El mito de la superpoblación (1)

El origen pseudocientífico de un antihumanismo
Daniel Iglesias Grèzes
La ley de la población de Malthus
En 1798 el clérigo anglicano Thomas Malthus (1766-1834) publicó su célebre Ensayo sobre el principio de la población, donde planteó una de las ideas más nocivas de la historia de la ciencia: su ley de la población. Citaré un texto clave de dicha obra, destacando en itálica el enunciado de la ley referida:
“Digo que la potencia de la población es infinitamente mayor que la potencia de la tierra para producir la subsistencia humana. La población, cuando no está controlada, crece en progresión geométrica. La subsistencia solo crece en progresión aritmética. Un conocimiento superficial de los números mostrará la inmensidad de la primera potencia en comparación con la segunda. Por esa ley de nuestra naturaleza que hace que el alimento sea necesario para la vida humana, los efectos de estas dos potencias desiguales deben mantenerse iguales. Esto implica un control fuerte y constante sobre la población debido a la dificultad de la subsistencia. Esta dificultad debe recaer en algún lugar; y necesariamente debe ser sentida de modo severo por una gran parte de la humanidad1.”
La ley de la población de Malthus es pues la siguiente: normalmente, la población humana crece en progresión geométrica y los alimentos en progresión aritmética. A partir de este modelo matemático simplista, Malthus pronosticó que las crisis demográficas son inevitables para cualquier población que no esté restringida o controlada de algún modo. Según Malthus, las poblaciones siguen un ciclo recurrente de crecimiento y colapso, dado que, por su crecimiento exponencial, siempre tienden naturalmente a sobrepasar su suministro de alimentos, lo cual provoca vicios y miseria, que finalmente traen consigo una reducción poblacional forzada por medio de guerras, epidemias y hambrunas. Así, la sociedad humana está atrapada en un ciclo de miseria: la abundancia material temporal produce aumentos significativos de la población, pero luego esta recae en la escasez y la crisis, volviendo a disminuir.
La primera edición del ensayo de Malthus (de 1798) era muy pesimista. No obstante, en la sexta edición (de 1826), mucho más desarrollada, Malthus ofreció algunas ideas sobre cómo evitar la catástrofe demográfica contrarrestando el crecimiento de la población por dos vías diferentes: reducción de la natalidad e incremento de la mortalidad.
La primera vía consistía en la práctica de la disciplina moral, por ejemplo mediante el celibato o la postergación del matrimonio. Malthus rechazaba la anticoncepción, la esterilización y el aborto.
La segunda vía consistía en incrementar la mortalidad por medio de las enfermedades y el hambre. Malthus rechazó decididamente las leyes británicas de ayuda a los pobres dependientes, porque, según él, esa ayuda animaba a los pobres a tener más hijos, lo que aceleraría la catástrofe demográfica. A continuación incluiré una cita en la que, sin mayores escrúpulos morales, Malthus propone fomentar condiciones de vida insalubres para las clases populares, a fin de aumentar su mortalidad.
“Por lo tanto, para actuar de forma consistente, deberíamos facilitar las operaciones de la naturaleza que producen esta mortalidad, en lugar de intentar impedirlas necia y vanamente; y si tememos la demasiado frecuente visita de la horrible forma de la hambruna, deberíamos fomentar diligentemente las otras formas de destrucción que obligamos a la naturaleza a usar. En lugar de recomendar la limpieza a los pobres, deberíamos fomentar los hábitos contrarios. En nuestras ciudades, deberíamos hacer las calles más estrechas, hacinar a más gente en las casas y provocar el regreso de la peste. En el campo, deberíamos construir nuestras aldeas cerca de charcos estancados y, en particular, alentar los asentamientos en lugares pantanosos e insalubres. Pero, sobre todo, deberíamos reprobar los remedios específicos para enfermedades devastadoras; y a aquellos hombres benévolos, pero muy equivocados, que han creído estar prestando un servicio a la humanidad al proyectar planes para la erradicación total de enfermedades particulares2.”
Algunos de los primeros maltusianos (seguidores de Malthus) pensaron que el crecimiento descontrolado de la población humana causaría durante el mismo siglo XIX una gran crisis económica y demográfica mundial, que daría lugar quizás a la extinción de la especie humana.
¿Qué pasó en realidad?
