¿Sigue siendo Cristo la luz de los pueblos?
Hoy les ofrezco algunos fragmentos de la homilía que pronunció Benedicto XVI el año pasado en esta fiesta de la Epifanía del Señor (es decir, lo que se suele llamar la Fiesta de los Reyes Magos).
Como sabrán, Epifanía significa en griego manifestación, ya que el Hijo de Dios se manifestó, por primera vez, a los pueblos paganos, en la persona de los Magos de Oriente. Con este motivo, el Papa se pregunta por lo que puede ofrecer Jesucristo al mundo no cristiano de hoy. Disfruten de un texto muy sustancioso y de algunas frases verdaderamente memorables

La semana pasada vi algo que me escandalizó bastante. El día de la Inmaculada fui a misa a la parroquia que me corresponde territorialmente, a una misa celebrada por el párroco. Acostumbro a ir a misa a otra parroquia diferente y, cuando voy a ésta, suele ser a las misas presididas por otros sacerdotes, por lo que es raro que coincida con el párroco. Quizá por eso me sorprendió que se inventara un credo suyo particular, que venía a decir (cito de memoria):
Por desgracia, es una costumbre habitual entre buena parte de los católicos no pensar en lo que se está diciendo en las oraciones de la misa. ¡Qué desperdicio! Especialmente ahora en Adviento.
En los últimos días, el P. Juan Masiá ha escrito una serie de artículos titulados
Leyendo ayer un blog de Religión Digital que no acostumbro a visitar, me puso de mal humor la siguiente frase:









