Que alguien detenga a José Manuel Vidal y a Jesús Bastante
No se me entienda mal. No quiero que los detenga la policía ni los jueces. No quiero que vayan a la cárcel por calumniar y difamar al P. Rico Pavés, a Mons. Martínez Camino y al lucero del alba. Pero es que ayer mismo José Manuel Vidal publicaba un post titulado “Que alguien detenga a Rico Pavés y a sus ’señoritos’", en el que no dejaba títere con cabeza. Y Jesús Bastante lleva ya dos articulillos sobre la cuestión. En uno atiza a Mons. Martínez Camino. En el otro, asegura que el libro de Pagola sobre el evangelio de San Marcos va a ser publicado sí o sí.
Tanto uno como otro han dado crédito a la información publicada por Pedro Ontoso hace un par de días en el Diario Vasco. En sí mismo eso no tiene nada de particular. Nosotros también recogimos dicha noticia. Ahora bien, ayer nos enteramos de que la misma era falsa. Hemos esperado a publicar la información hoy porque sabíamos que el obispo de San Sebastán iba a aclarar la cuestión al propio Diario Vasco en una entrevista con motivo de su 25 aniversario de ordenación sacerdotal.
Es cierto que hay un informe sobre el libro de Pagola. Un informe que desaconseja la concesión del nihil obstat. Yo lo he leído y la verdad no tiene desperdicio. Pero el mismo no ha sido elaborado desde Añastro. El P. Rico Pavés, al que acusan de ser el padre de la criatura, se ha limitado a hacer de correa de transmisión entre el obispo de Getafe y el teólogo autor del informe. Es decir, Mons. López de Andújar, pidió a la CEE que le recomendaran un buen teólogo para analizar la obra del teólogo vasco, ya que, por una mera cuestion geográfica, le corresponde a él conceder o denegar el nihil obstat a los autores que lo soliciten y publiquen sus libros en PPC -un día vamos a explicar bien esa cuestión-. Fue Rico Pavés quien sugirió el nombre del autor del informe. Y ahí acabó su papel en esta trama.

A lo largo de los evangelios son muchas las ocasiones en las que Jesucristo mantiene un diálogo “a solas” con sus discípulos. El Señor no sólo predicada el evangelio al pueblo de Israel, sino que a su vez iba formando a los apóstoles en todo lo necesario para que la fe cristiana volara alto, alcanzando el grado sumo de la Revelación de Dios para los hombres. Como explica el autor de Hebreos al principio de su carta (Heb 1,1-2), todo lo que Dios nos tenía que decir, nos lo dijo en Cristo. De hecho, cuando llega el Espíritu Santo, lo que hace es dar testimonio del Hijo de Dios (Jn 15,26).
El Cardenal José da Cruz Policarpo ha decidido que él puede oponerse a la doctrina católica sobre el sacerdocio reservado para los hombres y ha realizado unas declaraciones que podría firmar cualquier protestante de tres al cuarto. Según él, la doctrina católica sobre el sacerdocio a posición de la Iglesia católica se basa mucho en el Evangelio, no tiene la autonomía de un partido o de un gobierno “se basa en la fidelidad hacia el Evangelio, hacia la persona de Jesús y hacia una tradición muy fuerte que proviene de los apóstoles“, pero eso no le debe parecer suficiente, porque cree que la Iglesia puede ordenar mujeres.
José Bono es uno de esos políticos que tiende a usar la religión como una especie de comodín para conseguir sus objetivos personales. Tan pronto se le ve de la mano de obispos y cardenales, incluso llegando a presentarles libros, como se chotea públicamene de la moral católica. Un día parece un franciscano piadoso riéndole las gracias a un primado de España y al otro se va con los perroflautas eclesiales de Entrevías a comulgar con rosquillas.
Pues sí, en Roma ya saben que la Iglesia está presente en el patronato de algunos hospitales de Cataluña que practican abortos. Y sí, parece que a la Santa Sede le preocupa el asunto. Pero no, Roma no ha tomado ninguna medida efectiva para poner fin a semejante barbaridad. Y no, la carta de la que se hace eco el ABC en su edición de hoy, y que


