Los ojos del Niño Jesús

Una vez más, es un placer felicitar las Navidades a los estupendos lectores de este blog con un villancico. Como pudo haber dicho San Agustín (pero, por alguna razón, no lo hizo), el que canta, felicita dos veces.
Como saben muchos lectores, mi familia tiene la costumbre de componer un villancico nuevo cada año para celebrar el Nacimiento de Cristo, así que aquí les presentó el resultado de este año de gracia de 2019, escaso de afinación, pero lleno de alegría y diversión.




Ante un Misterio como el del sufrimiento y la muerte del Hijo de Dios, poco más puede uno hacer que ponerse de rodillas y callar, como manda la liturgia de estos días. Si, un día como hoy, la Palabra eterna que creó el mundo dijo “soy un gusano, no un hombre", ¿qué podemos decir nosotros que no suene ridículo y fuera de lugar?



