La fe de nuestros padres, uno de los más vendidos en la historia del catolicismo norteamericano, GRATIS por esta semana

La Fe de Nuestros Padres, Cardenal Gibbons

Pocas obras en la historia de la apologética católica pueden presumir de haber llegado a tantas manos, movido tantas conversones, y resistido el paso del tiempo con tanta dignidad como La fe de nuestros padres, escrita por el Cardenal James Gibbons y publicada por primera vez en 1876.

James Gibbons (1834–1921) fue una de las figuras más influyentes del catolicismo norteamericano. Obispo desde los 34 años, Arzobispo de Baltimore —la sede primada de los Estados Unidos— y luego Cardenal, Gibbons se convirtió en el rostro público de la Iglesia Católica en una nación que, en el siglo XIX, todavía miraba al catolicismo con profunda desconfianza. En ese ambiente hostil, necesitado de claridad y diálogo sereno, escribió este libro.

La obra nació de una experiencia pastoral concreta. Gibbons comprendió que la mayoría de los estadounidenses no rechazaban el catolicismo por mala voluntad, sino por ignorancia: conocían caricaturas, no la fe real. Así, con un estilo accesible, directo y profundamente respetuoso, se propuso explicar qué cree y por qué lo cree la Iglesia Católica. No es un tratado académico ni un manual árido: es una conversación inteligente con el lector no católico, escrita con la convicción de quien sabe que la verdad no teme el escrutinio.

El éxito fue extraordinario. La fe de nuestros padres se convirtió en el libro católico más vendido de la historia de los Estados Unidos. Las cifras hablan por sí solas: se calcula que superó los tres millones de ejemplares vendidos en vida del autor, y continuó reimprimiéndose durante todo el siglo XX. Fue traducido a numerosos idiomas y distribuido en todo el mundo de habla inglesa y más allá. En una época sin internet ni redes sociales, ese alcance es simplemente prodigioso.

Su impacto fue tan profundo que muchos conversos —sacerdotes, intelectuales, personas del pueblo llano— atribuyeron a este libro el inicio o la culminación de su camino hacia la fe católica. Circulaba en salas de espera, en hogares protestantes curiosos, en barcos de emigrantes que cruzaban el Atlántico. Era, en la práctica, el gran embajador popular del catolicismo en el mundo anglosajón.

Lo que hace perdurar a La fe de nuestros padres no es solo su claridad expositiva, sino su espíritu. Gibbons escribe sin arrogancia, con amor genuino por la verdad y por el lector. Aborda los grandes temas —la Iglesia, la Biblia, el Papado, los sacramentos, la devoción a María— con rigor y calidez al mismo tiempo. En una época de creciente polarización religiosa, ofreció algo poco común: un diálogo respetuoso, fundamentado y sereno.

Más de ciento cuarenta años después de su primera edición, el libro sigue siendo relevante. Las preguntas que Gibbons respondía en 1876 son, en su esencia, las mismas que un católico debe saber responder hoy. Y la manera en que las responde —con paciencia, con humildad intelectual y con una fe sólida— sigue siendo un modelo para todo aquel que desee dar razón de su esperanza.

Es por eso que ha sido la tercera obra que he querido recobrar para la colección “Clásicos Apologéticos”. Y como el resto de libros de esta colección estará gratis por exactamente por cinco días el día martes 19 de mayo, hasta el sábado 23 de mayo. 

Por supuesto, si el libro les agrada, al igual que los anteriores, siempre se agradece cualquier reseña objetiva que deseen dejar. 

Puede encontrar el libro en:

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