Una antigua costumbre para la Epifanía

He descubierto una preciosa costumbre que no conocía para la fiesta de la Epifanía, es decir, para el Día de los Reyes Magos. Se trata de una costumbre antiquísima, recogida en el antiguo Ritual Romano anterior al Concilio Vaticano II. Además, como buena costumbre católica, es divertida para niños y adultos, está ligada a la liturgia de la Iglesia y tiene un cierto aspecto de evangelización. ¡Es una ocasión estupenda para hacer graffitis con la bendición de la Iglesia!

Como ya dijimos otro día, el Adviento es el tiempo litúrgico dedicado a Nuestra Señora, recordando cómo ella esperó más que nadie el nacimiento de su hijo, anunciado por el Ángel que la visitó en Nazaret. Para introducirnos más en este tiempo de espera, traigo al blog un bello poema a la Virgen muy poco conocido, escrito por Erasmo de Rotterdam, el humanista del Renacimiento.
Recojo hoy un estupendo artículo completo del blog
Desde pequeño, me han fascinado los mapas. Si uno lo piensa un poco o, mejor, lo mira con los ojos llenos de admiración de un niño, resulta emocionante que montañas altísimas, profundos ríos y ciudades y aldeas llenas de gente se introduzcan, como por arte de magia, en un pequeño mapa que se puede doblar y meter en el bolsillo. Por no hablar de que todo mapa está pidiendo una buena X que marque la situación de un tesoro escondido y unos cuantos monstruos en las zonas desconocidas e inexploradas.



