Las universidades jesuitas españolas y le regeneración democrática
Las universidades jesuitas de España (unijes) han hecho público un comunicado titulado “Por la regeneración democrática de la vida pública en España”. Lo primero que hacen es explicar la razón de la publicación de dicho comunicado:
UNIJES, que agrupa todos los centros universitarios de la Compañía de Jesús en España, quiere ofrecer una reflexión y expresar unas palabras sobre la necesaria y urgente regeneración de nuestra vida política. Nos han movido a ello dos razones: la situación de crisis económica y de deterioro político por la que atraviesa nuestro país, y nuestra propia responsabilidad como centros universitarios.
La idea, desde luego, es buena. Se trata de ofrecer el parecer de una parte importante de la Iglesia acerca de la realidad que vivimos en España. Y es loable que inmediatamente hagan autocrítica:
Como centros vinculados a la Compañía de Jesús e inspirados en un humanismo cristiano pero abierto a otras sensibilidades distintas a la nuestra, queremos comenzar reconociendo que no siempre hemos estado a la altura de las circunstancias, aunque solo fuese por omisión o por descuido, lo cual nos exige una revisión autocrítica compartida con todo el sector universitario.
Lo de estar abierto a otras sensibilidades puede interpretarse de diversas maneras, pero no pienso dedicar tiempo a sacarle punta a todo lo que aparece en este texto. Recomiendo la lectura de los puntos 3 al 10 para comprender cuál es el análisis de la situación que hacen los universitarios jesuitas. Prefiero centrarme en sus propuestas, que aparecen a partir del punto 12. Iré punto por punto:
12. Urge una separación de los poderes públicos más efectiva y real. La independencia del poder judicial es un asunto de la mayor importancia, por lo que se debe evitar la politización partidista o corporativa de los órganos de gobierno de la judicatura, renunciar al sistema de cuotas, establecer procedimientos que garanticen la profesionalidad y la pluralidad, y dotar el estamento judicial de los recursos necesarios y de los propios sistemas de accountability.

El actual obispo de Alcalá de Henares ha puesto sobre la mesa una cuestión que un número indeterminado pero importante de fieles han denunciado desde hace unos cuantos años:
El director de Religión Digital
El cardenal y arzobispo de Boston, Sean O’Malley, ha decidido que las parroquias de su archidiócesis no están para que los agentes de secularización interna de la Iglesia hagan propaganda de sus heterodoxias. Enterado de que el líder de la «Pfarrer-Initiative» tenía pensado pasar por Boston, ha dado una orden clara: “El padre Helmut Schüller defiende posiciones contrarias a las enseñanzas de la Iglesia católica y, por lo tanto, no puede hablar en ninguna parroquia de la diócesis“.
En octubre del año 2009, el cardenal Rodé, por entonces Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, envió una carta a la abadesa del monasterio benedictino de San Benet de Montserrat, en la que le pedía que exigiera a Sor Teresa Forcades que manifestara públicamente su adhesión a los principios doctrinales de la Iglesia. La razón era que, en relación al aborto, la religiosa había abogabado por el “derecho a decidir” de la madre -a decidir matar al hijo no nacido, se entiende- y se mostraba favorable a la distribución de la píldora abortiva.








