Mi vocación sacerdotal: cuando dos novios se entregaron a Dios

En el día del sacerdocio católico venga un testimonio de dos vocaciones.
A raíz de los mensajes recibidos sobre el libro de Santa Juana de Arco de la Hna. Sagesse Sequeiros (agotado en su primera edición y hoy reimpimiéndose), publico este breve texto como testimonio.
Recemos siempre para que, de nuestras familias, surjan como un fruto natural, vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.
Que no te la cuenten…
P. Javier Olivera Ravasi
Normalmente no conviene hablar de uno mismo, pero toda regla puede tener su excepción.
Trataré de contar brevemente cómo fue que entré al seminario pues, quizás, sirva un poco para quien lo esté pensando como posibilidad.
Con 17 años cumplidos terminé el colegio sin saber qué profesión estudiar; me anoté en Economía y luego de un par de meses vi que la cosa no funcionaba. Después vino Psicología y Sociología… y nada… Seguí entonces el famoso proverbio popular que dice “serás lo que debas ser, o serás abogado…” y fue así nomás que me inscribí en la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.

Acabo de recibir información que va directo a la estrategia de influir sobre los diputados y senadores en la defensa de miles de niños y madres argentinos.
PARA SUSCRIPCIÓN A LOS POSTS VÍA WHATSAPP, seguir estas indicaciones:
Por si a alguno llegara a interesarle, les paso los horarios del triduo sacro en mi capilla, junto con un pequeño video de nuestro coro de familias.






