina, aunque el agua esté fría. Abandonemos ya esa idea absurda, asumida con conformidad borreguil, de que la clase de religión no debe ser catequesis. Claro que debe ser catequesis. Porque si no es catequesis, no sirve de nada y delenda est. La enseñanza de la religión católica se identifica con enseñar que Cristo es Camino, Verdad y Vida y eso se llama catequesis y es tan importante que da la vida eterna. No privemos a nuestros hijos de lo que verdaderamente importa, aunque al mundo no le guste.
92 comentarios
"Son "contenidos" pactados con el Régimen del 78"
Entonces no debe sorprender que los resultados sean los mismos que los de ese "régimen": relativismo, buenismo barato, todas las religiones son iguales, nadie conoce la verdad (pero a la vez el progresismo es la verdad), inmoralidad, odio a la propia historia, desprecio de la tradición, individualismo, destrucción de la familia...
En el colegio, lo que se debe enseñar es Religión y eso abarca también el conocimiento de otras religiones (Hay niños en las aulas de otras confesiones) y el fenómeno religioso es mucho más amplio que la Postura Católica.
Incluso dentro de la Iglesia Católica Romana hay muchas sensibilidades y criterios.
Lo que propones , Bruno, es adoctrinamiento puro y duro.
Y a esa clase de Religión yo nunca mandaría a mis hijos e hijas.
A fin de cuentas si quieres educar a tus hijos el la represiva doctrina de la Iglesia Carcólica Tradicionalista y de las JONS hay muchos establecimientos que la enseñan con calidad y dedicación.
[...]
Pero educar en el relativismo es absolutamente necesario.
¿Y a dónde nos lleva la CEE con estas y otras ideas peregrinas que usa en temas de importancia, que parecen más manipuladoras y de crear confusión que otra cosa? ¿Quién las hace y con qué fin, qué obispos están detrás y a qué intereses o ideologías sirven a sabiendas o siguiéndolas sin más?
En cualquier caso, el catolicismo es hoy el medio— o un medio, según cada cual— para la salvación personal mediante la fe y las obras, y también pretende ser un mensaje moral para afrontar los desafíos actuales, como la pobreza, la inmigración, la división social o la revolución digital. Estos deberían ser los contenidos de la asignatura.
"Lo que propones , Bruno, es adoctrinamiento puro y duro"
Claro. Los católicos estamos orgullosos de la doctrina de la Iglesia, que nos transmite la Revelación de Dios en Jesucristo y vale más que el oro.
"Y a esa clase de Religión yo nunca mandaría a mis hijos e hijas"
Claro, porque usted no es católico. Tampoco yo mandaría a mis hijos a clase de religión islámica.
"Pero educar en el relativismo es absolutamente necesario"
Impresionante el final contradictorio consigo mismo, pero buen resumen de sus ideas, que también son contradictorias unas con otras. O, dicho de manera sinónima y sin ánimo de ofender, son puro ruido.
Sinceramente solo tiene razón en una cosa, la fe no es cosa de la escuela, y yo añado ni de la catequesis. Es de la casa y de los padres. Lo otro (por desgracia) es la nada.
Pero quienes quieren una religión donde no se hable de nada, del pecado, ni de Cristo, ni de moral, ni de sacramentos ni de nada...¿Que es?
Yo lo que sí entiendo es que quien no quiera tiene la alternativa (que suele ser hacer los deberes), la nada, e incluso en mi comunidad se opta a evangélica e islam.
Así nos va a los católicos.
"así que no te sorprenda"
Desgraciadamente, no me sorprende, estimado Tannhäuser, porque ya sé cómo está el patio y, además, tuve que sufrir once años de clase de religión relativista y sembradora de confusión en mis propias carnes, pero me indigna.
"Sinceramente solo tiene razón en una cosa, la fe no es cosa de la escuela y yo añado ni de la catequesis"
Es que eso no es cierto. No existen los ámbitos ajenos a la fe y el intento de crearlos en nuestra época no es muestra de aconfesionalidad, sino de anticonfesionalidad y, en concreto, anticatolicismo.
"Es de la casa y de los padres"
Que los padres deban transmitir la fe no significa que la familia sea el único sitio donde deba transmitirse. Hasta donde puedo ver, nunca ha defendido eso la Iglesia.
"Lo otro (por desgracia) es la nada"
Buena definición.
"no le hace ninguna falta cargársela"
Ese es el gran problema y no solo de la clase de religión. A base de excusas, complejos de inferioridad, intentos de que el mundo nos acepte y ocultamiento de todas las doctrinas difíciles de aceptar para el mundo, hemos terminado por hacernos indistinguibles de ese mundo.
El día del Juicio no podremos decir que Cristo no nos advirtió sobre la sal sosa. Y con palabras terribles, además.
