Y el Rey Salomón se quedó con el niño de Sucumbíos
Créanme ustedes si les digo que a veces me resulta muy difícil contenerme ante determinadas decisiones tomadas por los responsables de la Iglesia. Sobre todo cuando las mismas hacen un daño evidente a la comunión eclesial y a la verdad. El recurso al pataleo sirve de poco, aunque en ocasiones no queda otra salida que manifestar de forma clara y pública nuestro desacuerdo. En la historia reciente de la Iglesia tenemos ejemplos palmarios de la traición cometida sobre fieles católicos que llegaron incluso a dar la vida por Cristo. Y quien dude de lo que digo, que se repase lo ocurrido con los cristeros en México.
Lo que acaba de ocurrir en Ecuador, en relación al conflicto del Vicariato de Sucumbíos, es un ejemplo de cesión irresponsable y dramática ante los enemigos externos e internos de la Iglesia. Porque enemigos de la Iglesia son los políticos que la presionan y amenazan con el veto a obispos -o sea, lo de China- y enemigos de la Iglesia son los religiosos, sacerdotes y fieles que montan literalmente una guerra civil al rechazar el nombramiento de un vicario apostólico por parte del Papa.
Hace unos años, el Santo Padre nombró al P. Gerhard Maria Wagner como nuevo obispo auxiliar de la diócesis de Linz. Los sectores progresistas de la iglesia en Austria, con el apoyo de los obispos austriacos, torcieron el brazo del Papa y consiguieron que el P. Wagner “renunciara” a ser obispo. En Sucumbíos ha ocurrido exactamente lo mismo, con la particularidad de que en esta ocasión ha habido incidentes violentos, presiones gubernamentales y la constatación de un cisma evidente en esa iglesia local.

Aunque soy de los que confiesan que sólo Dios es Rey de reyes y auténtico Soberano, dado nuestro actual sistema político concedo que el domingo habló en España el pueblo soberano. La mayor parte de los españoles hizo uso de su derecho a votar, que es el instrumento más eficaz -aunque no el único- para expresar su voluntad sobre la dirección política que ha de llevar el país. Al ser elecciones municipales y autonómicas, los resultados de la votación no suponen un cambio del máximo órgano de gobierno de la nación, pero sí que se van a producir variaciones muy importantes en las autonomías y los ayuntamientos.
El próximo domingo celebramos en España elecciones municipales. Elegimos a los concejales y alcaldes, responsables de la administración más cercana a los ciudadanos. Además, salvo en Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía, también votaremos para elegir a los diputados de las cortes autonómicas. Muchos son los que ven esta cita electoral como una especie de primarias ante las próximas generales de marzo del 2012.
A nadie le cabe en la cabeza que
Hace unos meses que Tele 5 lleva obsequiando a su audiencia con el espectáculo de una señora que dice tener el don de contactar con los muertos. Por el programa han pasado todo tipo de famosos y famosillos, que casi siempre han echado unas lagrimillas al creer que de verdad estaban recibiendo mensajes de sus seres difuntos. Como bien dijo Chesterton, “cuando se deja de creer en Dios enseguida se cree en cualquier cosa“. Esa gente quizás piensa que cree en Dios, pero a todo lo más que llegan es a creer en la existencia de un ser o entidad superior. No creen en el Dios de la Revelación cristiana, que tiene como característica el hecho de que no es fruto de lo que el hombre piensa que Dios es, sino que es Dios mismo revelándose al hombre tal cual es.








