Estrategia pepera: "Tú me matas a los niños y yo te atiendo a los enfermos"
Este post está dedicado a todos aquellos que tienen el cuajo de decir que se puede ser católico y estar feliz y contento apoyando al Partido Popular. La situación es la siguiente. Servicio Riojano de Salud se encarga de atender a los ciudadanos de la conocida como la rioja alavesa. Es decir, personas que aunque viven en la provincia de Álava, están más cerca de Logroño y de su hospital que de Vitoria.
Hasta septiembre de este año, el gobierno riojano no había puesto mayores inconvenientes. Pero como la crisis agobia, decidieron plantarse ante al gobierno vasco para exigir una compensación por la prestación de esos servicios a los ciudadanos de la vascongadas. La manera de hacerlo fue bastante radical: dejaron de atenderles. Ustedes imagínense a la señora Tomasa acercándose al hospital de Logroño a que le operen de la hernia y se encuentra con un “vuélvase por donde ha venido porque usted es de otra comunidad autónoma".
Nadie piense que la situación es rara. La Comunidad autónoma de Madrid atiende a no pocos ciudadanos de Castilla La Mancha que tienen mucho más cerca un hospital madrileño que uno de su comunidad. Y ahora andamos en pleno jaleo para que en Lérida se puedan atender a ciudadanos oscenses. Se entiende que los diversos gobiernos autónomos tengan que ponerse de acuerdo sobre quién, cómo y cuánto se paga. Lo que no se entiende es que los ciudadanos sean rehenes de los desacuerdos entre autonomías.

Los de siempre pretenden manipular la verdad… como siempre. Hace unas semanas se informó de la decisión de Mons. Mario Iceta de impedir que el teólogo gallego Andrés Torres Queiruga diera un curso de formación en el Instituto diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao. Pero al mismo tiempo yo mismo me encargué de aclarar cómo había sido todo. Mi artículo
Cuando España está sumida en una crisis económica espectacular. Cuando la nación tiene ante sí la posibilidad de que una o dos de sus regiones proclame unilateralmente su independencia dentro de un par de años. Cuando el “pueblo” acaba de propinar al PSOE una soberana patada electoral allá donde la espalda pierde su nombre, el zapaterismo ha parido su penúltimo engendro.
“Es cierto que este preámbulo doctrinal no puede recibir nuestro respaldo". Lo puede decir más alto pero no más claro.
El rector de la Pontificia Universidad Javeriana, P. Joaquín Emilio Sánchez García, SJ, ha justificado,