Educar en el relativismo, que estoy de acuerdo que es lo que hace esa clase de religión, es muy necesario.
Es lo contrario a adoctrinar, es mostrar los caminos para que cada quién elija el suyo.
Como dice Veritas (Debo estar envejeciendo, le tengo que dar la razón) es mejor que eduquéis en esa doctrina vuestra a vuestros hijos en casa.
Por suerte en la Iglesia Católica hay otras voces distintas a la vuestra y hoy en día, van ganando.
Yo, como efectivamente, ya no soy católico, hace tiempo que me di cuenta de que hay que escoger muy bien maestros de religión y catequistas paoat niños y jóvenes.
Imaginate que un día llega un hijo mío a casa con un hábito de los Heraldos del Evangelio o conversando con Calvo Zaraute o Olivera Ravasi...nunca me perdonaría haberlo descuidado tanto.
¡¡¡Que horror!!!
Por suerte cada día quedan menos de esos. Por suerte o Gracias a Dios ¿Quién sabe?
A la madre de mi nieto, del cual soy padrino de bautismo, le pedí hace años que no le apuntara a clase de religión.
Mi esposa fue profesora de esa asignatura en un colegio católico concertado y se saltaba el currículum para dar unas clases que merecieran la pena. Pero creo que muy pocos profesores hacen eso.
Recomiendo vivamente a todos los padres católicos que no apunten a sus hijos a reli a menos que tengan la certeza de que el profesor merece la pena.
La Miel de Agave, está buenísima, no solo endulza sin elevado índice glucémico sino que aporta un sabor delicioso y si compras una marca mexicana que la vende con un toque de quemado, es ya ambrosía pura. (Yo la traigo de allá cada año, con un par de frascos tengo para todo el año)
El café sin embargo está sobrevalorado, en especial el que se toma en España, torrefacto, super tostado (Achicharrado) y falto de los matices que en toda Centroamérica se aporta al café de tueste natural, suave y afrutado, en especial el de Nicaragua y El Salvador (Ese gran desconocido)
Y no estoy hablando solo literalmente (Que también). Ya tu sabes, mihelmano.
"De los tres, dos fueron a colegios católicos"
Tiendo a pensar que los colegios católicos solo de nombre van a aparecer de forma muy prominente en las conversaciones del día del Juicio.
"se saltaba el currículum para dar unas clases que merecieran la pena"
Dios la bendiga y se lo haya premiado abundantemente en el cielo. Esa es la clave: la clase de religión puede ser buena cuando no sigue el curriculum relativista que normalmente se le marca.
"Educar en el relativismo, que estoy de acuerdo que es lo que hace esa clase de religión, es muy necesario"
Siento tener que señalarle que, según el relativismo, no puede existir nada que sea muy necesario. A usted le parecerá muy necesario, pero, según el relativismo, no lo será de verdad. Como resulta obvio en cuanto se piensa un poco, el relativismo es una ideología absurda y sin sentido.
En cualquier caso, gracias por demostrar la tesis del artículo. Una asignatura de religión católica que le guste a alguien militantemente anticatólico no puede ser buena para los católicos.
"es mejor que eduquéis en esa doctrina vuestra a vuestros hijos en casa"
De nuevo, en el relativismo no existe nada mejor ni peor. Pero gracias por demostrar que todos los intentos de defender el relativismo tan frecuentes en nuestra época son, en realidad, un intento de acallar la fe católica, relegarla a lo privado y, finalmente, destruirla.
"Yo, como efectivamente, ya no soy católico, hace tiempo que me di cuenta de que hay que escoger muy bien maestros de religión"
Claro. Como usted no es católico, tendrá que escoger maestros de religión no católica. Que a usted le guste el modelo de clase de religión que propone la campaña es una demostración inequívoca que esa clase no es de religión católica.
"Imaginate que un día llega un hijo mío a casa con un hábito de los Heraldos del Evangelio o conversando con Calvo Zaraute o Olivera Ravasi...nunca me perdonaría haberlo descuidado tanto"
Pero ¿no era usted relativista? Según sus propios presupuestos, decir eso es lo mismo que si dijera que no se perdonaría porque a uno de sus hijos le guste más la miel de trébol que la de ágave como a usted. Ni tiene sentido ni usted diría nunca eso de los gustos sobre la miel. Porque sabe que hay cosas que realmente son buenas y malas, que no se reducen a meros gustos. Y porque, como también sabe usted perfectamente, no es usted relativista. Nadie lo es, porque el cerebro humano no admite la pura contradicción de esa doctrina. Usa el relativismo como arma contra el catolicismo y contra los preceptos de la ley natural que no le gustan, nada más.
La Campaña radiografía a la perfección el catolicismo de los obispos españoles quienes, por cierto, no visitan casi nunca los colegios católicos de sus diócesis.
