El perdón al asesino y el Sagrado Corazón
San Juan Evangelista, el único de los 12 apóstoles que estaba junto a la cruz, termina la narración de la muerte del Señor recordando la profecía del profeta Zacarías:
«Mirarán al que traspasaron» (Zac 12,10).
Y hoy, dado que ya hemos tenido una misa solemne este pasado viernes acerca del Sagrado Corazón de Jesús, quería aprovechar para predicar acerca de la misericordia que ese corazón tuvo con nosotros al punto de morir por quienes sabía que lo iban a traicionar, es decir, nosotros.
Porque toda historia del pecado es la historia de esa lanzada, de esa herida que Nuestro Señor permitió que le hicieran, incluso después de muerto, para mostrar que, como dice la Escritura, “nos amó hasta el extremo” (Jn 13,1).

