Casualidades de la vida (II)
Al volver de Francia este verano, escribí un artículo titulado “Despierta Francia“, en el que me lamentaba por el hecho de que tantas iglesias estén vacías o prácticamente sin culto. Me decidí a escribirlo al ver la enésima iglesia vacía en un pueblo de Lorena, cuyo nombre será mejor omitir.
Como es lógico, seguro que existen muchas y muy complejas causas para la descristianización de Francia, pero a veces encuentra uno pequeños indicios que ayudan a explicar procesos y sucesos muy amplios. Pues bien, no sé que pensarán los lectores, pero yo me planteo la siguiente pregunta: ¿será casualidad que en esa iglesia que ya sólo tenía culto ocasionalmente por falta de sacerdotes se encontrase el siguiente cartel? (que pueden ver en la foto):

Acabo de terminar un libro muy interesante, titulado The Glorious Battle, sobre los anglocatólicos que, a diferencia de Newman, permanecieron en el Anglicanismo. Una de las anécdotas que cuenta el libro me pareció tan divertida y, a la vez, tan interesante, que inmediatamente la marqué para hablar de ella en el blog. No son más que un par de frases, pero me parecieron espléndidas.
Winston me envía este testimonio, recientísimo, de una velada contra el aborto, celebrada ante una clínica abortista.
Como en los últimos días hemos hablado de arte cristiano, me ha parecido buena idea hablar brevemente de la catedral de Palma de Mallorca, un impresionante
El hecho de utilizar fraudulentamente las palabras para decir lo contrario de lo que esas palabras significan no me sorprende. Estamos ya desgraciadamente acostumbrados a que suceda. Pero me sigue irritando sobremanera. De alguna forma, siento que me están llamando tonto al hacer eso, que se están burlando en mi cara.