Son obispos de la cultura actual, coyunturales, pero no obispos católicos.
El relativismo es un error: en el Derecho romano; el paterfamilias podía matara su propio hijo y no le pasaba nada, podía tener esclavos y matarlos sin ninguna consecuencia; en la Antigua Grecia, la mujer era un cero a la izquierda por no decir otra cosa; en tiempos de Jesucristo, los niños eran lo último de lo último de la sociedad así como los discapacitados y enfermos y el Hijo de Dios tuvo que dar instrucciones tajantes al efecto a sus coetáneos; en Sudáfrica y EEUU los negros eran una raza de segundo orden o de tercero; en zonas islámicas, la mujer puede ser golpeada y maltratada y hacerla vivir encerrada entre cuatro paredes... Existe el bien y el mal, D. Hugo. Me puede hablar portentos del divorcio, porque nadie pregunta a los hijos...
Los Rojos desprogramaban a sus hijos en casa cuando llegaban de la escuela nacional-católica de Franco en según qué aspectos. Mi padre fue a la escuela de los Rojos del 31 al 39 y sabía de memoria "Arriba los pobres del mundo...", pero al llegar a casa era otra cosa...
Un tipo que no es catolico como tu, que ademas desprecia la religión y especialmente la católica, diciendo a los catolicos que acuden a un blog, marcada y orgullosamente catolico, como deben educar a sus hijos, y como debe educar y actual la iglesia y cual debe de ser su doctrina.
Perdona, pero perder el tiempo como haces repetidamente por aquí no es normal. Algo habrá y tu sabras que es pero no puede ser nada bueno.
"...iudicium durissimum his, qui praesunt, fiet" (Sap. 6, 5).
2.- La clase de religión no es lo mismo que la catequesis
Son dos cosas distintas, y no cabe argumentar que la opción por una haga innecesaria la otra. La enseñanza religiosa en la escuela se circunscribe a un ámbito cultural, mientras que en la catequesis se procura introducirnos en el seguimiento personal de Jesucristo. Aun a riesgo de simplificar la cuestión, podríamos decir que la clase de religión y la catequesis se diferencian y se asemejan, de forma similar a como lo hacen el “conocer” y el “amar”.
https://www.enticonfio.org/2007/09/02/razones-clase-religion/
- El infierno no existe, "es sólo un símbolo".
- Dios no castiga.
- El Magisterio actual es distinto del anterior, se actualiza.
- Irreprochabilidad pontificia en vez de infabilidad pontificia (pero circunscrita la primera a Francisco, los anteriores se equivocaban incluso pronunciándose ex cathedra).
- El adulterio no se debe condenar, "porque es juzgar a los demás".
- Personajes contemporáneos a admirar como "testimonios del Evangelio". Nelson Mandela, Barack Obama, la niña Greta...
- San Francisco de Asís era un pacifista adelantado.
- La fe no es una doctrina.
- Justificación del sacerdocio femenino.
Y acá me detengo, más por pena que por pereza.
Por eso creo que el problema real no está en el curriculo religión, sino en el ambiente cultural que rodea a las personas. Aquí en Occidente llevamos décadas empapándonos de relativismo, individualismo y consumismo extremo, hipersexualización y una mentalidad que muchas veces ridiculiza cualquier idea de verdad objetiva o de moral cristiana. La fe ya no es vista como algo valioso o necesario, sino como algo anticuado que debe quedarse en privado.
Mientras tanto, en muchas sociedades africanas todavía existe un fuerte sentido de comunidad, familia, trascendencia y respeto por lo sagrado. Por eso no me convence nada la idea de culpar a la asignatura de religión de la crisis de fe en Occidente; el problema es mucho más profundo y cultural.
Es como decir, sí, tiene una parte desagradable, mala, pero hay otros aspectos positivos y acaba compensando.
No son ni malos; son imbéciles.
Difiero de Bruno en que esa campaña dice "que los católicos españoles están escasísimos de fe". A mí me dice que la fe tiene que ser una rarísima avis en Añastro y en las curias diocesanas, más rara cuanto más alto. Seguramente los españoles no seremos mejores (yo no lo soy, doy fe) pero esta vela la aguanta el palo de la jerarquía, no el de los fieles.
Yo no achacaría al régimen del 78 esa degradación de la asignatura de Religión. En esa fecha, 1978, yo ya estaba en la Universidad pero ya había padecido, desde los 8 años más o menos, ese tipo de wokismo avant la letrre. Creo que todo lo que aprendí de contenido serio en esa materia lo aprendí a los 6 y 7 años, y con un nivel que hoy no se creería.
