Conversos que dan lecciones
Desde que InfoCatólica nació hace algo más de dos años, la actualidad ha sido la que ha sido y por eso no me resulta fácil encontrar en la hemeroteca noticias que me hayan provocado alegría y felicidad. Pero hoy, gracias a Bruno, que se está especializando en realizar magníficas entrevistas, estamos ante uno de esos días donde da gusto leer la primera noticia de nuestro portal. Once mil protestantes, luteranos y anglicanos, están a un paso de ingresar en la Iglesia Católica. De hecho, aunque todavía no es oficial, se puede decir que ya son católicos en su alma y su corazón.
Su primado, Irl A. Gladfelter, ha tenido a bien explicar para InfoCatólica cuál ha sido el proceso de su aparición, desarrollo y pronta llegada a la comunión con el Obispo de Pedro. En sus palabras vemos que la deriva del protestantismo histórico, enfangado en las arenas movedizas del liberalismo teológico, está en la génesis de todo. Observamos que han entendido que la Reforma protestante fue un error. Entendemos que documentos ecuménicos -como la declaración conjunta católica-luterana sobre la justificación- puede ayudar a la conversión de protestantes. Y constatamos que esta buena gente es plenamente consciente de lo que significa ser católico. Tanto, que lo saben mejor que muchos católicos, sean seglares, religiosos, sacerdotes e incluso algún obispo.
Gladfelter asegura que TODOS “los clérigos de la ALCC, desde el Metropolitano hasta el último diácono permanente deben firmar una versión adaptada del Mandato de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos, el cual establece que `se comprometen a enseñar la doctrina católica y no predicarán, enseñarán, escribirán ni publicarán nada que entre en conflicto con el magisterio católico´“. Y yo pregunto: ¿acaso no habría que exigir exactamente lo mismo a todos los clérigos católicos en todas las diócesis del mundo mundial?
Dice más este “neo-católico". Da una lección a toda la Iglesia al informar de que “este compromiso se controla y se hace cumplir estrictamente. Ya ha sucedido que algún sacerdote ha sido destituido de su cargo, dándole a elegir entre su dimisión y la excomunión, por no cumplir el Mandato de la ALCC“. Y yo pregunto: ¿acaso la Iglesia no debería hacer exactamente lo mismo con todos los sacerdotes católicos?
Ojalá se produzca muy pronto su recepción oficial en el seno de la Iglesia. Son ya más católicos que muchos que siguen en una comunión ficticia con la Iglesia, a la que ni respetan ni acatan sus enseñanzas. Levadura como la de esta buena gente es necesaria para leudar positivamente la masa del rebaño de Cristo y de Pedro.
Luis Fernando Pérez Bustamante

A lo largo de los evangelios son muchas las ocasiones en las que Jesucristo mantiene un diálogo “a solas” con sus discípulos. El Señor no sólo predicada el evangelio al pueblo de Israel, sino que a su vez iba formando a los apóstoles en todo lo necesario para que la fe cristiana volara alto, alcanzando el grado sumo de la Revelación de Dios para los hombres. Como explica el autor de Hebreos al principio de su carta (Heb 1,1-2), todo lo que Dios nos tenía que decir, nos lo dijo en Cristo. De hecho, cuando llega el Espíritu Santo, lo que hace es dar testimonio del Hijo de Dios (Jn 15,26).
El Cardenal José da Cruz Policarpo ha decidido que él puede oponerse a la doctrina católica sobre el sacerdocio reservado para los hombres y ha realizado unas declaraciones que podría firmar cualquier protestante de tres al cuarto. Según él, la doctrina católica sobre el sacerdocio a posición de la Iglesia católica se basa mucho en el Evangelio, no tiene la autonomía de un partido o de un gobierno “se basa en la fidelidad hacia el Evangelio, hacia la persona de Jesús y hacia una tradición muy fuerte que proviene de los apóstoles“, pero eso no le debe parecer suficiente, porque cree que la Iglesia puede ordenar mujeres.
José Bono es uno de esos políticos que tiende a usar la religión como una especie de comodín para conseguir sus objetivos personales. Tan pronto se le ve de la mano de obispos y cardenales, incluso llegando a presentarles libros, como se chotea públicamene de la moral católica. Un día parece un franciscano piadoso riéndole las gracias a un primado de España y al otro se va con los perroflautas eclesiales de Entrevías a comulgar con rosquillas.