Habiendo transcurrido ya más de 225 años desde la publicación de la obra en cuestión de Malthus, estamos en condiciones de hacer una comparación decisiva entre sus predicciones y la realidad. El siguiente cuadro muestra algunos de los datos más relevantes.
|
Año |
Población |
PBI |
PBI pc |
Esperanza vida |
Extrema pobreza |
|
1800 |
950.000.000 |
0,18 |
184 |
30,0 |
85% |
|
1850 |
1.200.000.000 |
0,36 |
300 |
31,0 |
80% |
|
1900 |
1.600.000.000 |
1,10 |
688 |
32,0 |
70% |
|
1950 |
2.500.000.000 |
1,60 |
640 |
46,0 |
55% |
|
1975 |
4.000.000.000 |
15,10 |
3.775 |
60,1 |
40% |
|
2000 |
6.100.000.000 |
33,60 |
5.508 |
66,8 |
28% |
|
2025 |
8.200.000.000 |
47,30 |
5.768 |
73,5 |
10% |
La columna “Población” indica la población mundial.
La columna “PBI” indica el Producto Bruto Interno (PBI) mundial en billones de dólares de 1990.
La columna “PBI pc” indica el PBI mundial per capita (PBI pc = PBI / Población) en dólares de 1990.
La columna “Esperanza vida” indica la esperanza de vida en años, para el mundo entero.
La columna “Extrema pobreza” indica el porcentaje de la población mundial que vivía o vive con menos de US$ 2 por día.
De los datos presentados surge inmediatamente una conclusión principal: pese al enorme aumento de la población mundial registrado desde 1800, no solo no hubo ninguna catástrofe global, sino que los recursos económicos crecieron mucho más aún que la población, lo que causó una muy notable elevación general del nivel de vida. El PBI per capita se multiplicó por más de 30, la esperanza de vida se multiplicó por casi 2,5 y la extrema pobreza, en términos relativos, es 8,5 veces menor.
Si en lugar de considerar al mundo entero consideráramos países individuales, los resultados serían igualmente impactantes. Por ejemplo, todos los países más desarrollados, como los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia o Alemania, disfrutaron de un enorme desarrollo económico mientras sus respectivas poblaciones crecían de un modo muy sustancial.
En resumen, la ley de la población de Malthus ha sido absolutamente desmentida por la realidad histórica, manifestándose como un mero mito pseudocientífico. El gravísimo error de Malthus se debió sobre todo a que no tuvo en cuenta dos factores esenciales:
1) La capacidad de innovación, que crece a medida que crece la población. Una sociedad humana más numerosa cuenta con un mayor número de seres inteligentes, capaces de buscar soluciones a los problemas económicos, sociales y otros. Por eso, durante los siglos XIX, XX y XXI, las revoluciones industrial y agrícola aumentaron la producción de alimentos a un ritmo muy superior a la progresión aritmética postulada arbitrariamente por Malthus.
2) La transición demográfica, que hace descender las tasas de natalidad en las sociedades más prósperas y educadas, al contrario de lo predicho por Malthus (que la mayor riqueza conduciría siempre a una mayor natalidad).
La transición demográfica
En la actualidad, los demógrafos ya no hablan de una “explosión demográfica” (aunque los activistas neomaltusianos siguen agitando ese fantasma) sino de una “transición demográfica”. La idea básica es la siguiente.
Se parte de una sociedad preindustrial en un estado de cuasi-equilibrio, con altas tasas de natalidad y mortalidad. En esta etapa la población suele crecer algo, pero muy lentamente. Luego esa sociedad comienza a experimentar el impacto de la revolución industrial. El primer efecto de esta es una disminución importante de la tasa de mortalidad, debido a las mejoras de las condiciones de vida y los avances de la medicina. Se produce así una etapa de gran crecimiento demográfico. Ahora bien, como dije antes, la transición demográfica implica también otro efecto posterior. A medida que la sociedad prospera, disminuye también gradualmente la tasa de natalidad. Por lo tanto, a partir de un punto de inflexión, el crecimiento demográfico primero se desacelera y finalmente llega a su fin. La población alcanza un determinado valor máximo.
A partir de allí, las opiniones de los demógrafos vuelven a dividirse. Algunos piensan que las sociedades tenderán a un nuevo estado de equilibrio, con tasas de natalidad y de mortalidad bajas y aproximadamente iguales. Otros piensan que las tasas de natalidad seguirán decreciendo, por lo que las poblaciones, en vez de estabilizarse, seguirán cayendo mucho, quizás hasta colapsar.
¿Hacia un colapso demográfico?