Después, los modelos no eran Mandela, Obama y Greta, claro; pero sí M.L.King, Gandhi, y John Lennon. El sexto mandamiento obligaba un poco menos que otros mandamientos y Jesús vino al mundo, ante todo, a enseñarnos justicia social. Y, si de algo nos teníamos que sentir culpables, no era por pecar (palabra progresivamente desaparecida) sino de vivir en un ambiente privilegiado.
Ni que decir tiene que era un colegio de monjas. Y si hablo del colegio de curas de mi hermano, cuyo profe de Religión cantaba con los niños, guitarra en ristre, a Labordeta: Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga libertad... en fin
Mis padres lo sacaron de ese colegio y lo llevaron a otro... por el estilo. Pero por lo menos no obligaban a los niñOs a llevar un costurero para aprender a coser, cosa que para mis padres fue la gota que colmó el vaso.
Todo eso fue 10-15 años anterior al 78. Y hablo de colegios de curas y monjas de mucha solera, renombre y tradición.
El régimen del 78 simplemente elevó a legal, como dijo Suárez en célebre discurso, lo que ya era normal en la calle. No sé si era infiltración del humo de Satanás o contagio de tontería, pero así fue la educación religiosa de buena parte de los niños que, luego adultos en los 80, protagonizaron la gran apostasía de facto de sociedad española.
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¿Y la asignatura de religión no incluye trabajo de campo, registro, y observación de coleópteros en su ecosistema para monitorearlos?
Justo esto es lo que hacen desde la CEE.
Viendo la foto, con toda la intención calculada, meten a un moro ahí como si nada, con fingida normalidad.
Nos toman por tontos, nos utilizan para sus fines, que son encamarse con el mundo y recibir su aprobación. Es nauseabunda ya la traición (consciente o inconsciente en alguno) de la jerarquía con los católicos españoles desde los años de Tarancón.
La crisis de la Iglesia en estos últimos tiempos es demasiado profunda, no es una cuestión de detalles, afecta a todo y se percibe en todo. Es una crisis de identidad, además de una crisis de fe. Existe una voluntad de rechazar lo que siempre se fue y querer ser otra cosa, como los transexuales pero espiritual e intelectualmente hablando.
La clase de Religión y Moral Católica ha de presentar a los alumnos los contenidos fundamentales del catolicismo en materia de fe y de moral.
También debemos estudiar el fenómeno religioso en general, porque el ser humano necesita creer en el Dios que nos ha revelado su amor en Jesucristo, el Verbo encarnado.
Para hacer excursiones y charlas de otras cosas ya hay otros que se encargan.........
Sí, ya lo sé: sería ideal una evangelización más directa y clara, pero tenemos la sociedad que tenemos, y creo que como Iglesia ganamos si vamos sembrando, con cercanía, semillas de fe en el alma de esos niños. Aquello de "astutos como serpientes"... Si vamos de frente, en un país como el nuestro con perjuicios hacia la catequesis, con tópicos y alguna que otra mala experiencia en la historia, tenemos la batalla ya perdida. Y ésta no se gana a las bravas.
Tampoco seamos tan duros con obispos y los responsables del tema. ¡Claro que quieren evangelizar! ¿Acertarán? Pues hay que confiar. ¿Los profesores? Pues hay de todo, buenos y malos, como obispos y sacerdotes. Conozco a varios y le garantizo que de relativistas, nada: católicos ejemplares.
La campaña busca atraer a los padres novatos, jóvenes, que creen "algo", "a su manera", pero que se plantean si la clase de "Reli" es "útil", si ayuda a "formar"...
En ese sentido, yo creo que esta campaña y argumentos son buenos, harán que muchos padres poco devotos apunten al niño "para que aprenda cosas"... ¡¡y puede que ahí conozcan la figura luminosa y fascinante de Jesús y de la Iglesia!!
Curiosamente en esa celebración yo estaba en un lado de la iglesia y desde allí veía un ventanuco, detrás del cual había una paloma moviéndose como si quisiera entrar, pero lógicamente, el cristal se lo impedía.
Me pregunto, o más bien tengo la certeza, de que en la Iglesia, en tantísimas ocasiones, se está haciendo lo mismo, se ponen palos en las ruedas para que no avance y barreras firmes para que el Espíritu Santo no pueda hacer su labor.
Dios nos ayude.
La diferencia es bastante simple: en catequesis uno va a creer; en clase de Religión, a aprender. Confundirlas es como pensar que una clase de Literatura existe para que los alumnos acaben escribiendo sonetos místicos o que Biología sirve para fabricar biólogos militantes. La escuela enseña; la parroquia Y LA FAMILIA inicia en la fe. Y mezclar ambas cosas suele acabar mal para las dos.
La Santa Iglesia lo ha repetido innumerables veces: la enseñanza religiosa escolar tiene carácter académico. Académico. Es decir, contenido, método, evaluación, reflexión, diálogo con la cultura y desarrollo intelectual. La catequesis, en cambio, tiene finalidad evangelizadora y sacramental. Busca formar cristianos, no alumnos competentes en cultura religiosa.
