¡Ya tenemos ganador!
Felicidades a todos los participantes. El I Concurso de Arquitectura Acatólica EDF ha estado muy reñido. Algunas iglesias eran realmente difíciles de identificar. De hecho, nadie ha conseguido identificar correctamente todas las fotos. Uno está acostumbrado a ver iglesias feas o feísimas, pero piensa que hasta un arquitecto ateo-borracho-ciego-espiritista obsesionado por el cemento tendrá algún límite… y se equivoca, claro, porque algunas de las iglesias que se ven por ahí necesitarían una dimensión extra para definir su fealdad.
Aquí está el resultado del Concurso, con la puntuación obtenida por cada participante:










