InfoCatólica / Que no te la cuenten / Categoría: Revolución francesa

10.05.21

Marie-Louise Regrenil, “La húsar”

Una novicia rebelde

Marie-Louise Regrenil fue otra viril vendeana que dejó los hábitos para unirse como soldado al ejército contrarrevolucionario. Hija de un matrimonio de granjeros, Jacques Regrenil y Jeanne Papaillon, nació en Saint-Florence el 8 de diciembre de 1755, siendo la segunda de seis hijos.

Desde muy pequeña había manifestado deseos de consagrarse a Dios, y en cuanto pudo concretar su vocación, entró al convento de las Ursulinas de Luçon donde su hermana mayor ya era religiosa. Sin embargo, cuando estalló el levantamiento y se precipitó la persecución religiosa, la simple novicia, no habiendo hecho todavía ningún voto, pidió permiso para dejar la clausura…  mientras sus hermanas se exiliaban a otro convento más seguro.

La bella húsar

En marzo de 1793, se vio llegar al improvisado ejército vendeano, cerca de Quatre-Chemins-de-l’Oie, a un apuesto joven de gran distinción y bien armado: fusil, pistola y sable envainado. Algunos campesinos que conocían perfectamente su identidad y procedencia, prefirieron silenciar su origen con un cómplice guiño de ojos.  

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4.05.21

Marie Antoinette, “el caballero Adams”

Divorcio en puerta

En la gloriosa serie de heroínas de las guerras de La Vendée, otro caso no menor, fue el de Marie Antoinette Pétronille Adams, más conocida como el “caballero Adams”, donde se entremezcla la venganza y el desacuerdo conyugal junto a la fidelidad al rey y el amor a Dios.

Nacida en 1763 en un hogar humilde de Chantonnay, fue protegida por la noble familia Lespinay que le otorgó la dote para poder casarse con un comerciante de Puybelliard llamado Lainé. El matrimonio de Marie Antoinette marchó mal desde el principio, debido a las diferencias entre los cónyugues, que la Revolución acentuó y el levantamiento hizo patentes…

En efecto, cuando estalló la insurrección en marzo de 1793, la discordia fue completa y terminó rebalsando el vaso. Lainé se reafirmó “patriota republicano” y su esposa “católica monárquica”. Su marido, viendo los avances y éxitos vendeanos, temió pagar caro sus dichos públicos en favor de la Revolución, y abandonó el hogar alistándose en el ejército republicano de Roynard. Se sabe que participó en la toma de La Rochelle donde los azules quedaron como dueños y señores del lugar.

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2.05.21

Jeanne Robin, una amazona vendeana

Las amazonas de la Vendée

Los historiadores de la guerra vendeana no se ponen de acuerdo acerca del rol llevado por las mujeres durante la insurrección de 1793. Para algunos pocos, como Michelet y su escuela liberal, una multitud de amazonas habría participado encarnizadamente entre las filas de los insurgentes; para otros ninguna mujer tomó las armas, salvo una o dos excepciones. Y, como suele suceder, la verdad está entre las dos posiciones, pues como hemos visto, las vendeanas participaron activamente durante todo el levantamiento de diferentes formas, y hasta combatiendo con armas al enemigo. Estas últimas son las que nos interesa destacar ahora.

Se conocen al menos más de una decena de mujeres que pelearon como hombres contra los republicanos. “En ellas, el móvil de la venganza, se entremezcla con la lealtad a la monarquía. Pero una vez lanzadas al ciclón, una vez que ellas han abandonado el hogar, van mucho más lejos que los hombres. Su timidez natural se convierte en heroísmo, su dulzura se transforma en cólera implacable…”

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18.04.21

La bretona, Marie Lourdais

La estrella del pastor por Jules Breton. 1887

Jeanne Marie Andrée Lourdais fue una excelente espía de los generales durante la guerra contrarrevolucionaria. Hija del pueblo bretón y humilde vendedora de especias, llegó a ser vendeana por adopción desde que se instaló en La Gaubretière y participó del levantamiento junto con otras heroínas de la parroquia que pasaron a la historia por haberse desempeñado con una valentía sin límites. Su actuación podría sintetizarse en: salvar sacerdotes, llevar correspondencia secreta, curar enfermos y enterrar a los muertos.

Como no sabía escribir, su breve diario de la guerra fue dictado sin ánimo de inmortalizarse, y con la sola intención de dar a conocer a los suyos la resistencia de un pequeño rebaño fiel a Dios y al rey.

Cambio de oficio

Nacida en 1762 en la aldea bretona de Domalain, poco antes de la Revolución, se trasladó a un pequeño pueblito de la Bocage, La Gaubretière, en plena Vendée, donde abrió un negocio de especias y productos secos. Cuando en 1790 la “Constitución Civil del Clero” se puso sangrientamente en práctica, la jovencita resolvió cambiar de oficio y dedicarse por entero a la causa de los sacerdotes perseguidos. Sabiendo que en Nantes los “refractarios” estaban particularmente hostigados, eligió quedarse allí para ayudarlos en todo lo que fuera necesario: buscándoles refugio seguro y comida diaria, suministrándoles vestimentas para la clandestinidad, además de encargarse de su correspondencia secreta.

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16.04.21

Françoise Després, agente secreto

La mañana. Por Jules Breton, 1888

Cuando me decidí a escribir, lo que me hizo tomar la pluma no fue un desordenado amor de vanagloria, ni la orgullosa ambición de celebridad. Sino el hecho de quehabiendo tenido la dicha de servir con provecho a mi religión y a mi patria en la guerra de la Vendée, quise inspirar sobre todo a los jóvenes al contarles mis logros y las pruebas de mi celo

Así comienza Françoise Deprés el sencillo y muy llevadero relato de sus andanzas contrarrevolucionarias. Por su brevedad, lo hemos traducido casi íntegramente, para dejarla hablar a la protagonista en primera persona sin agregarle casi nada a su sufrido testimonio tan atrapante por momentos, como una película de suspenso.

Solita se fue quedando…

Nacida en 1746 en Montreuil-Bellay, Anjou, donde su padre servía al rey en el regimiento de d’Autichamp, quedó huérfana de muy pequeña junto a sus tres hermanos, siendo su tío sacerdote, el párroco de Bessay-sur-Loire, quien los acogió en el presbiterio dándoles una instrucción superior.

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