Y aquí viene la parte curiosa: quienes más empeño ponen en confundirlas suelen terminar rebajando precisamente aquello que dicen defender. Porque si la clase de Religión fuera catequesis encubierta, entonces dejaría automáticamente de tener sentido escolar. Pasaría a ser una actividad pastoral metida con calzador en el horario lectivo. Es decir: el mejor argumento contra la asignatura de Religión lo fabrican quienes insisten en convertirla en catequesis.
Además, hay una diferencia elemental que cualquiera entiende en cuanto deja a un lado los eslóganes: la catequesis presupone fe; la escuela no puede presuponerla. En una parroquia se acompaña a creyentes. En un aula hay creyentes, agnósticos, alumnos indiferentes y chavales que bastante tienen con sobrevivir al examen de matemáticas. La asignatura debe poder hablar a todos, no solo a quienes ya están convencidos.
PD El que obedece no se equivoca
Pero cuando una familia inscribe a sus hijos en un colegio de ideario católico, se supone que acepta ese "desliz", y que incluso lo apoya.
Y, por otro lado, no veo cómo se puede hablar de Jesucristo en "neutro", si se es católico. Un igualitarismo religioso total es indiferentismo.
Porque el tema de fondo, sin duda, es ¿para qué queremos esas clases de religión?
En estos temas, el slogan "No es Catequesis" suele ir junto con la realidad de que "Se enseñan herejías".
Porque sí, se puede presentar en forma objetiva lo que cree cada una de las grandes religiones. La pregunta es si en los hechos se llega realmente apenas a eso.
Saludos cordiales.
Que, por cierto, no sé si sus excelencias son conscientes de la situación de los colegios católicos. Ahí sí que habría que meter mano pero bien. No puede ser que miles de alumnos se eduquen en esos colegios y luego no salga católico ni uno. O uno de aquella manera. Mis primas todas su vida en un colegio católico y, estando de viaje por Grecia, no tenían ni idea del discurso de s. Pablo en el Aeropago. Me llegaron incluso a preguntar que quién era Pablo.
A mí me parece muy grave. Quitando por el motivo religioso. Solamente por cultura...
Mis primas todas su vida en un colegio católico y, estando de viaje por Grecia, no tenían ni idea del discurso de s. Pablo en el Aeropago. Me llegaron incluso a preguntar que quién era Pablo.
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Hombre, si unas niñas que llevan media vida en un colegio católico llegan a Grecia sin saber quién era san Pablo, igual el problema no es exactamente la clase de religion… sino que en casa tampoco se ha hablado jamás ni por accidente de los Hechos de los Apóstoles.
Porque la asignatura de Religión podrá ser mejor o peor, pero pretender que haga ella sola todo el trabajo espiritual y cultural de una familia es como mandar a alguien a estudiar griego clásico mientras en casa jamás se le ha enseñado ni el alfabeto.
Y al final pasa lo que pasa: luego algunos padres descubren horrorizados que sus hijas no saben quién es Pablo… cuando ellos mismos probablemente no podrían distinguir Corinto de un modelo de Toyota.
Como suele decirse, Dios da a cada uno lo que se merece. Y quizá el drama de raíz es que muchos padres hacen bastante menos por transmitir la fe —o simplemente la cultura cristiana básica— que la propia asignatura de Religión.
Lo verdaderamente enternecedor es que AJ le eche la culpa a la asignatura de Religión… y no a sus titos. Qué delicadeza. Porque claro: si unas niñas llegan al Aerópago sin saber quién era san Pablo, quizá el misterio no está en el colegio católico, sino en que en casa los apóstoles han tenido menos presencia que el manual de la Thermomix.
Pretender que la asignatura de Religión arregle eso sola es como indignarse porque el niño no reconoce a Cervantes cuando en su casa el único texto largo que se lee son las instrucciones de Prime Video.
El Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2229) afirma que la educación en la fe por parte de los padres es un derecho inalienable y muy difícil de suplir. El rol es único porque se basa en el amor y la convivencia diaria.
Si hay que establecer un % de culpabilidad en el caso de tus primas:
99% culpa de tus tios
1% culpa de la asignatura de religión? Mas bien de la poca atencion de tus primas. Porque doy por hecho que a tus primas al menos las han llevado a misa de vez en cuando, Y EN MISA SI SE HABLA DE SAN PABLO EN INFINIDAD DE LECTURAS. Por lo que lo más probable es que en casa nunca se habla de temas de Dios y tus primas ni atienden en Misa ni atienden en clase de religion
2221 del catecismo.El papel de los padres en la educación “tiene tanto peso que, cuando falta, difícilmente puede suplirse” (GE 3).
cogido de aqui:
3. Puesto que los padres han dado la vida a los hijos, están gravemente obligados a la educación de la prole y, por tanto, ellos son los primeros y principales educadores. Este deber de la educación familiar es de tanta trascendencia que, cuando falta, difícilmente puede suplirse.