El siguiente cuadro muestra otros datos sobre la evolución de la población mundial desde 1800 hasta hoy.
|
Año |
Período |
Población |
Aumento |
Aumento /año |
Tasa |
TGF |
Var TGF |
Var TGF /año |
|
1800 |
|
950.000.000 |
|
|
|
|
|
|
|
1850 |
50 |
1.200.000.000 |
250.000.000 |
5.000.000 |
0,42% |
|
|
|
|
1900 |
50 |
1.600.000.000 |
400.000.000 |
8.000.000 |
0,50% |
5,25 |
|
|
|
1950 |
50 |
2.500.000.000 |
900.000.000 |
18.000.000 |
0,72% |
5,00 |
-0,25 |
-0,005 |
|
1975 |
25 |
4.000.000.000 |
1.500.000.000 |
60.000.000 |
1,50% |
4,08 |
-0,92 |
-0,037 |
|
2000 |
25 |
6.100.000.000 |
2.100.000.000 |
84.000.000 |
1,38% |
2,73 |
-1,35 |
-0,054 |
|
2025 |
25 |
8.200.000.000 |
2.100.000.000 |
84.000.000 |
1,02% |
2,24 |
-0,49 |
-0,020 |
“Período” es la duración en años del período entre la fecha anterior y la fecha correspondiente.
“Población” es la población mundial.
“Aumento” es la variación de la población mundial en el período.
“Aumento/año” es el aumento anual promedio de la población mundial en el período:
Aumento/año = Aumento / Período
“Tasa” es la tasa de crecimiento de la población mundial estimada para el año final del período:
Tasa = Aumento/año / Población (en porcentaje).
“TGF” es la Tasa Global de Fecundidad (en inglés, TFR = Total Fertility Rate). Es la cantidad promedio de hijos por mujer a lo largo de su vida. No hay datos confiables de la TGF antes de 1900.
“Var TGF” es la variación de la TGF en el período.
“Var TGF/año” es la variación anual promedio de la TGF en el período:
Var TGF/año = Var TGF / Período.
Del cuadro anterior se pueden extraer las siguientes conclusiones:
1) El crecimiento de la población mundial desde 1800 fue muy grande (en verdad, sin precedentes).
2) No obstante, la tasa de crecimiento se aceleró hasta 1975 y disminuyó a partir de allí.
3) La TGF partió de un nivel muy alto en 1900 (5,25 hijos por mujer), pero disminuyó fuertemente hasta 2025, alcanzando un valor de 2,24, no mucho mayor que el nivel de reemplazo (2,1). Este es el nivel requerido para que una población se mantenga constante a largo plazo.
Según todos los pronósticos, la TGF mundial seguirá bajando y llegará a niveles inferiores al nivel de reemplazo, lo que implica que la población mundial seguirá creciendo (“por inercia”) durante algunos años más, pero luego alcanzará un máximo y comenzará a disminuir.
Las Naciones Unidas estiman que la TGF mundial bajará al nivel de 2,1 hacia 2050. Teniendo en cuenta los datos del cuadro anterior, esa proyección me parece irrazonablemente optimista. Por mi parte, estimo que la TGF mundial será de 2,1 en 2032, dentro de siete años: 2,24 – 0,02*7 = 2,10
El siguiente cuadro muestra los datos básicos de cuatro de las principales proyecciones de la población mundial: las tres últimas proyecciones de la ONU (de 2019, 2022 y 2024) y una proyección de 2020 del Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME) de la Universidad de Washington, Seattle.
|
Año |
ONU 2019 |
ONU 2022 |
ONU 2024 |
IHME 2020 |
|
2050 |
9.700.000.000 |
9.700.000.000 |
9.600.000.000 |
9.270.000.000 |
|
2100 |
10.900.000.000 |
10.350.000.000 |
10.200.000.000 |
8.790.000.000 |
|
Año pico |
No corresponde |
10.400.000.000 |
10.300.000.000 |
9.730.000.000 |
|
Cuál es el año pico? |
No corresponde |
2086 |
2084 |
2064 |
Con respecto a los datos anteriores, comento lo siguiente:
1) Las sucesivas proyecciones de la ONU arrojan poblaciones estimadas cada vez menores para el año 2100.
2) La proyección de la ONU de 2019 no contenía ningún pico o máximo (la población mundial seguía creciendo durante todo el siglo XXI); en cambio en las proyecciones de 2022 y 2024 se prevé un pico y una caída posterior.
3) El pico de la proyección de 2024 no solo es menor sino también anterior al de la proyección de 2022. O sea que la caída prevista de la población mundial tiende a acentuarse y adelantarse.
4) Por último, cabe señalar que la proyección del IHME es muy inferior a todas las proyecciones de la ONU para 2050 y para 2100 y que prevé un pico de población muy inferior y mucho más próximo.
En marzo de 2024 el IHME publicó en la revista The Lancet una actualización de su proyección de 2020, que incluye los siguientes resultados:
1) La TGF seguiría descendiendo, y alcanzaría valores aproximados de 1,8 en 2050 y 1,6 en 2100.
2) El porcentaje de los países del mundo con TGF menor que 2,1, que hoy es aproximadamente el 55%, pasaría a ser el 76% en 2050 y el 97% en 2100. Es decir que a fines del siglo XXI, en todos los países del mundo excepto seis, la TGF será insuficiente para que la población se conserve a largo plazo. (CONTINUARÁ).
