El mal menor, las sirenas y el PP
Conforme se acercan las elecciones, no dejo de maravillarme ante la proliferación de numerosos especímenes de seres fantásticos e imposibles que, aparentemente, sólo deberían existir en la imaginación, al estilo de quimeras, pegasos, sirenas o faunos. Me refiero, claro está, a los católicos que apelan a la doctrina moral del mal menor para justificar su intención de votar al PP.
¿Por qué sé que las sirenas no existen? Por una norma muy sencilla de sentido común: las señoras no nacen con cola de merluza. ¿Por qué sé que los católicos no pueden votar al PP como mal menor? Por tres argumentos muy sencillos de sentido común.