DECLARACIÓN
GRAVISSIMUM EDUCATIONIS
SOBRE LA EDUCACIÓN CRISTIANA
Hariamos bien en saber quienes son los integrantes de la Comisión para la Educación y Cultura de la Conferencia Episcopal Española, cuantos son obispos, cuantos sacerdotes, cuantos religiosos y cuantos seglares, y si alguno tiene alguna afiliación política, o ha relativizado en primera persona las enseñanzas de la Iglesia y sobre todo saber cuanto cobran esos tales por los disparates que lanzan también haría falta publicar sus fotos, porque de seguro les gusta figurar.
De hecho, es lo que pienso del 90%, y seguramente me quedo corto, de los colegios que dicen ser católicos. Son fábricas de ateísmo, agnosticismo, indiferentismo y apostasía.
Llevas razón, debo ser más preciso
Educar en el relativismo es relativamente muy necesario, en mi opinión.
Quiere decir que son los hijos quienes libremente escogen, tu me entiendes.
Pero eso no impide que movido por el amor fraternal, si viera a mis hijos con los sujetos que dije en el anterior comentario no me lo perdonaría. Igual que si se me hacen [...], Cienciólogos o Muhaidines chiitas del ISIS.
Muy mala debe haber sido la educación si elijen cualquiera de esos 6 (Incluidos los Heraldos del Evangelio, Calvo Zaraute o La cofradía de San Elías).
Como decía el ilustre teólogo dogmático llamado Javier Krahe, es preferible caminar con una duda a con un mal axioma.
Por último, aclarar una cosa que en esta página ocurre e menudo, el que me digáis que no soy católico intentando provocar me u ofenderme (Lo hace muy a menudo Juan Nadie y otras) no tiene mucho recorrido.
No, ya no soy católico (o lo que vosotros entendéis como tal), y eso significa concretamente la nada con sifón. Ser o no católico es completamente irrelevante.
Cristo no lo era (era judío), Dios no lo es (Dios simplemente es) y el fundador de la Iglesia Católica (Constantino Imperator) tampoco era católico. Incluso algún padre e la Iglesia como Agustín e Hipona, nunca dejó de ser maniqueo.
Como veis es bastante común
Jordán, no se trata de establecer porcentajes de culpabilidades. Se trata de analizar si esa asignatura, de la que nuestros obispos son responsables, vale para algo o no. Y yo afirmo que sin el menor género de dudas es dañina. No es que sea inocua, que ya sería inaceptable. Es que hace daño.
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Creo que lo que usted no termina de ver es que el problema no empieza en el aula ni acaba en un currículo i en la CEE. Empieza bastante antes, normalmente en el salón de casa, justo enfrente de una pantalla de 65 pulgadas convenientemente entronizada donde antes había un crucifijo y ahora hay una suscripción a tres plataformas, una barra de sonido y una devoción casi litúrgica por la final de MasterChef.
Porque ídolos haberlos, haylos. Y no hace falta fundir oro ni bailar alrededor de un becerro para reconocerlos. Basta mirar dónde se pone el tiempo, la atención y el entusiasmo. Hay hogares donde se habla durante horas del último fichaje, de la freidora de aire o del punto exacto del risotto, mientras las cosas de Dios quedan reducidas a una especie de ruido ambiental de bautizos, comuniones y alguna frase suelta en Navidad. Luego sorprende muchísimo que los hijos no desarrollen precisamente vocación de cartujos.
El caso de las primas de AJ es bastante ilustrativo: no hace falta que nadie salga oficialmente a negar el Credo para que la transmisión de la fe se vuelva irrelevante. A veces basta con transmitir, día tras día, que todo es prioritario salvo eso. Los hijos tienen un radar extraordinario para detectar qué cosas van “en serio” en una casa y cuáles son simple decoración cultural.
Y luego está el otro fenómeno, quizá menos frecuente pero más creativo: el catolicismo artesanal de autor. Ahí ya cada familia confecciona una edición limitada de la doctrina según gustos y sensibilidades. Un poco de Evangelio, dos cucharadas de psicología de Instagram y de desobediencia y desafeccion a los obispos de tu pais, una pizca de espiritualidad emocional y, por supuesto, eliminación inmediata de cualquier parte incómoda disciplina dada en base al atar y desatar. Una especie de “catolicismo a la carta”, donde las bienaventuranzas pasan filtro de comodidad moderna antes de ser aceptadas en el menú.
