Imágenes de Japón
Llevo varios días trabajando en la traducción simultánea de las noticias que vienen de Japón para un canal de televisión. Una semana contemplando las imágenes terribles de la devastación producida por el terremoto y el tsunami y del riesgo posterior de contaminación radioactiva en la central de Fukushima.
Una de las imágenes más duras era de las olas enormes del tsunami que arrasaban una población, mientras se podía ver a unas figuras minúsculas corriendo para salvarse de ellas. Las voces japonesas de los que estaban junto a la cámara (que yo escuchaba traducidas al inglés) gritaban con angustia “corred, corred, sólo un poco más", mientras se oían de fondo los gritos de varias mujeres. Las imágenes se interrumpían y no se llegaba a saber que había pasado con aquellas personas. Igual que nadie conocerá los últimos momentos de miles y miles de personas que murieron ahogadas o aplastadas.

¿Cómo es posible que sucedan algunas cosas?
Hay noticias que a uno le hacen sonreír. No todo lo que sucede por ahí es malo, gracias a Dios. Y, a veces, las noticias agradables son totalmente impredecibles. Hoy me ha hecho sonreír una de esas noticias que no parecen cosa de risa: A una universidad católica americana le han quitado las autoridades federales los privilegios que tienen allí las universidades confesionales.
Hace tiempo, hablábamos en este blog del









