John Corapi, el perro que vuelve a su vómito
El mundo de la blogosfera católica de EE.UU lleva unas semanas en estado de conmoción ante lo que está ocurriendo con el P. John Corapi, sacerdote mediático que se hizo famoso, entre otras cosas, por su impactante testimonio de conversión. Todo indicaba que estábamos ante una vida tocada y transformada por la gracia de Dios, que encarnaba a la perfección aquello que dice la Escritura en Efesios 5,8: “Porque en otro tiempo fuisteis tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor“.
Es por ello que cuando se hizo público que una mujer que trabajó para él le había acusado de inmoralidad sexual, muchos pensamos que era el típico caso de persona despechada por haber sido despedida que intenta hundir la credibilidad de su ex-jefe. El sacerdote negó las acusaciones, pero su obispo le ordenó abandonar su ministerio público mientras se sustanciaba la cuestión.
Hace unos días el propio Corapi anunció que dejaba el sacerdocio mediante un escrito que estaba lleno de quejas sobre la manera en que se estaba conduciendo su expediente dentro de la propia Iglesia. Decía que no se respetaba la presunción de inocencia, que no se le permitía tener acceso al contenido exacto de las acusaciones para poder preparar su defensa, etc.