Ese es el problema de raíz. Y eso no lo arregla ningún diseño curricular, ninguna comisión pedagógica ni un PDF ministerial con tipografía amable y objetivos competenciales. Se puede discutir durante meses si la asignatura debe tener más antropología, más Biblia o más ética social, pero si en casa el horizonte último es el entretenimiento perpetuo y la autosatisfacción, la clase llegará siempre jugando fuera de casa y con diez goles en contra.
Es más: aunque descendiera hoy mismo San Pablo Apóstol, armado con pergaminos, cartas y una paciencia sobrenatural, probablemente acabaría intentando explicar la Epístola a los Romanos mientras alguien le interrumpe para preguntarle si ya ha visto la nueva temporada de la serie del momento o si prefiere la tortilla con cebolla o sin cebolla. Y después de tres reuniones con ciertos padres desobedientes no descartaría volver a Tarso pidiendo el primer barco disponible.
Vigile bien a sus hijos , no le de cancha, no les dejé juntarse con cualquiera : que uno se descuida un poco y va y se hacen creyentes......
En el trasfondo de sus declaraciones, está su preocupación por la situación de los niños cristianos en las escuelas vienesas, donde los alumnos musulmanes en las escuelas obligatorias de Viena ya representan el 49,4%, y donde no es ninguna excepción que los alumnos cristianos sean insultados por sus compañeros como cerdos o comedores de carne de cerdo; también narra el caso de una niña que ha comenzado a llevar pañuelo islámico, no por convicción religiosa, sino para que la dejen en paz.
Y aquí, mientras tanto, en las clases de religión católica, en linea con el necio "buenismo" que las caracteriza, se destacan los aspectos positivos de otras religiones, mientras se ocultan los peligrosos, empezando por el hecho, que ya parece no importar lo más mínimo, de que no salvan. Pero es que, actualmente, ¿cuántos supuestos cristianos creerán realmente que hay un Reino de los Cielos donde salvarse?, y, ¿cuántos desearán verdaderamente ir a un lugar donde no hay actividad sexual, ni siquiera homosexual o "queer, Q" (rara, extraña)...?
Em… No, no es catequesis. Que a usted le parezca que la clase de religión debiera ser catequesis es otro asunto. Pero, no, no lo es.
Hay grandes profesionales en colegios públicos ejerciendo enseñando religión de una forma seria, apasionada y fiel a las enseñanzas de la Iglesia (para eso han recibido formación). No les haga de menos, ande, que ya está mayorcito para rabietas.
Que los padres tengan responsabilidad (sabrá Dios cual es el grado) no quiere decir que el colegio no la tenga. Es que es como ir a clase de física y no saberse las leyes de Newton, no fastidie.
Usted sabe también que hay padres católicos que metieron a sus hijos a los colegios católicos pensando que así les transmitirían la fe. Cuando lo que pasó fue todo lo contrario. Además, que es que no tiene pérdida. Estudiante de escuela católica, estudiante que desconoce la religión. Es más, probablemente persona que en su madurez la odia a muerte. Algo se ha hecho y se hace muy mal.
Le voy a poner otro ejemplo, esta vez de parroquia. Niños que van a tomar la comunión. Les pregunta un amigo mío a todo el grupo: "¿Cuales son los mandamientos de la Iglesia?" Ni idea. "Bueno pues, ¿Cuales son las virtudes?" No idea tampoco. Respuesta de la catequista: "es que eso no les toca". Entonces, ¿Cuando les toca? Lo más grave de todo es que en el retablo mayor de la parroquia están las tres virtudes representadas.
Existe un grave problema en la transmisión de la fe. Y los padres no tienen toda la culpa.
"Creo que lo que usted no termina de ver es que el problema no empieza en el aula ni acaba en un currículo i en la CEE".
No me diga, ¿sí?, ¿en serio?
Oiga, resulta que el artículo es sobre la clase de religión, sobre el anuncio de promoción de esa clase. El artículo no es sobre la apostasía, la ruptura absoluta de la transmisión de la fe, la secularización brutal, etc.
Tras más de 15 años escribiendo sobre lo que pasa en la Iglesia y más concretamente en España, ¿me va usted a decir que no termino de ver...?
Cosas verdes amigo Sancho...
Yo soy profesor de religión católica en activo... y tal vez la palabra que más repito a diario es "Jesús, el Cristo, es el Señor".
Y no adoctrino ni hago catequesis en la misera hora semanal que la consejería de educación me permite compartir con los alumnos que libremente y contra corriente eligen apuntarse a esta materia de religión. Para la gran mayoría de ellos lo que hacemos en el aula es un primer anuncio. De los 372 alumnos a los que en este curso doy clase y formación en un instituto de la provincia de Toledo, solo 37 han ido a catequesis... y yo no tengo que dar la catequesis, que se hace en la parroquia, en la que también soy catequista y que es, si cave, más fracaso que la clase de religión.
