¿Los pobres no necesitan caridad, sino justicia?

Gracias a Dios no he leído nada de Isabel Allende, pero me he encontrado por ahí una cita de La casa de los espíritus, que, a pesar de su autora, tiene mucha miga:
“Igual como ella lo había hecho con su madre en tiempos de la mudez, llevaba ahora a Blanca a ver a los pobres, cargada de regalos y consuelos.
—Esto sirve para tranquilizarnos la conciencia, hija —explicaba a Blanca—. Pero no ayuda a los pobres. No necesitan caridad, sino justicia”.
Al margen de la mala redacción del párrafo, esta curiosa idea de que los pobres no necesitan caridad sino justicia es un lugar común entre progres y otras gentes de mal vivir. Como tantos lugares comunes progresistas, no solo es falso de toda falsedad, sino que, además, es lo opuesto a la realidad.