Notas
1) Thomas Malthus, An Essay on the Principle of Population [Ensayo sobre el principio de la población], 1798, primera edición, Capítulo I; https://oll.libertyfund.org/titles/malthus-an-essay-on-the-principle-of-population-1798-1st-ed (la traducción es mía).
2) Thomas Malthus, An Essay on the Principle of Population, 1826, sexta edición, Libro IV, Capítulo V; https://oll.libertyfund.org/title/malthus-an-essay-on-the-principle-of-population-vol-2-1826-6th-ed (la traducción es mía).
Te invito a visitar y difundir mi sitio web Pensamientos de Daniel Iglesias Grèzes y a suscribirte allí a mi newsletter gratuita.
También te invito a difundir la versión en inglés de mi libro sobre la cuestión sinóptica y la datación del Nuevo Testamento: Three Gospels: A Review of the Synoptic Problem and the New Testament Dating
8 comentarios
Esto cambió hace 10.000 años con la aparición de la agricultura, que dio lugar a la sedentarización y la necesidad de familias grandes para el tranajo intensivo en el campo. Y luego volvió a cambiar hace tres-cuatro siglos con las revoluciones científica e industrial. La adaptabilidad de la reproducción humana a las circunstancias en las que vive es una de las razones de nuestro éxito. Otros seres vivos no cambian sus estrategias reproductivas cuando cambia su entorno y en ocasiones esto hace desaparecer a la especie entera.
La humanidad ya ha sobrevivido a crisis demográficas terribles. La genética ha demostrado que nos quedamos reducidos a unos mil individiduos reproductivos en una de ellas, al borde de la extinción.
La humanidad ya ha sobrevivido a crisis demográficas terribles. La genética ha demostrado que nos quedamos reducidos a unos mil individiduos reproductivos en una de ellas, al borde de la extinción.
___
Cuando pienso en aquel cuello demográfico terrible, en ese momento en que la humanidad estuvo reducida a unos pocos miles —o quizá menos— de individuos que apenas lograban sobrevivir, me resulta evidente que aquellos seres humanos, aunque anatómicamente como nosotros, no eran aún humanos plenos en sentido espiritual. Vivían, cazaban, cooperaban, huían del frío y del hambre, pero no pintaban, no dejaban símbolos, no enterraban a sus muertos con un sentido trascendente. No hay rastro de una conciencia abierta a lo sagrado.
Eran supervivientes, no contemplativos. Su inteligencia estaba orientada a resistir, no a significar. Y eso es importante.
Porque si el alma —entendida no solo como vida biológica, sino como conciencia moral, simbólica y abierta a lo trascendente— se manifiesta en el arte, en el rito, en la pregunta por la muerte y por el más allá, entonces aún no había alma humana en sentido pleno. No todavía.
Desde esta perspectiva, concluyo que Dios no había infundido aún el alma a la primera pareja verdaderamente humana. Había cuerpos humanos, sí; cerebros casi como los nuestros; linajes que nos llevarían hasta aquí. Pero faltaba el salto decisivo: la irrupción del espíritu, de la conciencia simbólica, del “saber que se sabe”.
Ese salto llega mucho después, cuando aparecen las primeras pinturas rupestres, cuando los muertos ya no se abandonan sino que se entierran, cuando el mundo deja de ser solo un entorno hostil y empieza a convertirse en significado. Ahí es donde veo el verdadero nacimiento del ser humano como tal. Ahí, y no antes, es donde tendría sentido hablar de una primera pareja plenamente humana, no solo desde la biología, sino desde el alma.
Antes de eso, hubo supervivencia.
Después, hubo humanidad.
---
DIG: Hay suficientes indicios de la racionalidad de los seres humanos prehistóricos desde edades muy antiguas y la razón presupone el espíritu.
En medio de semejante desatino, no debe extrañar que se propongan monstruosidades como la de reducir la población fomentando el hacinamiento y las enfermedades evitables. O como ahora se hace, por medio del aborto, la eutanasia, el familicidio y la droga.
La humanidad y el universo todo van a desaparecer cuando Dios lo quiera.
Lo que importa no es la cantidad de humanos que pueblen el planeta, sino la salvación de sus almas. Que para eso Dios les dio vida y para eso Dios creó el mundo.
Lo demás es jarabe de pico.
La gente no tiene hijos por comodidad no porque le preocupe la superpoblación, especialmente cuando humanidad produce alimentos de sobra y si muere gente de hambre se sabe que no es por falta de recursos sino por la mala política redistributiva y por estrategias, como la hambruna provocada en Gaza.
Dejar un comentario