En esta materia, cuando el profesorado es profesional y profesa la fe que enseña, se deben plantar las semillas del Reino que darán fruto en el mundo según la tierra que las recibe. Dejen ya de quejarse y si se encuentran en la vida con algún exalumno roto o perdido o desesperanzado de la clase de religión acojanlo y curen sus heridas como el samaritano y si pueden, confíen en que Dios le lleve a su reino.
No se molesten en contestarme, no les leeré, tengo que preparar las clases de mañana, hacer cabriolas para enseñar algo verdadero a los que no quieren aprender, seguir valorando si ser misericordioso, a imitación del Padre, es mejor que ser policía e impartir mano dura, torear a todos los que no quieren nuestra presencia en la escuela estatal... ¿o es que se creen que solo soy profesor? Pues eso, solo intento ser un buen profesor de religión católica que un día tendrá que rendir cuentas ante su Señor. Y no soy una rara avis.
Apunten a sus hijos o no donde les de la gana. Para los demás ahí estamos nosotros haciendo presente en el mundo a la Iglesia Católica con sus luces y sombras, desde el fracaso y la incomprensión. Da gusto parecerse a nuestro Señor crucificado.
Pido misericordia y paciencia para todos ustedes; las necesitamos. Gracias señor Bruno: cada día les entiendo menos.
En el articulo no se crítica a profesores de forma individual. Se crítica el currículo de religión en particular. Son cosas muy diferentes. Claro que hay profesores de religión ejemplares. Puede que usted lo sea. Pero también los hay que no están preparados y el currículo no refleja muy bien lo que quiere transmitir la asignatura. Es una especia de buenismo de "qué buenos somos" y poco más. Y le voy a poner un ejemplo.
Un amigo mío tiene la DECA. Osea que está habilitado para dar clase de religión. Pues bien, la ultima vez que piso una iglesia fue en la primera comunión. No se sabe el catecismo básico. Y eso no es una excepción. Es muy pero que muy común...
Siempre es mas facil predicar que dar trigo. Dad, como extracurrulares, esa supuesta clase de religion que quieren. Quiza la realidad demuestra que teneis razon y con datos la CEE toma mejores decisiones.
Era curioso el asunto del latín porque resulta que San Juan Bautista es el patrón de mi pueblo, pero el Himno de San Juan se canta en euskera y no tenía ni la menor idea de ese idioma, pero, año tras año, era llegar el 24 de Junio y cantar lo mismo así que, cuando años después aprendí euskera resulta que ya lo había entendido todo, seguramente por ósmosis y lo mismo me pasó con el Credo en latín.
Así como se siembra y no se ve el trigo hasta la cosecha muchos niños no entienden lo que aprenden en el momento, pero lo retienen hasta el momento en que puedan comprenderlo y por eso a Ripalda no le importaba usar términos elevados.
Si los catequistas y los profesores de religión tienen que sembrar en tierra rocosa es natural que no vean la cosecha.
Saulo de Tarso fue llamado por la voz de Dios, pero si Dionisio Aeropagita no hubiera estado en el areópago cuando San Pablo predicó lo más seguro es que hubiera continuado siendo pagano.
Criticas que se diga que con la asignatura se aprende a "comprender" otras culturas. Ésa es precisamente la base del ecumenismo: si conoces bien tu fe y conoces bien lo que los musulmanes o los evangélicos piensan de ella, puedes dialogar con ellos para convencerles. Estoy seguro de que no estás de acuerdo que al seguidor de otra religión haya que hablarle de modo irreflexivo.
En el fondo, lamentablemente, no me da ninguna confianza la clase de "religión". Yo estuve en un colegio de religiosos y me calificaban por cómo presentaba de bonito el cuaderno. No me aportaron nada de nada ni al conocimiento de la fe ni a la vida cristiana.
Una pregunta sencilla: usted cree que James Martin está en plena comunión con el Papa?.
Gracias de antemano.
Recuerdo que en bachiller nos hablaron de ellas muy por encima, pero con aquello no se puede hacer ecumenismo porque yo no sabía cómo ven a la Virgen María los protestantes, por qué no creen en el Purgatorio o si tienen sacramentos o no, eso lo he aprendido en el trascurso de mi vida y creo que no con suficiente profundidad, así que procuro no hablar mucho del Islam para no meter la pata, por ejemplo.
La evangelización se hizo presentando la religión propia nada más, con rarísimas excepciones como la de Fray Bernardino de Sahagún, que es el primer antropólogo cultural, y escribió "Historia General de las Cosas de la Nueva España" con la ayuda de sus Informantes. Consideró, por lo visto, que conocer aquella cultura ayudaba a la evangelización. Por lo tanto si alguien quiere evangelizar a judíos o musulmanes deberá conocer esas religiones, pero los demás pasamos olímpicamente porque eso es para profesionales.
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