17.06.17

Si alguno está en Cristo, es una nueva criatura

Primera lectura del sábado de la décima semana del Tiempo Ordinario:

Porque el amor de Cristo nos urge, persuadidos de que si uno murió por todos, en consecuencia todos murieron. Y murió por todos a fin de que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que desde ahora no conocemos a nadie según la carne; y si conocimos a Cristo según la carne, ahora ya no le conocemos así.
Por tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva criatura: lo viejo pasó, ya ha llegado lo nuevo. Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por medio de Cristo y nos confirió el ministerio de la reconciliación.
Porque en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo, sin imputarle sus delitos, y puso en nosotros la palabra de reconciliación. Somos, pues, embajadores en nombre de Cristo, como si Dios os exhortase por medio de nosotros. En nombre de Cristo os rogamos: reconciliaos con Dios.
A él, que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que llegásemos a ser en él justicia de Dios.
2ª Cor 5,14-21

Si por la conversión somos criaturas nuevas, habremos de comportarnos como tales. Si en Cristo obtenemos el perdón de nuestros pecados, no es para que sigamos andando en ellos. Si es hora de reconciliarnos con Dios, no podemos vivir como si siguiéramos enemistados con Él.

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16.06.17

Habéis oído que se dijo, pero yo os digo

Evangelio del viernes de la décima semana del Tiempo Ordinario

Jesús dijo a sus discípulos: Habéis oído que se dijo: “No cometerás adulterio”. Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la gehenna. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la gehenna.
Se dijo: “El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio”. Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer -no hablo de unión ilegítima- la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio.
Mt 5, 27-31

Dado el avance de la apostasía en nuestro tiempo, es fundamental leer a Cristo teniendo en cuenta las admoniciones de los apóstoles:

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15.06.17

Comunión de la sangre de Cristo, comunión del cuerpo de Cristo

Primera lectura del jueves de la décima semana del Tiempo Ordinario, Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo

El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión del cuerpo de Cristo?
Porque el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan.
1 Cor 10,16-17

Una de las diferencias esenciales entre la mayor parte del protestantismo y el catolicismo, es que la doctrina protestante -salvo la secta luterana- responde no a las dos preguntas de san Pablo, mientras que católicos y ortodoxos respondemos sí. No puede haber unidad en quien disiente en algo tan sustancial a la fe.

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14.06.17

Nuestra capacidad viene de Dios

Primera lectura del miércoles de la décima semana del Tiempo Ordinario

Y esta confianza la tenemos por Cristo ante Dios. No es que por nosotros seamos capaces de pensar algo como propio nuestro, sino que nuestra capacidad viene de Dios, el cual también nos hizo idóneos para ser ministros de una nueva alianza, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.
Pues si el ministerio de muerte, grabado con letras sobre piedras, resultó glorioso, hasta el punto de que los hijos de Israel no podían fijar su vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, que era perecedera, ¿con cuánta mayor razón será más glorioso el ministerio del Espíritu?
Porque si el ministerio de la condenación fue glorioso, mucho más abunda en gloria el ministerio de la justicia. Y verdaderamente, aquella glorificación deja de ser gloriosa en comparación con esta gloria eminente. Porque si lo perecedero pasó por un momento de gloria, con mucha más razón lo duradero permanece en gloria.
2ª Cor 3,4-11

Si San Pablo, gran apóstol, entendía que cualquier capacidad suya venía de Dios, ¿habremos nosotros de ser tan necios como para creer que tenemos capacidad de hacer algo bueno sin el Señor? Si hasta el desear hacer el bien nos viene de Él, cuánto más aquello que finalmente obremos conforme a su voluntad. Fuera pues, toda jactancia.

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13.06.17

Si la sal se vuelve sosa

Evangelio del martes de la décima semana del Tiempo Ordinario

Jesús dijo a sus discípulos:
Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos.
Mt 5,13-16

Hay algo mucho peor que no ser cristiano. Haberlo sido y renunciar a serlo. Y hay algo mucho peor que renunciar a ser cristiano. Ser un cristiano tibio, sin sustancia, mundanizado. Cristo advierte contra el cristano “soso", contra el cristiano tibio:

Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero porque eres tibio, ni frío ni caliente, estoy a punto de vomitarte de mi boca.
Ap 3,15-16

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